La nueva ministra de Minas y Energía de Colombia, María Nohemí Arboleda Arango, designó a Armando José Cuello Navarro para integrar la nueva conducción de la cartera como viceministro, según la información suministrada a este medio.
El nombramiento se conoce a horas del cambio de administración nacional. Este 7 de agosto asumirá el nuevo presidente de Colombia y comenzarán formalmente sus funciones los integrantes del gabinete.
Cuello, procedente del sector privado, cuenta con más de 15 años de experiencia en compañías vinculadas con la distribución, comercialización e infraestructura energética en Colombia y Perú. Desde marzo de 2025 ocupa la Gerencia General de la Compañía Energética de Occidente (CEO), empresa encargada de distribuir y comercializar electricidad en el departamento del Cauca.
Una trayectoria de más de 15 años en Promigas

El viceministro designado es ingeniero industrial de la Universidad de los Andes y cuenta con un MBA de IE Business School. Antes de asumir la dirección de Compañía Energética de Occidente, desarrolló gran parte de su carrera profesional dentro del Grupo Promigas.
El ejecutivo se vinculó a Promigas en 2009 y ocupó distintas posiciones hasta llegar a la gerencia comercial de la filial de la organización en Perú. Desempeñó esa responsabilidad entre 2020 y 2025, antes de regresar a Colombia para dirigir la compañía responsable del servicio eléctrico en el Cauca.
La distribuidora destacó al presentar su nombramiento que Cuello llegaba con más de 15 años de experiencia liderando empresas del sector energético en Colombia y Perú.
Su recorrido profesional combina conocimiento comercial, dirección corporativa y gestión de servicios públicos. El paso desde una distribuidora hacia la conducción nacional implicará un cambio de escala. Cuello deberá participar en la articulación entre generadores, operadores de red, comercializadores, inversionistas, autoridades regulatorias y usuarios.
La agenda que recibirá el nuevo equipo ministerial estará marcada por la necesidad de acelerar la entrada de capacidad eléctrica, garantizar la confiabilidad del sistema y dar continuidad a los proyectos adjudicados durante la administración saliente.
El desafío de convertir la subasta en proyectos construidos
Uno de los principales temas será el seguimiento de la reciente subasta de contratos de largo plazo. El proceso concluyó con 995 MW de generación solar y 100 MW de almacenamiento en baterías adjudicados, junto con compromisos de suministro por 4.564 MWh diarios.
Cuatro empresas concentraron las adjudicaciones como vendedoras: Bosques Solares de los Llanos 8, Empresas Públicas de Medellín, Celsia y Enel Colombia. Los resultados se distribuyeron entre seis proyectos, mientras otras seis compañías participaron como compradoras.
En el producto que combinó generación fotovoltaica y almacenamiento se asignaron 270 MW solares y cerca de 100 MW en baterías, con un precio de cierre de 315,87 pesos colombianos por kWh. Los contratos tendrán una vigencia de 15 años desde 2030.
La prioridad para la nueva administración será lograr que esas adjudicaciones se transformen en centrales construidas y operativas. La firma de contratos representa una señal favorable para la financiación, pero no elimina las dificultades asociadas con permisos, licenciamiento ambiental, consultas, infraestructura de transmisión y asignación de capacidad de conexión.
El mercado también espera definiciones sobre la continuidad de los productos pendientes. Mientras los productos 2 y 3 concentraron las adjudicaciones, los productos 1 y 4 no pudieron ejecutarse. La llegada de la nueva conducción abre, por lo tanto, interrogantes sobre si el Ministerio retomará ambas categorías mediante una nueva convocatoria, modificará sus condiciones o incorporará esos volúmenes en una futura subasta.
“Ojalá venga una próxima subasta y busque flexibilizar parte de las pequeñas restricciones que pudieron existir en esta, desde el lado de los proyectos y en la forma en que se pudieron adjudicar”, manifestó Gabriel Salazar, director de almacenamiento de Celsia, en diálogo con Energía Estratégica.
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El sector observa con especial atención esta etapa debido a la diferencia existente entre los proyectos anunciados y aquellos que efectivamente ingresan en operación. XM advirtió sobre posibles déficits de energía y potencia durante el verano 2026-2027, asociados a menores aportes hídricos, mayor demanda y atrasos en la entrada de nueva capacidad. Durante junio, el consumo habría crecido 6,49% interanual, con máximos de 261,86 GWh diarios y 12.475 MW de potencia.
Este desfase convierte la ejecución en un asunto central para Arboleda y Cuello. El objetivo no será únicamente promover nuevas convocatorias, sino destrabar las iniciativas que ya cuentan con compromisos y asegurar su entrada oportuna al sistema.
Conexiones, redes y riesgo de un nuevo fenómeno de El Niño
La nueva conducción deberá atender, además, las restricciones asociadas con el acceso a las redes. El Ministerio saliente solicitó a los operadores que entregaran en cinco días hábiles un inventario de las solicitudes de conexión correspondientes a proyectos de generación, autogeneración, cogeneración, generación distribuida y comunidades energéticas.
La medida busca identificar cuánta capacidad está realmente comprometida y cuáles iniciativas mantienen solicitudes sin avances concretos. La ocupación de puntos de conexión por proyectos sin suficiente madurez puede impedir el ingreso de emprendimientos en condiciones de iniciar su construcción.
Cuello llegará al Gobierno con experiencia directa en una empresa operadora de red. Esta trayectoria le permitirá conocer las obligaciones técnicas de las distribuidoras, pero también las dificultades que enfrentan los desarrolladores para obtener respuestas homogéneas y oportunas.
La gestión de la infraestructura será todavía más importante ante la posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño. El sistema colombiano mantiene una elevada dependencia de la generación hidroeléctrica, por lo que los períodos de menor hidrología incrementan la necesidad de generación térmica, almacenamiento, redes disponibles y mecanismos de respuesta a la demanda.
El Ministerio saliente pidió modificaciones regulatorias urgentes ante un faltante proyectado de energía firme y una elevada probabilidad de un evento climático adverso durante 2026.
El almacenamiento entra en la agenda de inversión
El desarrollo de baterías será otro de los focos del nuevo equipo. La Comisión de Regulación de Energía y Gas avanzó con un esquema que habilita convocatorias para adjudicar proyectos de almacenamiento y establece mecanismos de remuneración para los inversionistas.
La Resolución 40178 de 2026 incorporó el almacenamiento en los contratos de largo plazo e integró generación, baterías y redes mediante acuerdos de hasta 15 años. El objetivo declarado es atraer inversiones, fortalecer la confiabilidad y reducir la volatilidad del precio eléctrico.
La primera adjudicación de 100 MW representa una señal inicial para esta tecnología, aunque el mercado todavía necesita definir fuentes complementarias de ingresos y reglas que reconozcan los distintos servicios que pueden prestar las baterías.
La viabilidad financiera dependerá de que los proyectos puedan recuperar sus inversiones por más de una vía. La existencia de contratos de suministro constituye una base, pero el sector pide señales adicionales que remuneren la flexibilidad y disponibilidad aportadas al sistema.
El nuevo equipo asumirá con una agenda diversa: asegurar la continuidad de la subasta, facilitar la construcción de los proyectos adjudicados, ordenar las solicitudes de conexión, desarrollar el mercado de almacenamiento y preparar el sistema frente a posibles restricciones hidrológicas.
La designación de Cuello también marcará su salida de la Compañía Energética de Occidente, organización que dirige desde marzo de 2025. La empresa deberá definir su reemplazo para continuar la prestación y comercialización del servicio eléctrico en el Cauca.
El resultado de la nueva gestión se medirá, principalmente, por la capacidad de transformar decisiones regulatorias y anuncios de inversión en infraestructura operativa. Con una demanda en crecimiento y nuevos riesgos para la confiabilidad, el margen para postergar la entrada de generación, redes y almacenamiento será cada vez más reducido.


