El nuevo esquema con el que Dinamarca consiguió reactivar su mercado eólico offshore enfrenta ahora un frente judicial impulsado desde la propia industria renovable.
Dansk Vindenergi, desarrollador danés de parques terrestres, presentó una demanda ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) contra el mecanismo de apoyo estatal destinado a la energía eólica marina.
La disputa alcanza un programa que contempla ayudas públicas de hasta DKK 55200 millones para tres parques offshore y llega después de que Vattenfall se adjudicara dos de ellos: Nordsøen Midt, de 1 GW, y Hesselø, de 800 MW. Entre ambos representan 1,8 GW de nueva capacidad.
La impugnación apunta al esquema de contratos por diferencia (CfD) utilizado para respaldar económicamente los proyectos. Según la información disponible, Dansk Vindenergi considera que estas ayudas estatales pueden distorsionar la competencia frente a la generación eólica terrestre.

El caso se tramita como una impugnación en materia de ayudas de Estado y podría tener consecuencias sobre el desembolso de los apoyos si finalmente prospera el planteamiento del desarrollador. Por el momento, no se ha establecido un calendario para la vista.
La controversia aparece en un momento especialmente sensible para Dinamarca, que acaba de conseguir reactivar sus licitaciones de eólica marina después de las dificultades atravesadas por el mercado.
Vattenfall resultó adjudicataria de Nordsøen Midt y Hesselø con ofertas de DKK 504/MWh y DKK 542/MWh, respectivamente, equivalentes a aproximadamente €67,42/MWh y €72,50/MWh según los valores informados por la Agencia Danesa de Energía.
El mecanismo de apoyo es precisamente una de las piezas que permitió recuperar el interés inversor por estos desarrollos, al proporcionar mayor previsibilidad sobre los ingresos de largo plazo en un escenario marcado por mayores costos y dificultades para sostener económicamente nuevos parques offshore.
Ahora, el cuestionamiento de Dansk Vindenergi introduce una discusión diferente: hasta qué punto el respaldo público concedido a la eólica marina modifica las condiciones competitivas frente a proyectos terrestres que deben construir sus casos de negocio bajo condiciones distintas.
Desde el segmento onshore, la presión sobre la viabilidad de nuevos desarrollos ya comienza a ser señalada por otros actores.
Joachim Steenstrup, de Eurowind, sostuvo que “el ojo de la aguja se ha vuelto más pequeño para los proyectos eólicos terrestres” y agregó que esta situación supone “un obstáculo más difícil de superar” para sus casos de negocio.
Los 1,8 GW adjudicados a Vattenfall quedan en el centro de la disputa
La Agencia Danesa de Energía advirtió que una eventual victoria de Dansk Vindenergi podría impedir el pago de las ayudas estatales y generar interrogantes sobre futuros desarrollos eólicos marinos que dependan de mecanismos similares.
Eso no significa, sin embargo, que los CfD hayan sido anulados ni que los proyectos adjudicados a Vattenfall estén cancelados. La demanda abre un proceso judicial cuyo resultado todavía debe resolverse.
El Estado danés respalda a la Comisión Europea en el procedimiento, dada la relevancia que el caso tiene para el programa offshore del país.
La disputa coloca así frente a frente dos segmentos de una misma transición energética. Por un lado, Dinamarca busca utilizar CfD y apoyo público para volver a hacer financiables grandes parques en el mar. Por otro, un desarrollador terrestre sostiene que ese respaldo altera las condiciones bajo las cuales compiten las distintas alternativas eólicas.
La resolución tendrá especial relevancia después de la reciente adjudicación de Nordsøen Midt y Hesselø. Entre ambos proyectos, Vattenfall concentra 1,8 GW de la nueva capacidad offshore danesa, por lo que cualquier cambio sobre las condiciones del esquema de apoyo podría tener implicancias sobre inversiones que el país acaba de conseguir encarrilar.
Por ahora, los proyectos siguen adelante y no existe una fecha definida para la vista del caso. Pero la batalla judicial introduce una nueva variable sobre el relanzamiento offshore de Dinamarca.

