Luego de consolidarse como uno de los principales actores del mercado solar argentino, Solar DQD puso en marcha una nueva etapa de crecimiento: su desembarco en otros países de Latinoamérica. Sin embargo, la decisión va más allá de una búsqueda de nuevos negocios.
"Para nosotros los mercados interesantes son México, Perú , Colombia y Paraguay. Vemos un poco de movimiento en Guatemala también", afirmó Alejandro Garín Odriozola, director de Operaciones de Solar DQD.
La estrategia apunta a trasladar a la región tanto la experiencia constructiva de la compañía como su reciente apuesta por la generación de energía, de modo que "la intención es salir a la región con el set de servicios y también con la generadora para ampliar el portfolio y competir en nuevos mercados".
La apuesta regional llega después de ocho años de crecimiento en Argentina, donde la compañía alcanzó una participación superior al 70% del mercado EPC solar. Con una posición consolidada en el país, el desafío ahora pasa por demostrar que ese modelo puede replicarse más allá de sus fronteras.

"Es una cuestión hasta deportiva, ver nuevos mercados donde no somos tan conocidos, validar todo lo que venimos haciendo en Argentina", explicó Garín Odriozola en una entrevista exclusiva durante en el marco de Future Energy Summit (FES) México.
Tecnología y procedimientos para escalar
Para sostener sus niveles de ejecución en distintos mercados, Solar DQD trabajó durante los últimos años en la estandarización de sus procesos y en la incorporación de herramientas tecnológicas para el seguimiento de obras.
Incluso, la empresa desarrolló una estructura de control basada en herramientas propias, aplicaciones específicas y monitoreo permanente de los proyectos. Mientras que actualmente cuenta con un equipo de diez ingenieros de sistemas dedicados al desarrollo tecnológico interno, además de drones autónomos y plataformas digitales para la gestión de obras.
Y cabe recordar que la compañía atravesó en los últimos años un crecimiento acelerado. Según explicó Garín Odriozola, pasó de contar con entre 80 y 100 colaboradores a una plantilla de aproximadamente 1.200 personas en apenas dos años.
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"Tenemos toda una plataforma de control, sumada a todos nuestros procedimientos de trabajo, que nos permite de manera rápida y efectiva transmitir el conocimiento y enseñar", sostuvo. Esta capacidad cobra especial relevancia en el contexto de una expansión internacional y la estrategia se alinea a ello, de modo que SolarDQD buscará trasladar a cada mercado el know-how operativo acumulado en Argentina, pero formando equipos locales para ejecutar los proyectos.
"Los proyectos grandes los movemos con un 10% o 15% de personal que ya tiene experiencia y al resto lo entrenamos. Queremos ir dando pasos y darnos a conocer. Y si el mercado nos necesita, vamos a estar", agregó el director de operaciones de Solar DQD. La metodología ya comenzó a ser puesta a prueba fuera de Argentina. Antes de avanzar en Perú, realizaron una experiencia piloto en Uruguay para validar la capacidad de gestionar proyectos internacionales manteniendo su estructura de soporte en el país.
Una cultura nacida en la obra
Más allá de los procedimientos, la tecnología y la capacidad operativa, la expansión regional también encuentra sustento en la trayectoria internacional de quienes lideran la compañía. Garín Odriozola desarrolló buena parte de su carrera profesional fuera de Sudamérica, una experiencia que hoy influye en la visión con la que Solar DQD analiza nuevos mercados.
Arquitecto de formación, el ejecutivo estudió en Uruguay y posteriormente realizó una maestría en Alemania, en la reconocida escuela Bauhaus. Luego trabajó en Berlín y Suiza, donde llegó a desarrollar proyectos propios y participar en estudios de arquitectura antes de incorporarse de lleno al crecimiento de Solar DQD.
"Estuve muchos años trabajando en el diseño arquitectónico en Suiza. Llegué a tener mi propio estudio de arquitectura", recordó. Sin embargo, el acelerado crecimiento que comenzó a experimentar la compañía en Argentina terminó modificando sus planes.
La impronta internacional también forma parte de la historia de Federico Garín, fundador de la empresa y hermano del actual director de Operaciones. Según destacó el ejecutivo, el ADN de Solar DQD está profundamente ligado al trabajo en campo y a la ejecución de proyectos. "Federico era el primer hincador de la empresa. Nosotros somos de hacer, nos gusta estar", afirmó.
Esa cultura, construida desde la operación y no desde una estructura corporativa tradicional, es la que la compañía busca trasladar ahora a nuevos mercados. Con experiencia acumulada en Argentina, una primera validación en Uruguay y los primeros pasos dados en Perú, Solar DQD considera que llegó el momento de medir sus capacidades a escala regional.

