Ayer se conoció el dato oficial de Longi, pero cabe destacar que gran parte de los fabricantes de módulos se encuentran en la misma situación.
El sector solar chino atraviesa una fase de ajuste marcada por sobrecapacidad, caída en la utilización industrial y una desaceleración prevista en China, en contraste con un crecimiento más moderado a nivel global.
El resultado se da en un contexto donde, a pesar de ciertas señales de recuperación en precios y comercio exterior, la industria continúa operando bajo presión estructural.
Durante el trimestre, los precios de los módulos solares registraron una suba de entre 15% y 20%. Sin embargo, esta mejora no fue suficiente para compensar completamente otros factores adversos dentro de la cadena de valor.

Incluso, en términos de estructura de costos, la reciente recuperación en precios de módulos convive con presiones en insumos clave como polisilicio, obleas y logística, lo que limita la recomposición de rentabilidad. A su vez, la dinámica competitiva impulsa estrategias comerciales agresivas en mercados externos, con foco en volumen y posicionamiento de largo plazo.
Al mismo tiempo, la cadena de suministro muestra una mayor integración vertical entre productores, lo que permite amortiguar parcialmente la volatilidad de precios en segmentos intermedios. Sin embargo, esta estrategia no logra eliminar completamente los desbalances entre oferta y demanda que persisten a nivel global, dado que mientras la capacidad manufacturera mundial alcanzó 1,33 TW, la demanda efectiva rondó 650 GW, desequilibrio que alimentó la guerra de precios y hoy fuerza un reordenamiento industrial.

Exportaciones en alza y efecto fiscal
En paralelo, las exportaciones chinas de células solares crecieron un 38% interanual en el primer trimestre, con un pico del 80% en marzo.
Este comportamiento respondió, en parte, a factores coyunturales:
- Aceleración de envíos ante el fin de incentivos fiscales a la exportación desde abril
- Mayor demanda externa en determinados mercados
Estos elementos permitieron sostener volúmenes en un contexto de presión sobre precios.
Exceso de capacidad y señales regulatorias
A pesar de estos indicadores, el exceso de capacidad sigue siendo uno de los principales desafíos del sector.
Las autoridades chinas mantuvieron al menos tres reuniones en lo que va del año con fabricantes solares para promover controles sobre la expansión productiva.
En estos encuentros también participaron empresas estatales como China Huaneng Group y China Datang Corporation, grandes compradoras de tecnología fotovoltaica.
"Se podrían poner de acuerdo los fabricantes chinos sobre producción y precios pero en realidad quieren competir para ser los primeros en el mercado y están enfrentando una guerra comercial muy fuerte", describen en la industria.
Una industria en transición
Los datos del mercado reflejan un escenario de ajuste más amplio:
La capacidad global de fabricación de módulos superó los 1200 GW en 2025, mientras que la tasa de utilización promedio cayó por debajo del 50%
China, principal motor de demanda, muestra una desaceleración en instalaciones (de 329 GW en 2024 a ~285 GW estimados en 2025). Mientras que a nivel global, las instalaciones continúan creciendo, aunque a un ritmo más moderado.
En este contexto, el sector solar avanza hacia una etapa de reequilibrio entre oferta y demanda, con presión sobre márgenes pero con fundamentos de demanda que se mantienen activos a nivel internacional.

