Perú cuenta con más de 93 GW de potencial técnico entre recursos hidroeléctricos, eólicos y geotérmicos, una escala que abre margen para ampliar y diversificar significativamente su matriz eléctrica durante los próximos años.
El diagnóstico fue presentado por el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), a través de la Dirección General de Electricidad (DGE), en el informe “Perspectivas y oportunidades de inversión en electricidad”, que puso números a la disponibilidad de recursos y, al mismo tiempo, dejó expuesta la brecha entre ese potencial y su aprovechamiento efectivo.
La mayor oportunidad está en la hidroelectricidad. Perú dispone de aproximadamente 70000 MW de potencial, de los cuales apenas un 8% se encuentra actualmente aprovechado y otro 4% corresponde a proyectos en desarrollo.
La eólica presenta un escenario similar. El recurso técnico asciende a 20493 MW, principalmente concentrados en la costa, pero solo alrededor del 5% está actualmente en explotación y otro 3% se encuentra asociado a iniciativas en desarrollo.

Esto significa que más del 90% del potencial identificado para esta tecnología todavía permanece fuera de operación.
El tercer gran recurso cuantificado por el MINEM es la geotermia. El país cuenta con aproximadamente 2860 MW, localizados principalmente en el sur, aunque actualmente no registra proyectos de esta tecnología en desarrollo.
A estas cifras se suma la solar, para la cual el informe no establece en la información difundida una capacidad técnica total equivalente en MW, pero sí destaca las condiciones de radiación existentes en distintas regiones del territorio.
Según el MINEM, Perú presenta niveles que lo posicionan favorablemente frente a mercados con una fuerte expansión fotovoltaica como Estados Unidos, Brasil, España y Alemania.
El desafío, por lo tanto, no está únicamente en disponer del recurso, sino en convertirlo en centrales construidas, capacidad conectada a la red y nueva oferta capaz de acompañar el crecimiento de la demanda eléctrica.
El ministerio considera que la reducción progresiva de los costos tecnológicos y la evolución de las soluciones renovables pueden mejorar las condiciones para movilizar nuevas inversiones.
En paralelo, PROINVERSIÓN comenzó a profundizar el diálogo con compañías brasileñas para presentar oportunidades en generación renovable, transmisión e infraestructura vinculada al sistema eléctrico peruano.
La Agencia de Promoción de la Inversión Privada mantuvo una reunión con la Cámara de Comercio Brasil-Perú (CAMBRAPER) y una comitiva empresarial especializada en energía, con el objetivo de acercar proyectos y explorar nuevas soluciones tecnológicas.
Brasil aparece como un socio potencial por su experiencia en generación solar, eólica e hidráulica, mientras Perú busca trasladar ese conocimiento hacia iniciativas locales mediante inversión privada, innovación y asociaciones con empresas del sector.
PROINVERSIÓN presentó además su papel en la estructuración de proyectos bajo modelos de Asociaciones Público-Privadas (APP) y Proyectos en Activos, desde la identificación inicial de oportunidades hasta su promoción ante los inversores.
El país ya cuenta con experiencia utilizando este esquema en infraestructura eléctrica. La agencia informó que ha adjudicado 55 líneas de transmisión, destinadas a reforzar la confiabilidad del suministro, reducir pérdidas y mejorar el traslado de energía entre diferentes regiones.
Más de USD 7000 millones en proyectos buscan capital
La búsqueda de nuevos inversores no se limita a la generación renovable.
PROINVERSIÓN presentó una cartera de siete proyectos de energía eléctrica e irrigación que supera los USD 7000 millones, dentro de un portafolio más amplio de infraestructura.
En el componente energético aparecen los Grupos 2 y 3 del Plan de Transmisión 2025-2034 y la Central Fotovoltaica Las Joyas, mientras el resto de la cartera incluye proyectos de irrigación como la nueva concesión de Olmos, la tercera etapa de Chavimochic, Chinecas y Majes Siguas II.
La estrategia busca combinar el desarrollo de nueva generación con las redes necesarias para evacuarla, un aspecto especialmente relevante si Perú pretende convertir una mayor proporción de sus recursos renovables en capacidad operativa.
Durante las conversaciones con empresarios brasileños también se presentó el Régimen Especial de Recuperación Anticipada del IGV, mecanismo orientado a mejorar la liquidez y facilitar el financiamiento de nuevos proyectos de inversión.
Para PROINVERSIÓN, estos encuentros funcionan como un primer paso para convertir el interés internacional en activos concretos y profundizar la integración económica y energética regional.
La oportunidad que muestran las cifras del MINEM es considerable. Entre hidroelectricidad, eólica y geotermia, Perú supera los 93 GW de potencial técnico, mientras la solar suma otro recurso todavía no cuantificado en la información difundida.
Pero buena parte de ese volumen permanece sin desarrollar. En eólica, solo el 5% está aprovechado; en hidroelectricidad, el 8%; y en geotermia todavía no existen proyectos en ejecución.

