México ya eligió a buena parte de las compañías que marcarán el rumbo de su transición energética durante la próxima década. En apenas seis meses, el país adjudicó más de 10,7 GW a través de dos procesos que redefinen el mapa eléctrico nacional: por un lado, la Convocatoria de Proyectos Privados de Generación 2025, que asignó más de 3,3 GW renovables y 1.257,4 MW de almacenamiento; por otro, el Esquema Mixto de Desarrollo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que adjudicó el pasado 5 de junio 7.411 MW distribuidos en 37 proyectos.
Entre los grandes ganadores de ambos procesos aparecen algunas de las compañías que buscan liderar la próxima ola de inversiones renovables en México. En el caso de la Convocatoria de Proyectos Privados de Generación 2025 sobresalen firmas como Sunstone Power, Iberdrola, Idea Energía, Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), Dhamma Energy, Revolve Renewable Power, Gemex y Alten Energías Renovables, mientras que en el esquema mixto aparecen nombres como Thermion Energy, Oak Creek, Terralia, Fisterra Energy, Cubico México, Solarig, Atlántica Renewable Power, Atlas Renewable Energy, Quantum Energía y Aselco, entre otros.
Si se analiza la capacidad adjudicada en ambos procesos, un grupo reducido de compañías emerge como el gran ganador de la nueva etapa renovable mexicana.
Thermion Energy aparece como el principal adjudicatario por potencia. La compañía acumula más de 1.600 MW, consolidándose como uno de los actores con mayor exposición al crecimiento del mercado eléctrico mexicano.

El segundo lugar corresponde a Oak Creek Energy, con cerca de 1.160 MW adjudicados, posicionándose entre los principales beneficiarios del esquema mixto impulsado por la CFE.
Entre los líderes también sobresale Sunstone Power, respaldada por Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), con más de 1.040 MW renovables y cerca de 470 MW de almacenamiento, lo que la convierte en la compañía con mayor presencia dentro de la Convocatoria de Proyectos Privados de Generación 2025.
En cuarto lugar se ubica Terralia Energía y Campo, con aproximadamente 705 MW eólicos adjudicados, y 952 MWh de almacenamiento.
Le sigue Fisterra Energy, que acumula alrededor de 659 MW adjudicados, consolidándose entre los principales desarrolladores seleccionados durante el último año.
Otro actor que gana protagonismo es Cubico México, con cerca de 500 MW adjudicados, reforzando su presencia dentro del mercado renovable mexicano.
También destaca Dhamma Energy, que logró adjudicarse 459 MW de generación fotovoltaica y 147,5 MW de almacenamiento, una combinación que refleja el creciente peso de los proyectos híbridos dentro de la nueva planificación energética del país.
Otro de los nombres que destaca es Green Park Energy, filial de Iberdrola, que recibió luz verde para desarrollar las plantas fotovoltaicas Tecozautla, de 122,3 MW en Hidalgo, y El Toro, de 107 MW en Guanajuato. Ambos proyectos también incorporan sistemas de almacenamiento por 31,3 MW y 29,7 MW, respectivamente.
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La presencia de Iberdrola dentro de las adjudicaciones resulta particularmente llamativa considerando el profundo proceso de transformación que atraviesa la compañía en México. Cabe recordar que meses atrás Cox anunció la compra de Iberdrola México por 4.200 millones de dólares, una operación que incluye aproximadamente 2.600 MW de capacidad instalada, de los cuales 1.232 MW corresponden a activos renovables, además de una cartera de desarrollo cercana a 12 GW y una participación de alrededor del 25% en el mercado de suministro eléctrico a grandes usuarios.
Por detrás aparecen desarrolladores como Solarig, Atlántica Renewable Power, Atlas Renewable Energy, Quantum Energía, Aselco, Idea Energía, Alten Energías Renovables, Revolve Renewable Power y Genux Power compañías que lograron posicionarse dentro de alguno de los dos procesos y que buscarán ampliar su participación en las próximas convocatorias.
La competencia para acceder a los proyectos fue particularmente intensa. De hecho, más del 55% de las propuestas que avanzaron a las etapas finales de evaluación dentro del esquema mixto no lograron adjudicarse capacidad. Entre las compañías que quedaron fuera aparecen nombres relevantes para la industria como Invenergy, AES México, HDF Energy y Proyener, entre otros desarrolladores que seguramente volverán a competir en las próximas rondas.
Más allá de la capacidad adjudicada, el calendario regulatorio ya comienza a correr para los proyectos seleccionados. La presentación de las garantías de seriedad deberá concretarse antes del 30 de junio de 2026, mientras que la firma de contratos y la entrega de las garantías de desarrollo quedaron previstas para el 3 de julio de 2026, marcando el inicio formal de la etapa de ejecución.
No es casualidad que estas adjudicaciones hayan despertado semejante interés. Las últimas asignaciones masivas de capacidad renovable en México se remontan a las subastas de largo plazo realizadas en 2017, cuando compañías como Enel Green Power y Engie concentraron buena parte de los contratos adjudicados bajo el modelo impulsado por el entonces mercado eléctrico mayorista con precios rondando los 20 USD/MW. Casi una década después, los nombres cambian, las reglas también, pero el atractivo del mercado mexicano permanece intacto.
Las próximas convocatorias ya están en marcha
Mientras los adjudicatarios avanzan hacia la firma de contratos, el Gobierno mexicano continúa ampliando la cartera de proyectos que busca incorporar al sistema eléctrico nacional.
Las nuevas convocatorias para generación renovable y almacenamiento permanecen abiertas y recientemente ajustaron sus cronogramas para dar mayor plazo a los desarrolladores. Cabe recordar que en la de generación las empresas pueden participar tanto de forma privada como en colaboración con CFE.
Hasta el 30 de junio se llevará a cabo el proceso de revisión y prevención de observaciones por parte del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), paso previo a la definición de los estudios de interconexión.
Posteriormente, los participantes deberán afrontar los pagos asociados a esos estudios hasta el 15 de julio, y avanzar con la presentación de solicitudes de permiso ante la Comisión Nacional de Energía (CNE), una etapa que se extenderá desde el 16 de julio al 18 de agosto.
La evaluación técnica de los proyectos y su alineación con los criterios de planeación vinculante del sistema eléctrico quedó prevista para los primeros días de octubre octubre. Ese mismo mes se publicarán los resultados de la convocatoria y se notificarán los permisos que reciban aprobación por parte del Comité Técnico de la CNE, que estaba previsot para el 23 de septiembre pero ahora se realizará el 12 de octubre.
La continuidad de estos procesos confirma que los más de 10 GW adjudicados entre diciembre y junio representan apenas el inicio de una expansión mucho más amplia. Con nuevas convocatorias en marcha, decenas de desarrolladores aún en carrera y una creciente incorporación de almacenamiento, México vuelve a posicionarse como uno de los mercados renovables más dinámicos y competitivos de América Latina.

