El almacenamiento comienza a convertirse en el factor diferencial de los grandes proyectos renovables en México, y Huawei Digital Power busca posicionarse como uno de sus principales protagonistas.
La compañía ya suministra soluciones de almacenamiento para Puerto Peñasco, el megaproyecto de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Sonora, que hoy constituye su principal caso de éxito en el país y la base de su objetivo de captar al menos el 30% del mercado mexicano de almacenamiento hacia 2030.
"Estamos cooperando con ellos en la parte de almacenamiento de energía. Y estamos en proceso de ofrecer nuestra cadena de inversores", afirmó Martín Portillo, director de Estrategia de Huawei Digital Power, durante una entrevista destacada en el marco Future Energy Summit (FES) México
"Una de las características importantes a las que estamos contribuyendo es el deployment de nueva tecnología como es el grid-forming", agregó.

Mire la entrevista completa: https://www.youtube.com/watch?v=oWufQK9A2zA
La compañía impulsa la adopción de inversores string, una arquitectura que, según indica, mejora tanto el desempeño técnico como la rentabilidad económica de las plantas: "Ofrecemos muchísimas ventajas no solamente de tecnología, que es la tendencia actual en el mundo de los inversores, sino también mejoras económicas que redundan en un sistema de rentabilidad".
La Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado, o más conocida como Puerto Peñasco, es considerada uno de los proyectos insignia de la transición energética impulsada por la CFE.
Actualmente, las dos primeras etapas ya operan con 400 MW de capacidad fotovoltaica y 72 MW de almacenamiento, convirtiéndose en una de las primeras experiencias de integración masiva de baterías a gran escala en México.
El crecimiento continuará durante los próximos años. Según manifestó Emilia Calleja, directora de CFE, la tercera etapa entrará en operación comercial en diciembre de 2027, incorporando 300 MW solares y 90 MW de sistemas BESS, respaldados por una inversión estimada en 294 millones de dólares.
Posteriormente, la cuarta fase agregará otros 280 MW fotovoltaicos y 84 MW de baterías, con inicio previsto para marzo de 2028 y una inversión cercana a 344 millones de dólares. Y una vez finalizado, el complejo solar alcanzará una capacidad total de 1000 MW y se consolidará como uno de los parques más grandes de América Latina.
Del retorno económico a la confiabilidad: qué buscan hoy los desarrolladores
El crecimiento del almacenamiento también responde a un cambio en las prioridades de quienes impulsan nuevos proyectos renovables. Según explicó el ejecutivo, las necesidades no son las mismas para un desarrollador privado que para una empresa estatal, aunque ambos segmentos convergen en la necesidad de incorporar tecnologías cada vez más robustas.
"En el tema de la iniciativa privada, lo más importante naturalmente es el retorno a la inversión. Tratamos de proponer diferentes modelos de negocio que vayan de acuerdo a las expectativas del cliente final", afirmó el referente de Huawei.
La lógica cambia cuando se trata de proyectos impulsados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) u otros organismos públicos: "En el caso de los proyectos estatales, una característica fundamental es la duración, la confiabilidad y los esquemas de tecnología de vanguardia que puedan realmente soportar los beneficios que ellos están ofreciendo".
Los proyectos mixtos cambian las reglas del juego
Ese cambio de paradigma también explica el optimismo de Huawei respecto al crecimiento del almacenamiento, a tal punto que el mercado ya comenzó a exigir baterías no solo en grandes desarrollos estatales, sino también en una nueva generación de proyectos híbridos.
Las declaraciones llegan en un momento de plena reorganización del sector eléctrico mexicano. Tras la adjudicación de 7400 MW distribuidos en 37 proyectos mixtos desarrollados junto con la CFE, la Secretaría de Energía (SENER) prepara una nueva ronda que contempla más de 6 GW adicionales entre proyectos prioritarios, nuevos esquemas mixtos y licitaciones específicas para almacenamiento, consolidando a las baterías como uno de los segmentos con mayor proyección del mercado.
En ese escenario, Huawei entiende que la oportunidad trasciende los proyectos actualmente en construcción. Para el ejecutivo, las grandes decisiones de inversión que hoy comienzan a tomarse recién mostrarán su impacto dentro de varios años.
"Los proyectos importantes, de +200 MW, son procesos largos. Los proyectos que estamos viendo el día de hoy seguramente se van a concluir en el 2027; empezaremos con un despliegue para que finalmente muchos de ellos entren en operación en el 2028 o probablemente hasta el 2029", explicó Portillo.
Ese horizonte es precisamente el que utiliza Huawei para proyectar su crecimiento en México.
"La idea es que nosotros tengamos una participación de mercado importante. Nos gustaría por encima del 30%", afirmó el Director de Estrategia de Huawei, al fijar el objetivo de la compañía hacia 2029-2030.
La estrategia comercial encuentra respaldo en la hoja de ruta tecnológica presentada durante Future Energy Summit México, donde Huawei lanzó FusionSolar 9.0, una nueva generación de soluciones para plantas fotovoltaicas y almacenamiento que incorpora mejoras en inteligencia operativa, seguridad para sistemas de baterías y capacidades de integración con redes eléctricas.

