España dio el primer paso administrativo para desplegar su futura Red troncal de hidrógeno renovable. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) inició la tramitación de los primeros segmentos desarrollados por Enagás, con una inversión prevista de €389 millones y conexión directa con tres proyectos que reúnen 900 MW de capacidad de electrólisis.
La decisión responde precisamente a los pedidos de los promotores de Onuba, Catalina y Petronor, que buscan acelerar la infraestructura necesaria para poder anticipar sus propias decisiones de inversión.
Los tres proyectos cuentan con apoyo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y los ductos asociados tienen la consideración de Proyectos de Interés Común europeo (PCI).
El mayor de ellos es Catalina, en Teruel, con 500 MW de electrólisis y una ayuda de €245 millones. El proyecto solicitó priorizar dos segmentos: Caspe-Tivissa, de 75 kilómetros y €98,6 millones de inversión, y Tivissa-Polígono Industrial de Tarragona, de 62 kilómetros y €126,5 millones. Ambos forman parte del futuro tramo Zaragoza-Tivissa.
En Andalucía, Onuba, ubicado en Huelva, prevé instalar 300 MW y recibió €303,75 millones del PRTR. La infraestructura vinculada será el segmento Huelva-Aznalcázar, de 59 kilómetros, con una inversión estimada de €95,7 millones.
El tercer proyecto es Petronor, en Vizcaya, con 100 MW de electrólisis y €160 millones de apoyo público. En este caso se busca acelerar el ducto Muskiz-Arrigorriaga, de 38 kilómetros y €68 millones, integrado en el tramo Reocín-Arrigorriaga.
En conjunto, los cuatro segmentos acumulan 234 kilómetros de infraestructura y serán una de las primeras piezas físicas de la red que España prevé desplegar para conectar producción y demanda de hidrógeno renovable.
La tramitación se realizará por la vía de urgencia, lo que permitirá reducir a la mitad determinados plazos administrativos. Sin embargo, cada proyecto deberá superar su correspondiente evaluación de impacto ambiental y en ese procedimiento no se acortarán los períodos de audiencia.
Una vez obtenidas las autorizaciones, el MITECO estima que las obras podrían requerir entre ocho meses y un año, dependiendo de cada segmento.
Primeras piezas de la red que alimentará H2Med
Los nuevos ductos también tienen una dimensión europea.
El Gobierno los considera infraestructuras facilitadoras de H2Med, el corredor diseñado para conectar la Península Ibérica con el centro de Europa y articular un mercado transfronterizo de hidrógeno renovable.
En esta primera etapa, además, los segmentos no funcionarán bajo el esquema económico habitual del sistema gasista.
La tramitación se realiza al amparo de la disposición adicional 38 de la Ley 34/1998 del sector de hidrocarburos, por lo que tendrán inicialmente acceso negociado y no recibirán retribución regulada del sistema gasista.
Ese marco deberá adaptarse posteriormente a la normativa que resulte de la transposición del paquete europeo sobre los mercados de gas renovable, gas natural e hidrógeno.
El despliegue no terminará en estos primeros corredores.
El MITECO anticipó que Enagás solicitará próximamente autorización administrativa para el resto de los grandes tramos de la futura Red troncal, entre ellos Mérida-Salamanca, Salamanca-León, León-Llanera, Llanera-Reocín, Arrigorriaga-Haro, Haro-Zaragoza, Tivissa-Salzadella, Salzadella-Paterna, Paterna-Montesa, Montesa-Cartagena y Almendralejo-Puertollano.
La infraestructura empieza así a avanzar en paralelo a una cartera industrial que ya acumula apoyo público relevante: el Gobierno ha adjudicado más de €3000 millones a 124 proyectos de hidrógeno renovable con cargo al PRTR.
