G&A Ingeniería participa en el asesoramiento y soporte del que identifica como el mayor proyecto de almacenamiento con baterías (BESS) de República Dominicana, mientras busca concretar nuevas oportunidades comerciales en un mercado que acelera las inversiones y proyecta incorporar hasta 1400 MW de capacidad entre las iniciativas de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) y las necesidades adicionales anunciadas por el Gobierno.
"Una de las cosas que tendría que pasar el próximo año es que podamos concluir en tiempo y forma un proyecto BESS que estamos asesorando y soportando, que es el más grande del país actualmente y poder cerrar algunos proyectos adicionales que tenemos en el pipeline", aseguró Wilfredo Rodríguez, CEO de G&A Ingeniería durante su participación en Future Energy Summit (FES) Government & Investment, celebrado durante la XI Semana de la Energía.
La compañía, especializada en ingeniería y construcción de proyectos energéticos, busca concluir el desarrollo en los plazos previstos y ampliar su cartera de contratos. Sin embargo, la expansión de los sistemas BESS también plantea desafíos técnicos y financieros que podrían condicionar el desempeño de las nuevas instalaciones.

"Si tú me preguntas si República Dominicana está preparada para la instalación de BESS a gran escala, yo te diría parcialmente", sostuvo Rodríguez.
La evaluación se produce en un escenario de aceleración de inversiones. El ministro de Energía y Minas, Joel Santos Echavarría, anunció la necesidad de incorporar entre 600 y 800 MW adicionales de almacenamiento hacia 2028, por fuera del programa de ETED, que contempla un dimensionamiento referencial de 600 MW/1200 MWh mediante inversión privada.
A su vez, el Gobierno prepara cuatro licitaciones para ampliar la capacidad eléctrica del país. Entre ellas se encuentra una convocatoria de 200 MW de baterías destinadas a centrales renovables existentes, junto con otra de entre 600 y 900 MW de nueva generación limpia, que incorporará un requerimiento de almacenamiento del 50%.
Estas contrataciones se complementan con procesos orientados a incorporar generación existente y nueva potencia firme hacia 2030-2032, en respuesta a las necesidades de abastecimiento y al crecimiento de la demanda eléctrica.
El escenario representa una oportunidad para empresas de ingeniería, desarrolladores, contratistas y proveedores tecnológicos. No obstante, desde G&A Ingeniería consideran que la capacidad de ejecutar las obras no constituye el principal condicionante para el crecimiento del mercado BESS.
"En el mercado dominicano existen empresas con una gran capacidad en lo que sería obra civil, montaje electromecánico y también obras de infraestructura", explicó Rodríguez.
En consecuencia, el directivo identifica en los estudios técnicos de integración uno de los factores determinantes para acompañar la incorporación simultánea de nuevos sistemas de almacenamiento.
"¿Cuál sería para mí el reto que tendríamos nosotros? El tema de los estudios de regulación", planteó el CEO de G&A Ingeniería.
Según explica, la instalación de múltiples proyectos requiere evaluar anticipadamente su comportamiento dentro del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), especialmente mediante estudios de flujo de carga y cortocircuito, necesarios para analizar las condiciones de operación de la red.
"Porque si intentamos inyectar al sistema muchos BESS de manera simultánea, pues entonces la parte que quedaría como reto sería la corrida de todos esos estudios de flujo y cortocircuito, que es lo que te da la estabilidad al sistema eléctrico", precisó.
La observación adquiere relevancia ante el crecimiento de la generación renovable en República Dominicana. De acuerdo con las cifras presentadas por el ministro Santos durante la XI Semana de la Energía, la capacidad instalada del país pasó de 4921 MW en 2020 a aproximadamente 7120 MW en 2025, mientras que la capacidad solar y eólica superó los 2000 MW.
La proyección oficial elevaba ese volumen hasta alrededor de 2800 MW renovables en 2028. “Este proceso no se detiene con los avances ya alcanzados. Nuestra mirada está puesta en el futuro”, aseguró Santos durante su intervención en la apertura del evento.
El avance de estas tecnologías introduce nuevas necesidades de flexibilidad, control de frecuencia y desplazamiento de energía hacia horarios de mayor consumo. En este contexto, las baterías adquieren importancia para acompañar la expansión de la matriz eléctrica.
Sin embargo, Rodríguez diferencia la construcción de infraestructura de almacenamiento de su integración efectiva al sistema.
"Porque podemos instalar contenedores de baterías, pero al final instalar contenedores no hace que tengas un sistema robusto, que es lo que buscamos cuando instalamos los BESS", enfatizó.
De esta manera, el principal desafío es garantizar que los nuevos activos contribuyan al funcionamiento y estabilidad de la red mediante una planificación técnica adecuada.
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La rentabilidad de los BESS ante la llegada de nuevos proyectos
Además de los desafíos eléctricos, G&A Ingeniería identifica una cuestión estratégica para los desarrolladores: la necesidad de contemplar el ingreso de futuros proyectos al momento de evaluar la rentabilidad de cada inversión.
Rodríguez considera que los modelos económicos deben incorporar la evolución prevista del mercado y no limitarse a las condiciones existentes al momento de estructurar una instalación.
"Creo que una oportunidad importante es poder correr los modelos que incluyan y tengan la visibilidad de los otros proyectos futuros que entrarían al mercado", afirmó.
El planteamiento cobra relevancia frente a la incorporación progresiva de baterías destinadas a diferentes servicios, como regulación de frecuencia, desplazamiento de energía, respaldo y participación en esquemas de remuneración específicos.
De acuerdo con las declaraciones del ministro Santos durante FES Government & Investment, el almacenamiento dispone de cuatro modalidades potenciales de remuneración: pagos por energía, servicios auxiliares, potencia y esquemas de pago fijo, según las características de cada iniciativa.
En particular, la Resolución SIE-015-2026-MEM estableció incentivos base de 22,129 dólares por MWh para regulación primaria de frecuencia y 27,992 dólares por MWh para regulación secundaria mediante sistemas BESS.
Estos mecanismos ofrecen alternativas para estructurar financieramente los desarrollos. Sin embargo, la incorporación de nuevos participantes también exige evaluar cómo podría evolucionar la demanda de servicios y las condiciones económicas de cada segmento.
"Porque podemos instalar un BESS actualmente que genere unos ingresos importantes para ese proyecto. Pero si tú no haces un modelo que pueda incluir esos futuros proyectos, entonces la rentabilidad de ese BESS no sería igual que en el primero", advirtió el ejecutivo.
En este sentido, planteó que la rentabilidad de una instalación no debería analizarse de manera aislada, sino considerando el comportamiento futuro del conjunto de proyectos que ingresarán al sistema. "Entonces, eso al final no te da el retorno total de ese proyecto", agregó.
Por lo tanto, los estudios técnicos y los modelos de rentabilidad aparecen como dos componentes complementarios para evaluar la viabilidad de los proyectos, especialmente ante un mercado en el que distintos activos podrían comenzar a prestar servicios similares.
El crecimiento renovable y los vertimientos abren nuevas oportunidades
La expansión del almacenamiento también responde a las restricciones que enfrenta República Dominicana para aprovechar la totalidad de su generación renovable disponible.
Según registros del Organismo Coordinador, entre enero y abril de 2026 el promedio diario de generación renovable disponible que no pudo ingresar al sistema rondó el 14%, mientras que el 18 de enero se alcanzó una jornada con un 40% de vertimiento.
Durante marzo, el volumen de energía renovable vertida llegó aproximadamente a 107,83 GWh, mientras que junio registró 58,42 GWh y julio alcanzó alrededor de 85 GWh.
Estas cifras muestran la importancia de incorporar herramientas capaces de gestionar los excedentes de generación y mejorar el aprovechamiento de las centrales solares y eólicas.
En paralelo, el mercado dominicano analiza alternativas para compensar económicamente los vertimientos de generación renovable. Una de las posibilidades mencionadas por el consultor Rafael Velazco consiste en valorizar al precio spot la energía que no puede ingresar a la red por restricciones operativas. Sin embargo, se trata de una propuesta que todavía no cuenta con una decisión oficial del regulador.
La discusión adquiere relevancia para los desarrolladores cuyos ingresos se encuentran afectados por las limitaciones del sistema, especialmente en proyectos estructurados sobre determinadas previsiones de generación y despacho.
A su vez, ETED impulsa inversiones superiores a 22.000 millones de pesos dominicanos en infraestructura de transmisión, destinadas a ampliar y fortalecer la red eléctrica nacional.
De esta manera, el crecimiento del mercado BESS se desarrolla en paralelo con inversiones en transmisión, nuevas contrataciones de generación y mecanismos destinados a reconocer económicamente los servicios que requiere el sistema.
Para G&A Ingeniería, este escenario abre oportunidades vinculadas con la ejecución de proyectos y el acompañamiento técnico de los desarrolladores, aunque también exige anticipar el efecto que tendrá la entrada simultánea de nuevas instalaciones.
La compañía busca capitalizar ese contexto mediante la finalización del proyecto de almacenamiento de mayor escala que actualmente asesora y el cierre de nuevas oportunidades dentro de su cartera comercial.










