Hungría avanza en la reactivación de su industria eólica con una convocatoria destinada a facilitar la conexión de nuevos parques a la red eléctrica, como parte de una estrategia orientada a diversificar el suministro, incrementar la generación renovable y mejorar la competitividad energética de las empresas.
La iniciativa contempla la asignación de 702 megavoltamperios (MVA) de capacidad de conexión, distribuidos entre diferentes puntos del sistema eléctrico nacional, y constituye la primera etapa de un programa gubernamental que prevé habilitar al menos 4 GW de potencia eólica durante el período 2026-2030.
El secretario de Estado de Energía del Ministerio de Economía y Energía, Tótth András, expone esta orientación durante un foro sectorial organizado por Portfolio el 8 de octubre de 2026, donde vincula el desarrollo de nuevas fuentes de generación con la necesidad de mejorar las condiciones de abastecimiento del país.
La decisión se produce después de años de restricciones que limitaron significativamente la instalación de aerogeneradores en territorio húngaro y se enmarca en la nueva política energética impulsada tras el cambio de Gobierno de 2026.

El objetivo es incrementar el aprovechamiento de los recursos renovables nacionales y reducir la exposición a las importaciones energéticas, mediante una mayor diversificación tecnológica de la matriz eléctrica.
Licitación eólica: requisitos, plazos y condiciones para los inversores
La Autoridad Reguladora de Energía y Servicios Públicos de Hungría (MEKH) es el organismo encargado de administrar el procedimiento, que fue publicado oficialmente el 31 de agosto de 2026 y permanecerá abierto para la presentación de solicitudes hasta el 30 de octubre.
La convocatoria comprende nueve nodos de conexión ubicados en seis distritos, con una capacidad total disponible de 702 MVA en las redes de media y alta tensión. Los proyectos seleccionados deberán cumplir las condiciones técnicas y regulatorias establecidas por el organismo.
Uno de los aspectos relevantes para los desarrolladores es que cada propuesta deberá contemplar al menos 15 MW de potencia eólica y una demanda mínima de conexión de 15 MVA. Esta disposición orienta el programa hacia instalaciones de escala comercial.
Asimismo, el Gobierno contempla condiciones que favorecerían a las sociedades promotoras que ofrezcan a una empresa estatal o autoridad municipal designada una opción de adquisición de hasta el 30% de su participación accionaria.
En materia de garantías, la normativa permite acreditar determinados compromisos mediante avales bancarios, una alternativa que busca facilitar la participación de inversores sin exigir exclusivamente depósitos monetarios.
El proceso también establece un calendario específico para la incorporación de nueva infraestructura. Según la documentación difundida, las primeras conexiones podrán concretarse a partir del 30 de septiembre de 2030, mientras que la fecha máxima prevista es el 30 de septiembre de 2032.
Por su parte, la autoridad reguladora tiene previsto publicar los resultados de la evaluación de las ofertas antes del 13 de diciembre de 2026.
Estos plazos evidencian que la apertura de capacidad de conexión constituye una fase inicial del desarrollo, por lo que los 702 MVA disponibles no representan generación actualmente instalada ni proyectos que hayan iniciado operaciones.
Hungría busca complementar la generación solar y reducir las importaciones
La expansión eólica forma parte de una estrategia más amplia para modificar la composición de la matriz eléctrica húngara, actualmente caracterizada por una participación relevante de la tecnología fotovoltaica.
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El Gobierno considera que la incorporación de parques eólicos permitirá complementar la producción solar, especialmente durante períodos con menor irradiación o fuera de las horas de máxima generación fotovoltaica.
Esta combinación tecnológica apunta a mejorar el aprovechamiento de los recursos renovables disponibles y disminuir los desequilibrios entre los excedentes de electricidad registrados en determinados momentos y las necesidades de importación durante otros períodos.
En ese contexto, la administración también promueve inversiones en almacenamiento energético, ampliación de redes eléctricas y sistemas de medición inteligente, con el objetivo de reforzar la flexibilidad operativa del sistema.
Otro componente del programa es la simplificación administrativa para acelerar la ejecución de proyectos. Hungría prevé ampliar de ocho a 25 las zonas prioritarias para el desarrollo eólico, donde se aplicarán procedimientos de autorización más ágiles.
En esas áreas, los plazos administrativos previstos serán de 30 días para determinadas autorizaciones ambientales y 20 días para permisos de construcción, aunque continuarán vigentes las restricciones correspondientes a espacios naturales protegidos y otras zonas sensibles.
La selección de estos emplazamientos considera tanto la disponibilidad del recurso energético como las posibilidades de evacuación de electricidad hacia la red nacional, además de factores ambientales y de seguridad.
Por otro lado, las autoridades vinculan esta expansión con el acceso a instrumentos de financiación europeos, particularmente los recursos contemplados en el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea.
No obstante, la disponibilidad efectiva de estos fondos depende del cumplimiento de los hitos y condiciones acordados, por lo que la aprobación del marco financiero no implica automáticamente el desembolso de todas las inversiones previstas.
La estrategia energética también responde a vulnerabilidades observadas en otras tecnologías de generación. Entre ellas se encuentran los efectos de la sequía y los bajos niveles del río Danubio sobre las condiciones de operación y seguridad de la central nuclear de Paks.
En paralelo, el operador MVM Paksi Atomerőmű inició un procedimiento ambiental relacionado con la continuidad operativa de los reactores existentes, aunque esa tramitación no constituye por sí misma una autorización definitiva.
De esta manera, el programa eólico se integra en una política de diversificación que combina generación renovable, infraestructura de transporte eléctrico y continuidad del parque nuclear.
Para el sector privado, el principal avance inmediato es la apertura de nuevas oportunidades de conexión a la red, después de un período prolongado de restricciones regulatorias.
Sin embargo, la materialización de los objetivos dependerá de la adjudicación de capacidad, la obtención de permisos, el cierre financiero de las inversiones y el cumplimiento de los plazos de construcción.
La licitación representa así el primer paso de un programa destinado a incrementar el peso de la energía eólica en Hungría durante los próximos años, con la competitividad industrial y la seguridad del suministro como ejes centrales.

