Brasil comienza a posicionarse como uno de los mercados de BESS (Battery Energy Storage Systems) con mayor potencial de América Latina. La expansión de la generación solar y eólica, las restricciones de conexión y los recortes de energía están incrementando la necesidad de incorporar soluciones que aporten flexibilidad al sistema eléctrico.
El país ya supera los 72 GW de capacidad solar operativa, pero el crecimiento de las fuentes renovables no ha sido acompañado al mismo ritmo por nuevas redes e infraestructura de transmisión. En este contexto, el almacenamiento de energía gana relevancia para gestionar la energía disponible, reducir los vertidos y aprovechar mejor los activos existentes.
El desarrollo de un marco regulatorio para sistemas standalone también comienza a dar mayor visibilidad al sector, aunque todavía quedan pendientes definiciones para proyectos híbridos y aplicaciones behind-the-meter.
Ante este escenario, Hopewind busca ganar terreno en Brasil con sistemas de conversión de potencia (PCS) y soluciones dirigidas tanto a plantas de gran escala como al segmento comercial e industrial.

“Estamos viendo muchos proyectos BESS dentro de plantas existentes, ya sean solares, hidroeléctricas, térmicas o eólicas. La energía solar seguirá creciendo, aunque posiblemente a un ritmo más lento, mientras que el almacenamiento ocupará cada vez más espacio”, señaló Marcelo Thiele, account manager de Hopewind para América Latina.
Energía Estratégica conversó con el ejecutivo durante The smarter E South America 2026, exposición celebrada en São Paulo en la que el medio participó como media partner. Allí, la compañía presentó su portfolio y sus planes de expansión en Brasil y el resto de la región.
Hopewind reporta un pipeline BESS de 15 GW a nivel global, con presencia en los mercados de América Latina, Asia, Europa y África. En Brasil, ya cuenta con equipos operativos y tiene como referencia un sistema de 2,5 MW / 5 MWh en Alagoas, equipado con un PCS central de 2,5 MW.
“Ya hemos suministrado PCS para proyectos en Brasil. Los clientes pueden ver nuestros productos funcionando y comprobar su rendimiento”, afirmó Thiele.
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Para plantas de gran escala, la oferta de la compañía se concentra en PCS de arquitectura central. La firma también dispone de modelos string adaptados a instalaciones comerciales e industriales, cuya aplicación depende de las características técnicas de cada desarrollo.
El portfolio incluye:
- PCS centrales: capacidades de entre 1,25 y 2,5 MW.
- PCS string: un modelo de 250 kW.
- Estaciones llave en mano y sistemas EMS: las estaciones de arquitectura central alcanzan capacidades de 2,5 MW, 5 MW y 10 MW, mientras que la línea string cubre configuraciones de 1,25 a 3 MW, 5 MW y 7,5 MW.
La compañía también trabaja con socios locales para ofrecer soluciones completas de estaciones adaptadas a las necesidades específicas de los clientes finales y sus proyectos.
Brasil acelera dentro de un mercado regional en expansión
El crecimiento del almacenamiento en Brasil no es un fenómeno aislado, sino parte de una tendencia que comienza a extenderse por América Latina. Chile ha tomado la delantera en los últimos años, mientras que Argentina, Colombia, Perú y Uruguay avanzan con proyectos vinculados a instalaciones solares, eólicas y de otras tecnologías que necesitan gestionar mejor su energía.
La escala potencial del mercado brasileño queda reflejada en los registros presentados ante la Empresa de Pesquisa Energética (EPE): 6.091 proyectos BESS standalone que totalizan 296,8 GW. Más del 70% de esa capacidad se concentra en el Nordeste, región que alberga gran parte de la expansión eólica y solar del país, mientras que el Sudeste representa otro 18,8%.
Este volumen no equivale a capacidad aprobada ni garantiza que todos los desarrollos lleguen efectivamente a construirse, pero demuestra claramente el interés de los inversores. Las estimaciones del sector proyectan una contratación inicial de entre 2 y 5 GW con una duración de cuatro horas, equivalente a una capacidad de almacenamiento de 8 a 20 GWh.
La oportunidad está respaldada por una expansión renovable que ha comenzado a tensionar la infraestructura eléctrica. Además, el país avanzó con la Resolución Normativa 1.161/2026, que estableció las condiciones para la autorización, el acceso a la red y la operación de sistemas standalone. Aun así, continúan pendientes reglas específicas para proyectos híbridos y aplicaciones behind-the-meter, junto con una revisión de la carga tributaria que, según ABSOLAR, supera el 80% para los sistemas de almacenamiento.
“Estamos viendo muchos proyectos BESS dentro de plantas existentes, ya sean solares, hidroeléctricas, térmicas o eólicas. La energía solar seguirá creciendo, aunque posiblemente a un ritmo más lento, mientras que el almacenamiento ocupará cada vez más espacio”, reafirmó Thiele.
Para Hopewind, este desarrollo abre oportunidades más allá de Brasil. La compañía apunta a ampliar su presencia en Chile, Argentina, Uruguay, Colombia y Perú, dentro de un mercado regional en el que la integración de baterías comienza a acompañar el crecimiento de las fuentes renovables y los desafíos de la red.

