México se encamina a definir 6604 MW solares y eólicos mediante convocatorias para privados y proyectos mixtos, en el marco de un programa de inversiones de MXN 794.109 millones (aproximadamente USD 44171 millones) para generación eléctrica, que comprende tanto fuentes renovables como otras tecnologías.
El calendario podría incorporar una nueva instancia para los desarrolladores. Según información exclusiva de Energía Estratégica, el Gobierno mexicano busca impulsar nuevas convocatorias durante 2027 para dar continuidad a proyectos renovables avanzados que no logren adjudicarse en los procesos actuales.
La intención es que aquellas iniciativas que acrediten un grado significativo de desarrollo tengan prioridad para volver a participar, una vez subsanadas las observaciones o deficiencias que hayan impedido su selección inicial.
Se trata de una alternativa todavía no formalizada públicamente, cuyo alcance y condiciones definitivas dependerán de las autoridades. De concretarse, permitiría mantener dentro del proceso de expansión eléctrica proyectos que ya cuentan con trabajo técnico, permisos o avances de desarrollo, sin tener que partir necesariamente de una nueva cartera.

El dato adquiere relevancia frente a los plazos anunciados por Luz Elena González Escobar, secretaria de Energía de México, quien confirmó que el objetivo inmediato es completar las adjudicaciones durante el último tramo del año.
"En los próximos 2 meses antes de que termine este año van a estar asignados alrededor de 9000 MW adicionales para nuevas plantas de generación eléctrica. Nos hacen falta para cumplir con la meta que nos estamos planteando de llegar al menos al 38%", manifestó González.
Esa cifra corresponde al conjunto de capacidad adicional contemplada por la planificación oficial, mientras que 6604 MW constituyen el volumen de la solar fotovoltaica y eólica de las convocatorias privadas y mixtas con la Comisión Federal de Electricidad.
De acuerdo con el cronograma oficial, el país podría tener alrededor de 100 centrales de generación en construcción durante 2027, como parte de la estrategia para aumentar la producción eléctrica con fuentes renovables.

Inversión millonaria y +6 GW en disputa: cómo se distribuye el mercado
El programa de generación presentado por las autoridades moviliza 794.109 millones de pesos, equivalentes aproximadamente a USD 44.171 millones.
La distribución distingue tres modalidades de financiamiento: 452.538 millones de pesos en proyectos mixtos (USD 25.172 millones), 199.109 millones de pesos en generación privada (USD 11.075 millones) y 142.462 millones de pesos mediante inversión directa de la Comisión Federal de Electricidad (USD 7.924 millones).
El componente mixto representa cerca del 57% de la inversión total en generación, mientras que las iniciativas privadas concentran aproximadamente el 25% y el financiamiento directo de CFE, el 18%.
Además, los 794.109 millones de pesos abarcan distintas tecnologías de generación, por lo que no deben interpretarse como una inversión destinada únicamente a parques fotovoltaicos y eólicos.
A este presupuesto se agregan 161.226 millones de pesos para transmisión y 72.470 millones de pesos para distribución, con lo que la inversión destinada específicamente al sistema eléctrico alcanza 1.027.805 millones de pesos, aproximadamente USD 57.170 millones.
En el segmento renovable, las convocatorias actualmente en desarrollo representan uno de los principales instrumentos para convertir esa planificación financiera en nueva capacidad instalada.
Cabe recordar que el gobierno de México cerró el pasado 2 de septiembre el registro para las convocatorias tanto mixta como privada.
De acuerdo con información recabada por Energía Estratégica, Terralia, Cox, Atlas Renewable Energy, AES, Invenergy y Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) están participando en esta nueva ronda de preselección.
Fuentes sectoriales consultadas por este medio también señalan movimientos de Kiin Energy, Sungrow Renewables, Polaris, Atlántica y GEMEX alrededor de los procesos vigentes. Esta última compañía aparece entre los desarrolladores con expectativas de obtener resultados favorables.
La definición de los proyectos seleccionados resultará determinante para conocer qué empresas incorporarán nueva capacidad, cuáles serán las tecnologías predominantes y cómo se distribuirán las inversiones entre los distintos estados.
Seguir leyendo
La posibilidad de abrir nuevas instancias en 2027 también introduce una perspectiva de continuidad para las compañías que no consigan una adjudicación en esta etapa, especialmente cuando los proyectos requieran subsanar observaciones técnicas o administrativas.
En paralelo, el Gobierno confirmó avances sobre una cartera renovable que ya cuenta con asignaciones por parte de la convocatoria privada de diciembre del 2025 y la primera ronda de proyectos mixtos con CFE.
"Ya iniciamos este proceso, ya tenemos 55 proyectos en marcha a través de 42 centrales fotovoltaicas que aprovechan la radiación solar y 13 centrales eólicas donde la CFE participa con el 70% de la cartera de estos proyectos", afirmó González.
Según la presentación gubernamental, esas iniciativas representan aproximadamente 10,9 GW de capacidad, en diferentes etapas de desarrollo y ejecución.
No obstante, posteriormente precisa que una parte de la cartera se encuentra en construcción, mientras que otra deberá completar sus permisos y procedimientos correspondientes durante los próximos meses.
Almacenamiento, Puerto Peñasco y los desafíos de la expansión renovable
Cabe recordar que los proyectos que participen en las convocatorias tienen como requisito incorporar sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) equivalentes al 30% de la capacidad de generación de las centrales, con una duración de tres horas.
Además, hay una convocatoria para BESS por 935 MW vigente. La Secretaría de Energía (SENER) de México extendió hasta el 30 de octubre de 2026 el plazo para registrar sistemas BESS dentro del proceso.
En cuanto a los grandes desarrollos solares, uno de los proyectos centrales de la estrategia estatal es Puerto Peñasco, en Sonora, donde CFE busca completar uno de los complejos fotovoltaicos de mayor escala internacional.
La central contempla 1000 MW de capacidad solar, con sus primeras dos etapas ya operativas y nuevas fases previstas hacia 2027 y 2028.
"Puerto Peñasco se convertirá en una de las cinco centrales fotovoltaicas más grandes del mundo", sostuvo Emilia Calleja, directora de CFE, al referirse al tamaño proyectado del complejo.
El proyecto también incorpora infraestructura de transmisión destinada a fortalecer el abastecimiento de Baja California y mejorar su integración con el resto del sistema eléctrico mexicano.
Este componente será relevante para acompañar la expansión de los desarrollos solares y eólicos, debido a que la incorporación de nueva generación depende de la disponibilidad de capacidad para transportar la electricidad hacia los centros de consumo.
Por otro lado, CFE informó que tiene 60 proyectos de transmisión en marcha y que la extensión de su red alcanzará cerca de 115.000 kilómetros.
Asimismo, la empresa avanza en la modernización de instalaciones hidroeléctricas existentes. Entre 2025 y 2026 concluyó ocho intervenciones de rehabilitación que permitieron incorporar 53 MW adicionales.
Dentro de la cartera hidráulica también destaca Chicoasén II, en Chiapas, con una capacidad prevista de 240 MW, distribuidos en tres turbinas de 80 MW.
El proyecto contempla una producción anual estimada de 591 GWh, mediante el aprovechamiento del caudal del río Grijalva, y forma parte de las inversiones orientadas a extender y modernizar la infraestructura de generación renovable del país.
De esta manera, la estrategia gubernamental combina nuevas centrales fotovoltaicas y eólicas, rehabilitación hidroeléctrica y ampliación de las redes necesarias para incorporar electricidad al sistema nacional.
La eventual apertura de nuevas convocatorias en 2027 podría convertirse en una segunda oportunidad para proyectos renovables con un grado avanzado de desarrollo, aunque todavía restará conocer si la propuesta se formaliza, cuáles serán sus criterios de prioridad y qué capacidad adicional pondrá en juego.
Mientras tanto, el mercado mexicano concentra su atención en las adjudicaciones de 6604 MW, el avance de los sistemas de almacenamiento y la ejecución de las inversiones anunciadas por las autoridades para transformar la cartera de proyectos en nueva capacidad eléctrica operativa.


