Honduras avanza en la reestructuración de su esquema de contratación eléctrica y proyecta dos nuevas licitaciones de generación por un total de 1600 MW, con un cronograma que contempla una primera convocatoria de 600 MW en 2027 y una segunda de 1000 MW en 2028.
El nuevo planteamiento supone una modificación de la licitación de 1500 MW prevista anteriormente y abre la posibilidad de incorporar distintas tecnologías de generación y sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS).
Así lo confirmó Eduardo Oviedo, ministro de Energía de Honduras, en diálogo con Energía Estratégica durante FES Government & Investment, en el marco de la XI Semana de la Energía.
"En vez de hacer una licitación de 1500 MW, se partió en dos", explicó el funcionario, quien precisó que la primera convocatoria estará orientada al mediano plazo, mientras que la segunda responderá a las necesidades de abastecimiento de más largo plazo.
En cuanto al cronograma, Oviedo adelantó que esperan tener listo el primer proceso en enero de 2027, mientras que la segunda licitación está prevista para principios de 2028.
Vale recordar que el presidente Nasry Asfura había anunciado en septiembre la intención de contratar alrededor de 600 MW para incrementar la oferta y contribuir a reducir los costos eléctricos.
El nuevo esquema de contratación se enmarca en la Ley de Justicia Energética, publicada el 29 de septiembre de 2026, que introduce cambios en la organización y funcionamiento del mercado eléctrico hondureño.
Entre sus principales disposiciones se encuentran la reorganización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) en subsidiarias estatales de generación, transmisión y distribución, y la creación de un Operador del Sistema y del Mercado (OSM) independiente, encargado de coordinar la operación eléctrica y administrar el mercado mayorista. También contempla mecanismos para fortalecer la competencia y la participación de los agentes del mercado, en un contexto en el que el país busca mejorar las condiciones para atraer nuevas inversiones.
Renovables y BESS podrán competir en las nuevas convocatorias
Uno de los aspectos centrales del esquema anunciado es su apertura tecnológica, aunque las condiciones definitivas de participación todavía deberán establecerse en los pliegos.
Consultado sobre si las nuevas licitaciones mantendrán el enfoque de potencia firme de la convocatoria original de 1500 MW, el funcionario respondió: "Ahora está abierto a todas las tecnologías".
Sin embargo, aclaró que todavía no se definieron las bases técnicas ni las modalidades de contratación. Por lo tanto, aún no está determinado si se establecerán requisitos específicos para proyectos híbridos de generación renovable con baterías o para sistemas de almacenamiento independientes.
La apertura se produce en un contexto en el que Honduras busca diversificar su matriz eléctrica y ampliar la participación de fuentes renovables.
Según describió el funcionario, aproximadamente la mitad de la generación del país continúa dependiendo de centrales térmicas, mientras que la otra mitad corresponde principalmente a hidroelectricidad, energía solar, geotermia y eólica.
"Las renovables tienen mucho futuro", afirmó, y consideró que todavía existe margen para incrementar especialmente la participación fotovoltaica.
La necesidad de diversificar la matriz también responde a la presión sobre los costos del sistema eléctrico. De acuerdo con la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), durante el período junio-agosto de 2026 se registró un incremento de los costos de generación asociado con el crecimiento de la demanda, la menor participación hidroeléctrica, el mayor uso de generación térmica y el aumento de los precios de los combustibles.
Estos factores, junto con el incremento de la energía no suministrada, contribuyeron a una suba del 33,37% en el costo marginal promedio del sistema respecto del trimestre anterior.
En materia de almacenamiento, Honduras también avanza con su primer proyecto BESS de gran escala para la red eléctrica nacional, ubicado en la subestación Amarateca, con una capacidad de 75 MW/300 MWh.
Durante la entrevista, Oviedo aseguró que el sistema se encontraba prácticamente instalado y que el Gobierno esperaba contar con los 75 MW operativos durante octubre de 2026.
Según explicó, las baterías estarán destinadas a controlar las variaciones del sistema eléctrico y aportar reservas, incorporando una herramienta adicional para mejorar la estabilidad de la red.
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Interés de inversionistas de Asia, Estados Unidos y Europa
El ministro también destacó que la reforma regulatoria está despertando expectativas entre empresas internacionales que anteriormente mantenían sus decisiones de inversión en suspenso.
"Desde que empecé en el gobierno en enero, hemos recibido muchas empresas internacionales interesadas en invertir en Honduras. Pero no invertían con la ley anterior. Todos estaban esperando la reforma", sostuvo.
En ese sentido, explicó que el nuevo marco busca introducir una mayor participación del mercado en la dinámica de compra y venta de electricidad, mediante un esquema en el que los agentes privados tengan mayor protagonismo.
Respecto del origen de las compañías interesadas, identificó contactos con empresas de Corea, Japón, Estados Unidos y Europa, además de entidades financieras internacionales.
Precisó que los actores estadounidenses están promoviendo particularmente el gas natural como combustible de transición, mientras que las empresas europeas muestran un interés especial por las inversiones en transmisión eléctrica.
"Hay un gran interés por invertir en Honduras bajo la nueva ley", aseguró.
El funcionario también remarcó que aproximadamente el 80% de la generación eléctrica hondureña corresponde al sector privado, mientras que la ENEE mantiene un papel central en transmisión y distribución.
En paralelo a la ampliación de la capacidad de generación, Honduras enfrenta necesidades de inversión en infraestructura eléctrica. El Plan de Expansión de la Red de Transmisión 2026-2035, cuya aprobación definitiva fue publicada por el Centro Nacional de Despacho en septiembre de 2026, constituye uno de los instrumentos de planificación para atender estos requerimientos.
Sobre este punto, Oviedo señaló que existen 22 líneas de transmisión contempladas en la planificación, de las cuales seis considera críticas, debido a los años transcurridos sin nuevas construcciones y al envejecimiento de parte de la infraestructura.
Entre los ejemplos mencionó la interconexión con Nicaragua, cuya línea, según indicó, tiene aproximadamente 50 años de antigüedad y requiere ser reemplazada.
De esta manera, el interés de las compañías internacionales no se limita a la incorporación de capacidad de generación, sino que también alcanza a la modernización de las redes necesarias para acompañar la expansión del sistema.
Banco Mundial, BID y BCIE colaboran en la preparación de las bases
Con la nueva legislación vigente, el Gobierno hondureño inició los trabajos técnicos para definir las bases de las convocatorias, que todavía se encuentran en una etapa preliminar.
En ese marco, Oviedo explicó que el Gobierno está trabajando con consultores internacionales para diseñar las condiciones de contratación de la primera licitación.
"La licitación todavía no está escrita, apenas la ley se aprobó hace una semana", señaló.
Detalló que el proceso cuenta con apoyo del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), entre otras instituciones internacionales.
Según indicó, estos organismos están colaborando en la incorporación de consultores que permitan desarrollar las bases durante los próximos tres o cuatro meses, de manera de avanzar posteriormente con el lanzamiento.
Esta etapa será determinante para precisar los requisitos de elegibilidad, los mecanismos de evaluación de ofertas y las condiciones comerciales bajo las cuales podrán competir las distintas tecnologías.
Con este escenario, las licitaciones previstas para 2027 y 2028 se perfilan como dos instrumentos relevantes para ampliar la oferta eléctrica y canalizar nuevas inversiones.
No obstante, la concreción del cronograma dependerá de la elaboración de los pliegos, la implementación del nuevo marco regulatorio y la definición de las condiciones técnicas y económicas para cada proceso.
