India prepara un nuevo impulso para la agrivoltaica con una meta potencial de 5 GW en los próximos tres o cuatro años, mientras evalúa mecanismos de apoyo financiero capaces de cerrar la brecha de costos frente a los proyectos solares convencionales.
El Ministerio de Energías Nuevas y Renovables (MNRE) trabaja junto con el Ministerio de Finanzas para definir la estructura del programa, que podría integrarse al esquema PM-KUSUM o lanzarse como una iniciativa independiente.
La principal barrera económica está en el costo, ya que según el secretario del MNRE, Santosh Kumar Sarangi, los proyectos agrivoltaicos requieren estructuras elevadas que permiten mantener la actividad agrícola debajo de los paneles, lo que encarece las instalaciones entre 25% y 30% frente a plantas solares convencionales en suelo.
“Nuestro objetivo será cubrir esta diferencia de costos con AgriPV”, explicó Sarangi.

El gobierno busca que ese apoyo inicial permita ganar escala, mejorar la competitividad de los proyectos y ampliar el despliegue hacia estados donde la disponibilidad de terrenos no agrícolas es menor.
Actualmente, alrededor del 85% de la expansión solar del país se concentra en cinco estados, por lo que la agrivoltaica aparece como una alternativa para distribuir mejor la nueva capacidad y reducir la competencia entre generación eléctrica y agricultura.
El potencial técnico también es significativo.
Las estimaciones del ministerio sitúan la capacidad posible de AgriPV en India entre 1 TW y 2 TW, aunque la meta inmediata está muy por debajo de ese techo y dependerá en gran parte de las señales que envíen los gobiernos estatales.
Para alcanzar los 5 GW previstos, uno de los elementos determinantes serán las tarifas de alimentación que cada estado pueda establecer para este tipo de generación.
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El costo estimado de la electricidad agrivoltaica se ubica entre 3,20 y 3,30 rupias/kWh, frente a un rango de 2,80 a 3 rupias/kWh para instalaciones solares descentralizadas bajo PM-KUSUM.
La diferencia refuerza la necesidad de apoyo económico durante una primera etapa.
Pilotos, cultivos y expansión hacia nuevos estados
El MNRE ya viene desarrollando proyectos piloto junto con el Instituto Indio de Investigación Agrícola (IARI) para evaluar qué tipos de cultivos funcionan mejor bajo estructuras solares elevadas.
Los ensayos mostraron resultados alentadores en frutas y hortalizas de hoja verde, mientras que cultivos como arroz y caña de azúcar presentaron mayores dificultades de adaptación.
Entre los estados identificados con potencial aparecen Madhya Pradesh, Odisha, Chhattisgarh, Bengala Occidental y Uttar Pradesh.
La estrategia busca que la solar pueda ganar escala sin desplazar completamente otros usos del suelo.
En ese sentido, la agrivoltaica permite combinar producción agrícola y generación eléctrica dentro de una misma superficie, una alternativa que puede cobrar mayor peso a medida que aumenta la competencia por terrenos aptos para proyectos renovables.
El ministerio también trabaja con las distribuidoras para facilitar la compra de energía generada por estos proyectos y prepara un documento normativo específico para orientar su desarrollo.
El nuevo esquema todavía no está cerrado, pero la dirección es clara: India quiere usar incentivos para compensar el mayor CAPEX inicial y llevar la agrivoltaica hacia una escala comercial de varios gigavatios.
Si logra sumar los 5 GW previstos en tres o cuatro años, la tecnología pasaría de una fase principalmente piloto a convertirse en una nueva vía de


