El gobierno de Malasia se prepara para poner en marcha una nueva licitación de energía solar a gran escala de 2000 MW, denominada Large Scale Solar 6 (LSS6), que marcará un hito en la estrategia nacional de transición energética al exigir la incorporación obligatoria de sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS).
La medida busca fortalecer la estabilidad de la red eléctrica y facilitar una mayor penetración de energías renovables en el sistema energético del país.
“Los proyectos LSS6 deberán contemplar baterías. Esto implica que las nuevas iniciativas de generación basadas en energía solar y otras fuentes renovables tendrán que estar acompañadas por sistemas de almacenamiento energético”, señaló el viceprimer ministro Datuk Seri Fadillah Yusof.
La licitación, que será la más grande realizada hasta ahora en el sector solar malasio, se enmarca en los esfuerzos gubernamentales por modernizar la infraestructura eléctrica y garantizar un suministro más confiable ante el crecimiento acelerado de la capacidad renovable instalada.

En paralelo, informes previos indicaban que las autoridades analizaban adelantar el lanzamiento del programa Large Scale Solar 7 (LSS7), impulsadas por preocupaciones relacionadas con la seguridad energética y posibles interrupciones en el abastecimiento derivadas de las tensiones geopolíticas en Asia Occidental. No obstante, hasta la fecha no se han anunciado nuevas rondas de licitación para 2026.
La apuesta por el almacenamiento también está alineada con la Hoja de Ruta Nacional para la Transición Energética (NETR), que contempla el desarrollo del programa My Battery Energy Storage System (MyBeST), orientado a desplegar infraestructura BESS a escala de red bajo la supervisión de la Comisión de Energía.
Esta iniciativa aspira a promover una matriz energética más diversificada y acelerar el crecimiento de la economía verde del país, con inversiones potenciales estimadas entre 1,2 y 1,3 billones de ringgit malayos hacia 2050.
Lanzado en noviembre de 2024, MyBeST prevé alcanzar 400 MW de capacidad de baterías y 1.600 MWh de almacenamiento mediante cuatro proyectos distribuidos en la Malasia peninsular.
Con la expansión continua de las energías renovables, los sistemas BESS se perfilan como una tecnología clave para gestionar la intermitencia de la generación solar, mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico y facilitar una integración más eficiente de los recursos renovables en la red.

