India continúa profundizando su apuesta por el almacenamiento energético a gran escala, con la adjudicación de 10,4 GW de capacidad independiente de sistemas BESS durante 2025. Sin embargo, el fuerte crecimiento del sector viene acompañado por crecientes alertas sobre la sostenibilidad económica de las tarifas alcanzadas en las licitaciones.
Un informe elaborado por JMK Research and Analytics y el Institute for Energy Economics and Financial Analysis revela que las licitaciones de sistemas de almacenamiento autónomos ya representan más del 71% de toda la capacidad de ESS licitada en el país este año, consolidando a las baterías como un componente central para respaldar la expansión renovable.
Dentro de ese volumen, los proyectos BESS explican cerca del 60% de la capacidad adjudicada, impulsados por la caída de los costos tecnológicos y por esquemas de apoyo estatal destinados a cerrar la brecha de viabilidad financiera. El mercado, que inicialmente priorizó configuraciones de 2 horas para atender los picos de demanda matutinos y nocturnos, comenzó a migrar hacia soluciones de 4 horas, consideradas más eficientes para acompañar la creciente penetración de energías renovables variables.
No obstante, el reporte advierte que aproximadamente el 75% de la capacidad BESS adjudicada bajo esquemas de 2 horas se encuentra actualmente “en riesgo” debido a tarifas demasiado agresivas. El valor mínimo descubierto cayó hasta 1,48 lakh INR/MW/mes, muy por debajo del umbral de referencia estimado en 2,3 lakh INR/MW/mes, lo que pone presión sobre la rentabilidad de los proyectos.

La situación genera preocupación entre empresas EPC y desarrolladores, que enfrentan mayores desafíos para alcanzar cierres financieros y asegurar cadenas de suministro en un entorno de márgenes reducidos. Según el análisis, este escenario podría derivar en retrasos de implementación de hasta 18 meses, renegociaciones contractuales o incluso cancelaciones de proyectos si las condiciones económicas no mejoran.
Frente a este panorama, el sector comienza a reclamar ajustes regulatorios y revisiones en los esquemas de contratación. Entre las propuestas aparecen tarifas piso vinculadas a costos reales, criterios de elegibilidad financiera más estrictos y mecanismos que reduzcan el riesgo de ofertas excesivamente bajas en futuras subastas.
Pese a las tensiones de corto plazo, las perspectivas del mercado indio de almacenamiento siguen siendo sólidas. Las instalaciones BESS conectadas a red alcanzaron aproximadamente 1,8 GWh hacia marzo de 2026, con gran parte de esa capacidad entrando en operación durante el último semestre fiscal. El avance del almacenamiento es visto como un elemento clave para sostener la estabilidad del sistema eléctrico a medida que India incrementa la participación de generación solar y eólica en su matriz energética.
La evolución de las próximas licitaciones será determinante para definir si el país logra equilibrar competitividad de precios y viabilidad financiera, en uno de los mercados de almacenamiento energético con mayor crecimiento proyectado a nivel global.

