Grenergy cerró una financiación senior sin recurso de EUR 100 millones para Oviedo, su proyecto BESS stand-alone de 618 MWh, en la primera operación de este tipo concretada en España.
El acuerdo, que también incluye líneas de crédito, fue firmado con Santander y Sumitomo Mitsui Banking Corporation (SMBC). La operación abre una nueva vía de financiación para instalaciones de almacenamiento independientes, sin generación renovable asociada, en un mercado que necesita incorporar mayor flexibilidad para gestionar sus excedentes solares.
Oviedo ya inició su construcción en un terreno industrial contiguo a la subestación de La Estrecha, en La Corredoria. Esta ubicación permitirá conectar directamente el sistema de baterías a la red eléctrica y reducir la infraestructura adicional necesaria para su puesta en servicio.
Grenergy prevé que la planta comience a operar durante el primer semestre de 2027. El proyecto también cuenta con un contrato de largo plazo firmado con una compañía energética internacional con calificación crediticia de grado de inversión, que tendrá una vigencia de diez años a partir de 2028.

La combinación entre financiación sin recurso y contratación de ingresos a largo plazo supone un avance para la bancabilidad de los BESS stand-alone en España, donde gran parte de los proyectos todavía depende de expectativas de ingresos vinculadas al arbitraje, los mercados eléctricos y los servicios de ajuste.
“España necesita impulsar el almacenamiento de energía con determinación para aprovechar la energía solar que actualmente se desperdicia durante las horas centrales del día y liberarla cuando más se necesita, reduciendo así el consumo de gas en las horas punta”, sostuvo David Ruiz de Andrés, CEO de Grenergy.
El ejecutivo señaló que las baterías serán una pieza central para alcanzar un sistema eléctrico más flexible, competitivo e independiente, y consideró que la operación de Oviedo representa un nuevo hito para el desarrollo del almacenamiento en el país.
El activo será el proyecto insignia de Greenbox en España, la plataforma de Grenergy destinada exclusivamente al desarrollo de sistemas de almacenamiento independientes en Europa.
La cartera de Greenbox se aproxima a los 30 GWh distribuidos entre seis mercados: 7 GWh en Italia, 6 GWh en España, 5 GWh en Polonia, 5 GWh en Rumanía, 4 GWh en Reino Unido y 2 GWh en Alemania.
A diferencia de los proyectos híbridos, los sistemas stand-alone se conectan directamente a la red y operan de manera independiente de una planta solar o eólica. Su función es almacenar electricidad en los periodos de menor precio o mayor excedente y descargarla cuando aumenta la demanda o disminuye la generación renovable.
Esta capacidad permite desplazar producción solar desde las horas centrales hacia la tarde y la noche, reducir vertidos, responder a restricciones locales y aportar servicios de flexibilidad al sistema eléctrico.
España se consolida así como uno de los mercados prioritarios de Grenergy. La compañía combina proyectos de almacenamiento autónomo con iniciativas de hibridación, dentro de una estrategia que busca aprovechar el crecimiento de la generación solar y la necesidad de incorporar capacidad gestionable.
La banca comienza a reconocer al almacenamiento como una nueva clase de activo
Santander consideró que la financiación marca un punto de inflexión para el sector y puede facilitar el desarrollo de nuevas operaciones similares en España.
“Creemos que este hito allanará el camino para el desarrollo de una nueva clase de activos, esencial para acelerar la transición energética”, afirmó Javier Trueba, director general de Banco Santander.
El ejecutivo destacó que el futuro del sistema eléctrico dependerá de una mayor flexibilidad, una gestión más inteligente de la energía y el fortalecimiento de las redes, funciones en las que las baterías tendrán un papel creciente.
SMBC también situó la operación dentro del proceso de adaptación del sistema ibérico a una mayor penetración renovable. Rafael Villergas, responsable de Financiación Estructurada para Iberia de la entidad, señaló que los BESS independientes serán fundamentales para reforzar la red eléctrica.
La financiación de Oviedo demuestra que los proyectos stand-alone comienzan a atraer capital bancario bajo estructuras propias de la financiación de infraestructuras, aunque su replicabilidad dependerá de la estabilidad de los ingresos, la evolución regulatoria y el acceso a contratos capaces de reducir la exposición al mercado.
Con 618 MWh, un contrato de diez años y EUR 100 millones de financiación, el proyecto se convierte en una referencia para un segmento que deberá crecer con rapidez si España pretende aprovechar su producción renovable, reducir el consumo de gas en las horas punta y cumplir sus objetivos de almacenamiento.

