Países Bajos añadió1,4 GWp de nueva capacidad solar durante 2025, profundizando la desaceleración de un mercado que había incorporado 3,3 GWp en 2024 y 5,2 GWp en 2023.
El nuevo Monitor de Energía Solar Fotovoltaica de la Agencia de Empresas de los Países Bajos (RVO) sitúa la capacidad acumulada al cierre del año en 29,4 GWp, pero muestra que el crecimiento anual se redujo alrededor de un 58% frente a 2024 y más de un 70% respecto de 2023.
La generación fotovoltaica alcanzó 25,8 TWh en 2025, equivalentes al 19,7% de toda la producción eléctrica del país. Sin embargo, la elevada penetración empieza a exponer nuevos desafíos para seguir incorporando proyectos al mismo ritmo.
Entre los principales frenos aparecen la congestión de la red eléctrica, la mayor incertidumbre sobre los ingresos de las instalaciones y la creciente frecuencia de precios negativos. El impacto se observa especialmente entre hogares y pequeñas empresas, aunque también se desaceleraron los grandes parques y sistemas comerciales sobre cubierta.

La RVO tampoco anticipa una recuperación significativa en el corto plazo. Para el período comprendido entre 2026 y 2028, proyecta incorporaciones promedio de alrededor de 1,3 GWp por año, por debajo incluso de lo registrado durante 2025.
Una de las mayores incertidumbres para el segmento residencial es la desaparición del sistema de medición neta a partir del 1 de enero de 2027.
Hasta ahora, este mecanismo permitía a hogares y pequeños negocios compensar la electricidad solar inyectada a la red con su propio consumo. A eso se suma que, en los últimos años, algunos propietarios comenzaron a afrontar cargos de las comercializadoras por volcar sus excedentes al sistema.
En paralelo, la capacidad disponible en la red se convirtió en otro límite. La congestión dificulta la conexión de nuevas instalaciones y está provocando retrasos y modificaciones en proyectos fotovoltaicos.
La situación se agrava durante períodos de elevada producción renovable. En días soleados y ventosos de primavera y verano, la generación puede superar cada vez con mayor frecuencia la demanda eléctrica del país.
En 2025 se contabilizaron 581 horas con precios negativos, cerca del 7% de las horas del año.
Esto implica que durante determinados momentos los grandes proyectos solares y los usuarios con contratos dinámicos pueden perder dinero al inyectar electricidad. Ante ese escenario, la RVO advierte que los propietarios están optando con mayor frecuencia por desconectar temporalmente sus instalaciones.
Baterías y gestión de demanda ganan terreno ante los excedentes
El menor ritmo de nuevas instalaciones no implica que la solar pierda peso dentro del sistema neerlandés, sino que obliga al mercado a buscar nuevas formas de aprovechar una producción que ya concentra casi una quinta parte de la generación eléctrica.
Una de las respuestas pasa por trasladar consumo hacia las horas de mayor disponibilidad fotovoltaica. Empresas y hogares están utilizando cada vez más equipos de alto consumo cuando existe excedente solar, en algunos casos mediante sistemas de gestión energética que automatizan la demanda.
El almacenamiento también comienza a ganar espacio, aunque desde una base todavía reducida. Según la RVO, apenas entre 1% y 2% de los hogares dispone actualmente de una batería doméstica.
Estos equipos permiten guardar parte del excedente producido durante las horas solares para utilizarlo posteriormente, evitando o reduciendo la inyección a la red cuando los precios son bajos o negativos.
La misma tendencia empieza a extenderse hacia proyectos de mayor escala, donde cada vez más instalaciones solares incorporan baterías para desplazar la entrega de electricidad hacia períodos de mayor demanda y valor.
Con 29,4 GWp ya desplegados y un crecimiento previsto de apenas 1,3 GWp anuales hasta 2028, la evolución del mercado dependerá cada vez más de cuánto logre aliviarse la congestión y de si nuevas soluciones de flexibilidad permiten recuperar valor para la generación solar.

