España asignó €274,2 millones a cuatro proyectos de hidrógeno renovable que suman 102,27 MW de capacidad de electrólisis y estarán destinados principalmente a descarbonizar consumos industriales.
Las iniciativas ATLAS, QUIXOTGEN, P-HYNET y ZARAGOZAH2V se desarrollarán en A Coruña, Albacete, Ciudad Real y Zaragoza, respectivamente. Todas cuentan ya con resolución definitiva del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Los cuatro proyectos habían sido preseleccionados en la tercera subasta general del Banco Europeo del Hidrógeno, pero quedaron fuera del reparto de fondos comunitarios después de agotarse el presupuesto disponible. El Gobierno español decidió recuperar esas iniciativas mediante la segunda convocatoria nacional del mecanismo de Subastas como Servicio (AaaS).
La convocatoria cuenta con un presupuesto máximo de €440,5 millones, financiado con fondos NextGenerationEU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La selección respetó el orden de puntuación establecido previamente por la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA), por lo que España utilizó el ranking europeo sin necesidad de iniciar un nuevo proceso competitivo desde cero.
A diferencia de otras líneas de apoyo centradas exclusivamente en cubrir parte del CAPEX, estas ayudas estarán vinculadas a la producción efectiva de hidrógeno.
Los beneficiarios recibirán incentivos por cada volumen producido y certificado como combustible renovable de origen no biológico (RFNBO), de acuerdo con la normativa europea.
El apoyo podrá mantenerse durante un máximo de diez años desde el inicio de la operación, lo que ofrece a los desarrolladores mayor previsibilidad sobre los ingresos y busca reducir la diferencia de costes frente al hidrógeno convencional.
Los proyectos también deberán cumplir durante todas sus fases con el principio europeo de no causar un perjuicio significativo al medio ambiente (DNSH).
El mecanismo busca resolver uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el hidrógeno renovable: incluso cuando existen proyectos técnicamente avanzados, la diferencia entre el coste de producción y el precio que está dispuesto a pagar el mercado puede retrasar las decisiones finales de inversión.
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La ayuda a la producción pretende reducir precisamente esa brecha y ofrecer una señal de largo plazo que facilite contratos de suministro, financiación y construcción.
Las cuatro iniciativas tendrán además una orientación industrial. El objetivo es sustituir consumos fósiles en actividades ubicadas en Galicia, Castilla-La Mancha y Aragón por hidrógeno generado mediante electricidad renovable.
España recupera proyectos que Bruselas dejó en reserva
La segunda convocatoria AaaS permite que proyectos competitivos a escala europea puedan recibir respaldo nacional cuando el presupuesto comunitario no alcanza para cubrir todas las propuestas seleccionadas.
España ya utilizó este mecanismo en una primera ronda. En aquella convocatoria fueron beneficiados Orange-Bat, en Castellón; ELYSENeM-Numancia, en Soria; y ACCIONA PLUG Valle H2V Navarra, en Sangüesa.
Esos tres proyectos recibieron en conjunto €220,02 millones en incentivos tras ser transferidos desde el mecanismo general del Banco Europeo del Hidrógeno.
Con la nueva adjudicación, el Gobierno amplía el grupo de proyectos respaldados mediante este esquema y suma otros 102,27 MW de electrólisis.
El mecanismo forma parte de una estrategia más amplia de apoyo al hidrógeno renovable que incluye H2 Pioneros, H2 Cadena de Valor, H2 Valles y diferentes oleadas de los Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI).
Según el MITECO, el IDAE ya ha canalizado cerca de €3000 millones de fondos del Plan de Recuperación hacia iniciativas relacionadas con hidrógeno verde.
El reto ahora será convertir ese volumen de ayudas en electrolizadores operativos y demanda real. La disponibilidad de financiación pública reduce parte del riesgo, pero los proyectos aún necesitan electricidad renovable competitiva, compradores, infraestructura y contratos que sostengan su operación durante largos períodos.
Los cuatro proyectos seleccionados parten con una ventaja: ya atravesaron la evaluación competitiva del Banco Europeo del Hidrógeno y cuentan con el respaldo definitivo del IDAE.
