La expansión renovable argentina empieza a abrir un nuevo frente: obtener mayor rendimiento de los activos existentes y reducir las horas que estos se encuentran fuera de servicio. Vestas proyecta superar este año los 3.000 MW bajo operación y mantenimiento, tras sumar entre 300 y 400 MW a su cartera local.
“El desafío es mantener la indisponibilidad de energía, es decir, el tiempo en donde no se esté generando al mínimo posible”, sostuvo Alejandro Carlos Francisco, Director de Service de Vestas Argentina, en diálogo con Energía Estratégica.
“No solo va evolucionando el sector de la mano de nuevos modelos de turbinas, sino que también evoluciona muy interesantemente en los modelos ya instalados, construidos e implementados”, agregó.
La escala alcanzada refuerza esa prioridad. Argentina cuenta con 4604 MW eólicos instalados en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), sobre 8466 MW correspondientes a renovables no convencionales. En ese escenario, Vestas administra 40 parques y más de 740 turbinas.

Según datos de CAMMESA aportados para este artículo, existen 1249 aerogeneradores distribuidos en 72 proyectos operativos. El 51% de las máquinas instaladas corresponde a Vestas, mientras la compañía concentra el 58% sobre la potencia eólica instalada.
La maduración del mercado también cambia la lógica de operación y mantenimiento (O&M). Los equipos existentes incorporan nuevos algoritmos, upgrades, herramientas de inspección y soluciones para anticipar fallas, sin necesidad de esperar una nueva generación de aerogeneradores.
Uno de los principales cambios aparece en las inspecciones de palas. Vestas realiza campañas anuales mediante drones que capturan imágenes de alta resolución para detectar daños y definir las reparaciones.
La automatización del vuelo recorta 50% la duración de estas inspecciones, durante las cuales la máquina debe permanecer detenida.
“Primero el dron se pilotea con inteligencia artificial en vez de con un pilotaje humano, lo que reduce tiempos de inspección a la mitad y esto es relevante porque la turbina debe ser detenida para hacer la inspección fotográfica”, precisó el entrevistado.
Hay una segunda aplicación de IA sobre el procesamiento de las fotografías. Una tarea que requería alrededor de una semana se completa ahora en un día, antes de pasar a la evaluación del equipo técnico.
“Ese posprocesado pasa a ser, en vez de ser una semana de tiempo, se reduce a un día. Y “Una pala bien mantenida es una pala que no va a fallar y no va a generar indisponibilidad en la generación”, detalló el directivo.
Vestas prepara además otra aplicación para Argentina. En breve comenzará a implementar drones para aplicar recubrimientos protectores sobre las palas, tecnología que ya utiliza en otros mercados y que sustituirá parte de las tareas realizadas por técnicos.
A ello se suman los denominados crawlers, dispositivos que recorren internamente las palas de punta a punta y alcanzan sectores inaccesibles para una persona.

La planificación cobra especial relevancia frente a una cartera de 40 parques y más de 740 turbinas. El programa anual procura intervenir las máquinas en períodos de menor viento o cuando las condiciones meteorológicas reduzcan el impacto de la parada, con el objetivo de agrupar el mantenimiento periódico con actividades de upgrades y otras intervenciones pendientes
“Se busca juntar esas actividades para que en el momento de visitar una turbina se cubran todas las actividades que esa turbina necesita en ese momento en particular para tener un máximo de eficiencia en la ejecución e intervenir lo menos posible en el año”, aclaró Francisco.
La estructura destinada a O&M incluye alrededor de 200 técnicos propios y otros 200 trabajadores de compañías subcontratistas. En total, unas 400 personas directas e indirectas participan de las operaciones.
El esquema comercial también vincula el servicio con el desempeño del activo. El contrato más solicitado por los clientes locales es el AOM 5000, mediante el cual Vestas garantiza un determinado nivel de disponibilidad. Si el objetivo acordado no se alcanza, la empresa recibe una penalización contractual. Si lo supera, participa del beneficio.
Mientras que en materia de repotenciación de equipos en funcionamiento, el entrevistado reveló que más del 80% de la flota de Vestas en Argentina ya recibió modificaciones respecto de su configuración inicial.
“A veces son mejoras en el algoritmo de la curva de potencia de la turbina, entonces la turbina entra a generar más potencia o una potencia mayor en menor tiempo o durante más tiempo. Tenemos diversidad de mejoras y entregan al final del día un output o una salida de potencia mayor en los parques de los clientes”, describió.
La misma búsqueda de eficiencia alcanza a las reparaciones de grandes componentes. Una falla en una caja multiplicadora puede requerir el traslado de una grúa a través de cientos de kilómetros, con los tiempos logísticos que implica la extensión territorial argentina.
Vestas traerá este año al país una herramienta transportable en dos containers que se instala sobre el aerogenerador, que permite sustituir una pieza interna de la caja multiplicadora sin cambiar el conjunto completo ni movilizar una grúa y, con ello, prolongar la vida útil del componente al intervenir exclusivamente la parte afectada.
“El norte siempre es reducir tiempos, porque cada vez que vos realizas un mantenimiento la turbina tiene que detenerse”, resumió.
De atender averías a anticipar intervenciones
El siguiente avance está en identificar señales tempranas y ajustar las tareas a la condición concreta de cada activo. Los datos recogidos por las distintas herramientas permiten ganar previsibilidad sobre el comportamiento de los componentes.
“La tecnología nos permite identificar señales de aviso más tempranas y, con ello, nos podemos anticipar a las fallas. La anticipación de fallas será cada vez mayor y con ello podremos ajustar las planificaciones de mantenimiento para llegar en el momento justo y hacer una porción de mantenimiento adecuada a lo que necesita el activo”, vaticinó el Director de Service de Vestas Argentina.

