El mercado internacional de convocatorias energéticas entra en una nueva fase. Los próximos procesos ya no se limitan a adjudicar capacidad solar o eólica, sino que incorporan almacenamiento, firmeza, flexibilidad y disponibilidad en los momentos de mayor demanda.
En este contexto, distintos países están estructurando licitaciones que reflejan esta transición. Alemania proyecta contratar más de 11 GW de respaldo entre 2026 y 2027, Francia prepara una licitación offshore cercana a 10 GW y Australia avanza con rondas que combinan nueva generación limpia con baterías.
India también amplía sus concursos de suministro renovable firme y despachable, con proyectos que integran distintas tecnologías.
El mapa global exhibe, sin embargo, distintos niveles de madurez. Reino Unido, India y Australia cuentan con programas continuos, mientras España, Bélgica y Dinamarca trabajan en la preparación o reformulación de sus próximos mecanismos. Europa concentra buena parte de las oportunidades offshore y de suficiencia, mientras Asia-Pacífico lidera la contratación de soluciones híbridas y almacenamiento.


Europa concentra capacidad firme, storage y eólica offshore
Alemania prepara uno de los procesos más relevantes del mercado europeo, con licitaciones que podrían movilizar más de 11 GW de capacidad firme entre 2026 y 2027.
El planteamiento contempla dos convocatorias de 4,5 GW durante 2026 y otra ronda de 2 GW en 2027. El objetivo será incorporar recursos capaces de respaldar al sistema durante los períodos en que la producción solar y eólica no alcance para cubrir la demanda.
El nuevo mercado coexistirá con el calendario habitual de subastas renovables. El país separará así la contratación de energía limpia de la remuneración por disponibilidad de potencia, un atributo que gana valor a medida que se retiran centrales convencionales.
Entre las tecnologías potencialmente interesadas aparecen el almacenamiento, la generación flexible y las instalaciones preparadas para operar posteriormente con combustibles descarbonizados. Los requisitos definitivos establecerán qué soluciones podrán competir y cuáles serán sus obligaciones técnicas.
En paralelo, España trabaja en la preparación de nuevas convocatorias bajo el Régimen Económico de Energías Renovables (REER), después de un período en el que las subastas nacionales perdieron protagonismo frente a los contratos privados.
Las próximas rondas podrían incluir mayores exigencias de flexibilidad, integración de almacenamiento y criterios vinculados con la ubicación de los proyectos. También se analiza su aporte a la gestión de la red y al aprovechamiento de la infraestructura existente.
En paralelo, el Gobierno amplió los recursos destinados a la repotenciación eólica, la renovación hidroeléctrica y otras actuaciones sobre instalaciones operativas. El presupuesto adicional informado alcanza 220 millones de euros.
Este enfoque abre oportunidades más allá de la construcción de nueva capacidad. La modernización de parques permite reutilizar puntos de conexión, reducir el impacto territorial e incrementar la producción sin multiplicar la cantidad de instalaciones.
Dentro del mismo eje europeo, Francia lanzó una nueva ronda de eólica marina de gran escala, vinculada con la implementación de su Programación Plurianual de la Energía.
La convocatoria AO10 contempla proyectos distribuidos en diferentes áreas marítimas y reúne instalaciones de cimentación fija y flotante. En conjunto, la capacidad considerada se aproxima a 10 GW.
El proceso genera oportunidades para desarrolladores, fabricantes de aerogeneradores, operadores portuarios, proveedores de estructuras y empresas de conexión. La dimensión de la ronda también apunta a consolidar una cadena industrial offshore dentro del país.
Francia posiciona la eólica marina como uno de los pilares de su estrategia de descarbonización. Su resultado dependerá de que las condiciones económicas contemplen el aumento de costos que atraviesa la industria europea.
Mientras Francia apuesta por grandes bloques offshore, Italia combina su mercado de capacidad con un mecanismo específico para contratar almacenamiento energético. Ambas herramientas son complementarias, aunque responden a necesidades distintas del sistema.
El Capacity Market remunera la disponibilidad de potencia para garantizar la suficiencia eléctrica. En paralelo, el Mecanismo de Aprovisionamiento de Capacidad de Almacenamiento Eléctrico, denominado MACSE, facilita la incorporación de nueva infraestructura de storage.
El MACSE permite desarrollar procedimientos competitivos diferenciados por tecnología y zona eléctrica. Los proyectos seleccionados deberán cumplir obligaciones de disponibilidad y aportar servicios de desplazamiento temporal de energía.
El diseño italiano puede habilitar baterías y otras soluciones de larga duración. El país busca evitar que el crecimiento renovable dependa exclusivamente de sistemas con pocas horas de descarga.
A diferencia del enfoque italiano, el Reino Unido conserva uno de los esquemas de contratación renovable más consolidados de Europa mediante los Contracts for Difference (Contratos por Diferencia en español).
El modelo garantiza un precio de referencia para la electricidad producida y reduce la exposición de los proyectos frente a la volatilidad del mercado mayorista. Esa previsibilidad facilita el financiamiento de activos intensivos en capital.
Las rondas británicas pueden incluir eólica marina, eólica terrestre, solar y otras tecnologías bajas en carbono. La continuidad del calendario permite que los promotores preparen sus carteras con mayor anticipación que en otros mercados.
El programa se complementa con el Capacity Market, que contrata disponibilidad futura. En ese mecanismo pueden participar centrales, almacenamiento, interconexiones y recursos de respuesta de la demanda que superen la etapa de precalificación.
Por su parte, el programa SDE++ de los Países Bajos se diferencia porque no remunera únicamente la generación renovable, sino la reducción de emisiones de carbono.
El esquema puede incluir proyectos solares, eólicos, almacenamiento, hidrógeno, calor renovable y otras alternativas industriales. Las tecnologías compiten según su capacidad de abatimiento y el nivel de apoyo solicitado.
Esta arquitectura convierte al programa neerlandés en uno de los instrumentos más amplios del continente. La oportunidad se extiende más allá del sector eléctrico, dado que también incorpora procesos industriales y soluciones de descarbonización.
Las categorías habilitadas y el presupuesto cambian entre aperturas. Por ese motivo, los desarrolladores deben revisar cada convocatoria y verificar si su tecnología se encuentra entre los segmentos admitidos.
Más hacia el este, Polonia mantiene subastas periódicas para proyectos solares y eólicos, en paralelo con el desarrollo de nuevas oportunidades en almacenamiento y eólica marina.
La transformación del sistema polaco requiere sustituir progresivamente una matriz con alta participación del carbón. Esa transición incrementa la demanda de generación limpia, redes y activos de flexibilidad.
El mar Báltico representa uno de los principales espacios de expansión futura. La eólica offshore puede aportar grandes bloques de capacidad, aunque necesitará inversiones en puertos, transmisión y cadenas de suministro.
Entre los desafíos aparecen los plazos de conexión, la disponibilidad de red y los procedimientos administrativos. Estos factores determinarán la viabilidad efectiva de cada iniciativa.
En el norte del continente, Dinamarca trabaja en nuevas licitaciones de eólica marina después de que procesos anteriores no despertaran el interés esperado.
El Gobierno analiza condiciones más atractivas para recuperar la participación de los desarrolladores. La revisión ocurre en un contexto de mayores costos financieros, encarecimiento de componentes y presión sobre la rentabilidad offshore.
El resultado será observado por el resto de Europa. La experiencia danesa permitirá evaluar si los proyectos sin subsidios continúan siendo viables o si los Estados deberán asumir una mayor proporción del riesgo.
Las próximas convocatorias podrían modificar las garantías, las responsabilidades de conexión y los esquemas de remuneración. La distribución de obligaciones será decisiva para atraer ofertas competitivas.
Con un modelo menos concentrado en grandes rondas nacionales, Portugal mantiene su estrategia de expansión renovable, aunque las subastas de alcance estatal perdieron protagonismo después de las históricas convocatorias solares.
El mercado avanza mediante contratos privados, mecanismos regulatorios, asignación de capacidad y procedimientos específicos. También dispone de calendarios relacionados con garantías de origen.
Las principales expectativas se concentran en almacenamiento, infraestructura eléctrica y eólica marina. La definición de nuevos concursos podría devolver escala al mercado portugués y reforzar su papel exportador dentro de la península ibérica.
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El país cuenta con recursos renovables competitivos, pero necesita acelerar el desarrollo de la red y asegurar señales económicas que acompañen la inversión en proyectos gestionables.
En contraste, Irlanda opera mediante dos programas claramente diferenciados: RESS para renovables terrestres y ORESS para eólica marina.
La última ronda terrestre considerada en la información compartida adjudicó más de 1 GW entre proyectos solares y eólicos. En el segmento offshore, ORESS 2.1 prevé contratar hasta 900 MW.
La calidad del recurso eólico convierte al país en un mercado de alto potencial. El cumplimiento de los objetivos dependerá de las conexiones eléctricas, la infraestructura portuaria y la planificación marítima.
El desarrollo offshore también exige coordinar permisos, estudios ambientales y cadenas de suministro. Los plazos efectivos podrían extenderse si estos componentes no avanzan de manera simultánea.
Bélgica también concentra sus expectativas en el mar del Norte y trabaja en el relanzamiento de la licitación de la Princess Elisabeth Zone, una de las áreas destinadas a ampliar la eólica marina.
El primer procedimiento correspondiente al lote inicial fue cancelado. Posteriormente, el Gobierno comenzó a definir un nuevo marco para mejorar la viabilidad económica y jurídica del concurso.
La revisión apunta a atraer nuevamente a los desarrolladores y ajustar las condiciones de apoyo. Hasta que se publique el procedimiento definitivo, la oportunidad debe considerarse próxima y no plenamente abierta.
La zona mantiene relevancia estratégica por su ubicación y por su potencial para reforzar la cooperación energética entre los países del mar del Norte.
En ese mismo corredor offshore, Noruega desarrolla su mercado mediante proyectos de cimentación fija y tecnología flotante.
Sørlige Nordsjø II fue la primera gran subasta marina del país. Su fase inicial contempla aproximadamente entre 1,4 y 1,5 GW y fue adjudicada al consorcio Ventyr SN II.
Utsira Nord concentra el mayor interés tecnológico. El área está reservada para eólica flotante y contempla una etapa de selección de participantes, seguida por una subasta de apoyo estatal.
El esquema permitirá madurar diferentes propuestas antes de competir por los subsidios. Esta modalidad busca reducir incertidumbres técnicas en una tecnología que todavía presenta costos superiores a los de los parques con cimentación fija.
Asia-Pacífico acelera las rondas híbridas y el almacenamiento
India es uno de los mercados más importantes fuera de Europa por volumen y diversidad de licitaciones.
La Solar Energy Corporation of India y otras agencias públicas desarrollan convocatorias solares, eólicas, híbridas, de almacenamiento y de suministro renovable permanente.
Entre los formatos más relevantes aparecen los proyectos Round-the-Clock y Firm and Dispatchable Renewable Energy. Estas modalidades combinan fuentes variables con baterías u otros recursos para entregar perfiles más estables.
La información compartida incluye una licitación de energía renovable firme de 1500 MW y 6000 MWh, convocatorias de baterías asociadas con renovables y un concurso eólico de 2 GW conectado a la red interestatal.
La escala del mercado y el crecimiento de la demanda convierten a India en uno de los destinos prioritarios para desarrolladores y fabricantes. Los proyectos, a su vez, deben considerar los riesgos de conexión, las obligaciones de entrega y la competencia tarifaria.
Con un modelo diferente al indio, China no funciona exclusivamente mediante subastas nacionales equivalentes a las europeas, pero desarrolla procesos competitivos de enorme escala y programas provinciales.
Entre sus mecanismos aparecen la selección de proyectos de mercado, las compras de compañías estatales y las grandes bases solares y eólicas instaladas en regiones desérticas.
El país continúa concentrando la mayor expansión renovable del mundo. El acceso requiere comprender las reglas provinciales, los requisitos industriales y la participación de empresas públicas.
Las oportunidades pueden alcanzar volúmenes superiores a los de otras regiones, aunque presentan una estructura regulatoria y comercial diferente a la de una licitación abierta convencional.
En el extremo opuesto de la región, Australia se destaca por integrar la contratación de generación renovable y almacenamiento mediante el Capacity Investment Scheme.
El programa cuenta con una línea para nueva producción limpia y otra para capacidad despachable, principalmente baterías. Ambas reciben acuerdos de largo plazo destinados a reducir los riesgos de ingresos.
Entre las convocatorias señaladas aparecen una ronda de 5 GW de generación renovable y otra de 4 GW y 16 GWh de capacidad despachable.
Una fase anterior seleccionó 7,8 GW de proyectos renovables y 7,9 GWh de almacenamiento asociado. La dimensión de estas cifras posiciona a Australia entre los mercados más atractivos para sistemas de baterías a gran escala.
El esquema también permite coordinar las necesidades de cada jurisdicción con los objetivos nacionales. Las rondas buscan acompañar el retiro de centrales de carbón sin comprometer la confiabilidad del suministro.
África y Medio Oriente amplían sus programas centralizados
Sudáfrica continúa siendo la principal referencia africana en contratación competitiva de energías renovables.
El Renewable Energy Independent Power Producer Procurement Programme acumula distintas rondas para proyectos solares fotovoltaicos y eólicos terrestres.
El país también desarrolla procesos específicos para sistemas de baterías. El almacenamiento adquiere importancia ante los problemas de suministro, las restricciones de red y la necesidad de integrar nueva generación renovable.
El programa ofrece una trayectoria consolidada, aunque los participantes deben analizar los riesgos financieros, la disponibilidad de transmisión y la capacidad de ejecución.
A diferencia del programa sudafricano, Arabia Saudita impulsa grandes proyectos solares y eólicos mediante una estructura fuertemente centralizada en el National Renewable Energy Program.
La Sustainable Energy Procurement Company lidera los procesos y estructura acuerdos de compraventa de largo plazo para las instalaciones seleccionadas.
Entre los antecedentes aparecen Sudair Solar, con 1,5 GW, y Shuaibah Solar, con 600 MW. Las nuevas rondas podrían sumar varios GW adicionales, respaldadas por la disponibilidad de terrenos y los objetivos de diversificación económica.
El mercado saudí combina escala, bajos costos solares y una fuerte conducción estatal. La competencia suele atraer a grandes desarrolladores internacionales y consorcios con capacidad financiera.
De adjudicar energía a contratar atributos
El análisis global muestra una tendencia común: los gobiernos buscan sumar potencia renovable junto con recursos capaces de responder a las necesidades operativas del sistema.
Alemania y Reino Unido contratan disponibilidad; Italia crea un mercado específico para almacenamiento; India exige suministro firme; y Australia separa la generación limpia de la capacidad despachable.
Francia, Bélgica, Dinamarca, Irlanda y Noruega concentran buena parte de la próxima cartera offshore. En estos mercados, el éxito dependerá del diseño de las subastas, la infraestructura portuaria, las redes y las cadenas industriales.
La comparación también exige distinguir entre procesos abiertos, calendarios anunciados y mecanismos todavía en preparación. Una declaración política o una reforma regulatoria no equivale a una convocatoria con pliegos, fechas y capacidad definida.
Para los inversores, el volumen anunciado representa solo una parte del análisis. También deben considerarse la duración contractual, las garantías, las penalidades, los permisos, la conexión y las obligaciones de disponibilidad.
La próxima ola renovable estará marcada por proyectos capaces de producir electricidad limpia y aportar firmeza, flexibilidad y almacenamiento. La carrera por los GW será, en definitiva, una competencia por ofrecer soluciones integrales al sistema eléctrico.

