La primera reunión informativa de la Licitación Abierta 1-2026 de Guatemala confirmó un cambio determinante para los potenciales oferentes: el suministro del año estacional 2026-2027 comenzará el 1 de noviembre de 2026 y no en agosto, como contemplaban inicialmente las Bases.
La modificación reduce de nueve a seis meses el primer período efectivo, que concluirá el 30 de abril de 2027. Los participantes deberán recalcular sus proyecciones de ingresos, disponibilidad, costos operativos y garantías antes de presentar sus propuestas.
A pesar del ajuste inicial, el proceso permitirá competir por compromisos comerciales que alcanzarán el año estacional 2031-2032. La convocatoria busca cubrir los 300 MW pendientes de la PEG-5 y atender nuevas necesidades vinculadas con el crecimiento de la demanda.
“Las Bases de la Licitación Abierta 1-2026, aprobadas mediante Resolución CNEE-216-2026, estructuran esta convocatoria sobre un periodo de suministro que debía iniciar en agosto de 2026 y extenderse hasta abril de 2027”, señaló Edgar Rigoberto Grotewold de León, abogado y notario especializado en Derecho Energético.

El nuevo calendario “reduce el periodo efectivamente disponible de nueve a seis meses”, advirtió Grotewold de León. Esa variación deberá reflejarse en la estructuración técnica, contractual y financiera de cada propuesta.
El proceso permitirá que Empresa Eléctrica de Guatemala, Distribuidora de Electricidad de Occidente y Distribuidora de Electricidad de Oriente contraten potencia y energía eléctrica para los meses restantes del año estacional 2026-2027 y los cinco períodos posteriores.
La convocatoria, autorizada por la Comisión Nacional de Energía Eléctrica, procura completar el volumen que no fue adjudicado en la PEG-5 y cubrir requerimientos adicionales de las distribuidoras. El horizonte incluye los ciclos 2027-2028, 2028-2029, 2029-2030, 2030-2031 y 2031-2032.
La reunión despertó una participación significativa entre compañías y asesores vinculados con el mercado eléctrico. Una fuente sectorial presente en el proceso resumió que “hubo mucha gente interesada”.
En diálogo con Energía Estratégica, Ligia López de Luna, consultora especialista en Derecho Regulatorio Eléctrico, abogada y notaria, anticipó que las empresas de generación concentrarán buena parte de la competencia: “Habrá de toda clase y tamaño, pues a todos les interesa asegurar la venta de energía a buenos precios”.
El horizonte hasta 2032 puede ofrecer mayor previsibilidad comercial y menor exposición al mercado de corto plazo. Sin embargo, el tramo inicial más breve obligará a ponderar con precisión la rentabilidad de los primeros seis meses.
Los oferentes deberán revisar la disponibilidad de sus centrales, los mantenimientos programados, los contratos de combustible, la capacidad firme comprometida y las obligaciones asumidas previamente dentro del Mercado Mayorista.
También deberán analizar cómo distribuir los costos fijos durante un período inferior al contemplado originalmente. Una propuesta calculada sobre nueve meses tendrá que adaptarse a una ventana comprendida entre noviembre de 2026 y abril de 2027.
A partir del 1 de mayo de 2027, el esquema avanzará mediante años estacionales completos. Ese diseño permitirá vincular el primer tramo reducido con cinco períodos sucesivos de contratación.
La primera reunión informativa también dejó precisiones sobre la Garantía de Sostenimiento de la Oferta, un requisito indispensable para la validez de las propuestas.
Durante el encuentro se informó que la garantía podrá constituirse mediante depósito bancario o carta de crédito stand-by. Además, se aclaró que no serán aceptadas las ofertas que no presenten ese respaldo.
Edgar Rigoberto Grotewold de León, abogado y notario especializado en Derecho Energético, explicó que la Junta, a través de Dimas Carranza, también indicó que el instrumento podría sustituirse durante su vigencia, por ejemplo, de depósito bancario a carta de crédito stand-by.
La posibilidad de reemplazar un mecanismo por otro podría otorgar mayor flexibilidad financiera a los participantes. Sin embargo, esa alternativa no aparece desarrollada de forma expresa en el numeral 4.5 de las Bases, por lo que los oferentes deberán seguir con atención las aclaraciones formales del proceso.
Seguir leyendo
El documento oficial establece que la garantía podrá instrumentarse mediante carta de crédito stand-by o depósito bancario. Para determinados oferentes que ya tengan contratos vigentes y participen por períodos posteriores al 1 de mayo de 2027, también contempla un acta notarial con declaración jurada que autorice el descuento en factura.
La vigencia será de cuatro meses desde la presentación de la oferta. En el caso del adjudicado, deberá mantenerse durante los dos meses posteriores a la validación de la Planilla de Contrato por parte del Administrador del Mercado Mayorista.
La elección del mecanismo tendrá incidencia sobre el capital de trabajo, el costo financiero y la disponibilidad de líneas bancarias. Por eso, los equipos jurídicos y económicos deberán considerar tanto el texto formal de las Bases como las precisiones comunicadas durante la reunión.
“Quienes estén estructurando su oferta bajo estas condiciones cuentan, de nuestra parte, con una lectura que combina el análisis contractual con el regulatorio del proceso”, manifestó Grotewold de León.
¿Cómo sigue el cronograma?
El cronograma prevé que los interesados formulen consultas sobre las Bases hasta el 31 de julio de 2026. Las respuestas serán publicadas, como máximo, el 14 de agosto.
La recepción de propuestas quedó programada para el 28 de agosto de 2026, entre las 9:00 y las 11:00 horas, en la sede de Empresa Eléctrica de Guatemala, ubicada en la Ciudad de Guatemala.
Ese mismo día se realizará la apertura de las ofertas técnicas y económicas. Posteriormente comenzará la evaluación de la documentación, las condiciones comerciales y el respaldo presentado por cada participante.

Los interesados deberán adquirir las Bases por USD 5000 y completar el procedimiento administrativo definido para acceder formalmente a la convocatoria.
El pago se sumará a los gastos legales, técnicos, bancarios y financieros necesarios para elaborar una propuesta. El costo total dependerá del instrumento de garantía seleccionado y de la estructura operativa de cada empresa.
Las tres distribuidoras participantes utilizarán este procedimiento para cubrir los requerimientos de potencia y energía correspondientes al cierre del año estacional 2026-2027 y a los cinco ciclos posteriores.
El mercado deberá combinar dos variables distintas: un inicio contractual acotado a seis meses y un horizonte de negocios que se extiende hasta 2032. Esa configuración puede favorecer estrategias diferenciadas según la disponibilidad y el perfil de riesgo de cada generador.
Para las compañías, la preparación de las ofertas exigirá coordinar aspectos regulatorios, contractuales, financieros y operativos. Las aclaraciones sobre fechas y garantías tendrán incidencia directa en el precio y en las condiciones propuestas.
La Licitación Abierta 1-2026 ingresa así en una etapa de definición. El interés detectado durante la reunión anticipa una disputa entre empresas de distinta escala, atraídas por la posibilidad de asegurar ventas de potencia y energía durante varios períodos.
El resultado dependerá de la capacidad de los oferentes para adaptarse al nuevo comienzo del suministro, respaldar sus compromisos y estructurar precios competitivos. Con 300 MW pendientes y contratos hasta 2032, la convocatoria se convierte en una nueva instancia relevante para la planificación del mercado eléctrico guatemalteco.

