¿Casualidad de calendario o un movimiento que conviene mirar dos veces? Mientras la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) atraviesa el proceso para elegir a quien conducirá el organismo desde 2027, su actual director general, Francesco La Camera, acaba de completar una misión por China con reuniones de alto nivel, elogios al despliegue renovable del gigante asiático y un acuerdo que proyecta la relación entre ambas partes más allá de su propio mandato.
La Camera inició su recorrido participando del China-IRENA Cooperation Forum 2026 en Beijing. Allí definió el vínculo con el país como una asociación construida sobre la confianza mutua y destacó que China alcanzó un nuevo hito: la capacidad solar fotovoltaica instalada ya superó a la del carbón.
Pero el viaje no quedó en declaraciones.
Durante su paso por la capital china se reunió con Wang Hongzhi, administrador de la National Energy Administration (NEA), y ambas partes firmaron un nuevo Plan de Trabajo Bienal China-IRENA para 2027-2028. También mantuvo encuentros con Liu Mingsheng, presidente de State Power Investment Corporation, y con Yi Yuechun, director general del China Renewable Energy Engineering Institute.

Después llegó Qinghai. La Camera se reunió con el gobernador provincial y recorrió proyectos solares con almacenamiento y conexión a red. Su lectura volvió a ser explícita: presentó a la provincia como una referencia para sistemas capaces de combinar grandes bases renovables, baterías, redes de transmisión y suministro limpio las 24 horas.
Hasta aquí, una agenda internacional coherente con el cargo. El calendario, sin embargo, agrega otra capa.
IRENA está definiendo al sucesor de La Camera después de que 125 postulaciones quedaran reducidas a diez perfiles, entre ellos al menos un candidato latinoamericano. El uruguayo Alfonso Blanco, ex secretario ejecutivo de OLADE, confirmó públicamente su presencia dentro de ese grupo.
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La discusión tampoco ocurre en un vacío geográfico. Durante la preparación del proceso, los propios miembros de IRENA reclamaron que la selección contemple una representación regional más equilibrada, además de experiencia, capacidades diplomáticas y conocimiento de economías emergentes.
¿Puede entonces leerse la gira asiática como un guiño?
No hay, por ahora, información pública que permita vincular las reuniones de La Camera con el respaldo a un candidato determinado. Tampoco se conoce públicamente la identidad de todos los aspirantes que continúan en carrera.
Pero hay un dato difícil de separar del contexto: China e IRENA acaban de dejar firmada una hoja de ruta conjunta para 2027 y 2028, precisamente los primeros años de gestión de quien suceda al italiano.
Y la definición se acerca.
La 17.ª Asamblea de IRENA se celebrará del 9 al 11 de enero de 2027 en Abu Dhabi y tendrá entre sus principales decisiones la selección y designación del próximo director general. La propia Agencia creó un comité específico para conducir el procedimiento.
La Camera, mientras tanto, ya dejó China y continuó su gira por Asia-Pacífico con una escala en Corea del Sur.
La pregunta queda abierta: ¿fue Beijing simplemente una parada más de la agenda de IRENA o China acaba de ganar una fotografía particularmente oportuna antes de que empiece la verdadera negociación por la sucesión?

