Los sectores de energía solar y almacenamiento con baterías en Europa sostuvieron 982000 puestos de trabajo en 2025, según el nuevo EU Solar Jobs Report 2026 de SolarPower Europe.
El sector solar de la Unión Europea generó 874000 empleos, mientras que el almacenamiento con baterías aportó otros 108000 puestos de trabajo. En conjunto, ambas industrias conforman ya una fuerza laboral cercana al millón de personas, lo que refleja la magnitud del empleo asociado a la transición energética europea.
A pesar de un contexto de mercado complejo, el empleo solar continuó creciendo durante 2025. Mientras el empleo total en la Unión Europea aumentó un 0,5%, el sector solar registró una expansión del 1%, es decir, al doble del ritmo de la economía en su conjunto.
Además, el empleo solar superó las previsiones anteriores luego de que la Unión Europea alcanzara 69 GW de nuevas instalaciones fotovoltaicas en 2025, por encima de las expectativas que manejaba previamente el mercado.

Por primera vez, el EU Solar Jobs Report 2026 amplió también su alcance para incorporar una evaluación específica sobre el empleo vinculado al almacenamiento con baterías.
El informe concluye que esta actividad ya sostiene 108000 puestos de trabajo en áreas como fabricación, despliegue de proyectos, operación y mantenimiento y actividades relacionadas con el final de la vida útil de los sistemas.
Este crecimiento acompaña la rápida expansión del mercado europeo de baterías. En los últimos cuatro años, la flota de almacenamiento de la Unión Europea se multiplicó por doce, hasta alcanzar aproximadamente 80 GWh.
A medida que las baterías adquieren mayor relevancia para aportar flexibilidad, resiliencia e integración de energías renovables, el almacenamiento comienza a consolidarse como una fuente significativa de empleo dentro del sector energético, junto con la energía solar.
Walburga Hemetsberger, CEO de SolarPower Europe, señaló: “Este informe muestra cuánto está ahora en juego. Cerca de un millón de personas trabajan actualmente en los sectores solar y de almacenamiento en Europa: en tejados, obras de construcción, equipos de ingeniería, salas de control y a lo largo de toda la cadena de suministro. Es algo para celebrar, pero que no debemos dar por sentado”.
Y agregó: “Si el despliegue se desacelera y los desafíos relacionados con la flexibilidad siguen sin resolverse, Europa corre el riesgo no sólo de debilitar una fuente clave de seguridad energética y resiliencia, sino también el importante potencial de creación de empleo de la energía solar”.
El despliegue concentra el 85% del empleo solar
La instalación y el despliegue de proyectos continuaron siendo la columna vertebral de la fuerza laboral solar europea y representaron alrededor del 85% de todos los empleos del sector en 2025.
Al mismo tiempo, aumentaron los puestos de trabajo vinculados a operación y mantenimiento, en paralelo con el crecimiento del parque solar instalado en Europa.
La fabricación, en cambio, atravesó otro año complejo como consecuencia del cierre de fábricas, la sobrecapacidad global y la intensa competencia internacional.
El informe también identifica un cambio significativo en la composición del empleo. Por primera vez desde que comenzó a elaborarse la serie del EU Solar Jobs Report, los puestos de trabajo asociados a la energía solar a gran escala superaron ligeramente a los correspondientes al segmento de instalaciones en tejados.
Los proyectos utility-scale concentraron algo más de la mitad de todos los empleos solares durante 2025, una evolución que evidencia el creciente peso de las grandes plantas fotovoltaicas en la transición energética europea.
Alemania y España lideran el empleo solar
Alemania se mantuvo durante 2025 como el mayor mercado de empleo solar de la Unión Europea, con aproximadamente 165000 puestos de trabajo, apenas por delante de España, que registró una cifra similar.
Italia ocupó el tercer puesto, con alrededor de 85000 empleos.
En conjunto, Alemania, España e Italia concentraron casi la mitad de toda la fuerza laboral solar europea. Francia, Rumania y Polonia también se ubicaron entre los principales mercados de empleo fotovoltaico de la Unión Europea.
Christophe Lits, autor del informe y Senior Market Analyst de SolarPower Europe, destacó: “El informe de este año marca un hito importante al evaluar por primera vez de manera conjunta el empleo en energía solar y almacenamiento con baterías”.
“A medida que la energía solar y el almacenamiento se convierten en tecnologías cada vez más integradas, esperamos ver a más trabajadores diseñándolas, instalándolas y operándolas de manera conjunta, reflejando el creciente papel de la flexibilidad en el sistema energético europeo”, explicó.
Sin embargo, advirtió que ese proceso requerirá medidas concretas: “Esto no ocurrirá por sí solo. Las personas necesitan vías de acceso a estos empleos, formación a la que puedan acceder y proyectos en los que trabajar. Los responsables políticos deben convertir ahora las ambiciones europeas en materia de capacidades y electrificación en acciones concretas”.
Advierten sobre una posible caída del empleo hacia 2030
Aunque el empleo solar continúa creciendo, SolarPower Europe considera que la desaceleración observada constituye una señal de alerta.
Bajo la actual trayectoria del mercado, el informe proyecta que el empleo solar podría disminuir hacia 2030 debido a una ralentización del crecimiento de nuevas instalaciones, mejoras de productividad que reduzcan la demanda de mano de obra y condiciones de inversión más complejas para los nuevos proyectos.
El documento identifica además al aumento de los vertimientos de energía renovable, la mayor frecuencia de precios negativos de la electricidad y el insuficiente despliegue de soluciones de flexibilidad como desafíos crecientes para la incorporación de nueva capacidad solar, con consecuencias directas sobre el empleo.
Frente a este escenario, SolarPower Europe reclama que las capacidades y la formación vinculadas al sector solar ocupen un lugar central dentro de la agenda europea de competitividad e industria.
Según la asociación, la prioridad debe estar ahora en la implementación de las políticas existentes y en convertir iniciativas como la Union of Skills, la Directiva de Energías Renovables III (RED III) y el Plan de Acción para la Electrificación en herramientas concretas de apoyo para trabajadores, centros de formación y empresas.
Asimismo, Europa deberá acelerar tanto la electrificación como el despliegue de soluciones de flexibilidad, al tiempo que amplía los programas de capacitación, aprendizaje profesional y reconversión laboral necesarios para asegurar la fuerza de trabajo que requerirá la transición hacia las energías renovables.

