América Latina se consolidó como un actor relevante en la transición energética, y algunos países comenzaron a marcar el rumbo mediante estrategias de inversión verde que combinan crecimiento económico y sostenibilidad.
Un informe elaborado por Exness Insights ubicó a Argentina a la cabeza del ranking regional, con una puntuación total de 80 sobre 100, seguida por Chile (74), Ecuador (73), México (72) y Brasil (71).
El estudio se basó en cinco métricas clave: inversión acumulada en bonos climáticos, inversión en energía verde en los últimos 20 años, crecimiento porcentual de esta inversión en la última década, número de sedes de empresas certificadas como B Corp y emisiones de CO per cápita.
Las dos primeras variables recibieron un mayor peso en el índice final, al ser consideradas las más relevantes para medir el compromiso estructural con la sostenibilidad.

Argentina lideró la región en términos de crecimiento relativo de su inversión en energía limpia.
Según Exness, "Argentina encabezó nuestro ranking con una puntuación global de 80 sobre 100.
En los últimos 20 años, destinó 4800 millones de dólares a este rubro, con un incremento del 4.244 % en la última década.
A esto se sumó una comunidad empresarial en expansión que ya contaba con 244 sedes de empresas certificadas como B Corp.
Si bien su inversión en bonos verdes alcanzó los 2800 millones de dólares por debajo de otros países del ranking, su crecimiento sostenido y transversal la posicionó como el país más verde de América Latina.
Chile se ubicó en segundo lugar, con una performance destacada en emisión de bonos verdes.
El informe subrayó que "Chile invirtió 14.600 millones de dólares en bonos climáticos, más de cinco veces la cifra registrada por Argentina.
Además, acumuló 4600 millones de dólares en inversiones en energía verde y lideró en cantidad de empresas B Corp, con 251 sedes. "Estas cifras posicionaron a Chile como líder emergente en inversión sostenible en América Latina, indicó Exness.
En este país, los bonos soberanos y corporativos financiaron proyectos de energía renovable, transporte eléctrico y eficiencia energética.
Ecuador sorprendió con el mayor crecimiento porcentual de la región en materia de energía verde: un 8.605 % en la última década.
Destinó 4400 millones de dólares a este tipo de inversión en los últimos 20 años, lo que lo ubicó tercero en el índice con 73 puntos. "Este notable aumento puso de relieve el rápido avance de Ecuador hacia un entorno de inversión más verde, remarcó el documento, aunque su actividad en bonos verdes aún era incipiente en comparación con sus vecinos.
México se posicionó cuarto con 72 puntos, sustentado por un enfoque equilibrado entre inversión pública y privada.
Invirtió 3200 millones de dólares en energía verde y 4300 millones de dólares en bonos climáticos.
Su ecosistema de empresas B Corp también estuvo en expansión, con 94 sedes activas. Exness destacó los casos de Donadora e Ilumexico como ejemplos de integración de la sostenibilidad en los modelos de negocio. "Estas empresas ejemplificaron el creciente liderazgo de México en la integración de la responsabilidad ambiental y social, sostuvo el informe.
Brasil cerró el top cinco con una puntuación de 71, pero encabezó la región en volumen total de bonos verdes emitidos: 17300 millones de dólares.
Este liderazgo financiero lo posicionó como un actor estructural en los mercados verdes latinoamericanos.
A esto se sumaron inversiones importantes en energía limpia, que crecieron un 2.904 % en la última década. "Fue de esperar que, a medida que la región se desarrollara, se produjera un mayor repunte de este tipo de inversiones en la próxima década, concluyó Exness.
Los resultados del informe confirmaron una tendencia regional ascendente en inversión sostenible.
Los bonos verdes se consolidaron como instrumento clave para financiar infraestructuras de bajo carbono, mientras que la expansión de empresas B Corp reflejó el compromiso creciente del sector privado con estándares sociales y ambientales.
La incorporación de las emisiones per cápita como criterio en el índice permitió ajustar el ranking más allá del volumen de inversión, introduciendo una lógica de eficiencia ambiental en el análisis.
"América Latina dio pasos significativos hacia la inversión verde, remarcó el informe, que concluyó que las economías más avanzadas en esta materia lograron equilibrar desarrollo económico y sostenibilidad.
Con inversiones millonarias en energía limpia, expansión de empresas responsables y emisión de bonos climáticos, la región trazó una hoja de ruta clara hacia un nuevo paradigma económico.

