La creciente demanda energética asociada a la inteligencia artificial empieza a mover activos renovables en Argentina.
Novva Group firmó un acuerdo marco vinculante para adquirir a ABO Energy una cartera de 3,17 GW de proyectos eólicos y solares en desarrollo en el país.
La transacción todavía no está cerrada. Según ABO Energy, se espera completarla en los próximos meses, sujeta a una debida diligencia confirmatoria y a la formalización del correspondiente acuerdo de compraventa de acciones.
El entendimiento fue firmado en París por Steven Liu, fundador y CEO de Novva, y Karsten Schlageter, director general de ABO Energy, y supone una de las operaciones de mayor escala anunciadas recientemente sobre un pipeline renovable argentino.

El movimiento tiene además un componente distinto al de una adquisición tradicional de proyectos. Novva estructura su estrategia energética alrededor del crecimiento de centros de datos, Powered Land, Powered Shells e infraestructura vinculada a inteligencia artificial, donde la disponibilidad de grandes volúmenes de energía se vuelve cada vez más crítica.
“La adquisición de esta cartera de 3,17 GW representa un salto decisivo en nuestros proyectos en Latinoamérica”, afirmó Liu.
El ejecutivo vinculó directamente la operación con el aumento de la demanda eléctrica provocado por el crecimiento de la capacidad computacional y aseguró que la construcción de activos eólicos y solares de gran escala apunta a dar respaldo energético a esa expansión.
Para ABO Energy, la venta forma parte de una estrategia de concentración en sus mercados principales.
“La próxima transacción está en línea con nuestra estrategia de centrarnos en los mercados principales”, señaló Schlageter.
La operación también profundiza una relación que ambas compañías ya habían iniciado en Latinoamérica, ya que, a comienzos de este año, Novva adquirió a ABO Energy tres proyectos solares en Colombia, con una capacidad conjunta cercana a 40 MW.
Ahora, el salto de escala es sustancial: la cartera argentina en negociación alcanza 3,17 GW, multiplicando la exposición regional de Novva.
Por ahora, no se informó públicamente el desglose de los 3,17 GW entre tecnologías, la ubicación de cada iniciativa, su grado de avance individual ni el valor económico de la operación.
Tampoco se detalló qué proporción de esa cartera podría terminar vinculada de forma directa a centros de datos específicos o a proyectos de inteligencia artificial.
La señal, sin embargo, es clara: la demanda asociada a la economía digital empieza a convertirse en un nuevo motor para operaciones de escala en el mercado renovable latinoamericano.

