El almacenamiento comienza a ganar protagonismo en México. Los proyectos renovables adjudicados bajo el nuevo esquema de inversión mixta con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que incorporarán sistemas BESS, comenzarán a desplegarse entre 2027 y 2029.
Sin embargo, mientras el mercado espera la entrada en operación de esa nueva capacidad, el segmento comercial e industrial (C&I) emerge como la principal oportunidad de negocio para el almacenamiento, impulsado por una demanda eléctrica que crece más rápido que la capacidad de respuesta de la red.
"No solo hay que fijarnos en el utility. Si bien toda la inversión mixta va a empezar en Q4 de 2027, 2028 y 2029, ya la demanda no alcanza. Entonces todo el sector comercial industrial también necesita de proyectos C&I porque no pueden esperar a que la red mexicana les dé soporte", aseguró Juan Maisterra, manager para Latinoamérica de Gotion, durante su participación en Future Energy Summit (FES) México.
En ese sentido, Maisterra también destacó el potencial de los esquemas de autoabasto de hasta 20 MW, que podrían convertirse en una de las principales vías para acelerar la adopción de baterías en los próximos años.

La visión de Gotion coincide con un momento de fuerte impulso para el almacenamiento en México. Los 37 proyectos adjudicados bajo el esquema de inversión mixta entre privados y la Comisión Federal de Electricidad suman alrededor de 7400 MW de capacidad renovable y deberán incorporar sistemas de almacenamiento equivalentes a tres horas y al menos el 30% de la capacidad instalada.
Incluso algunos desarrollos superan ampliamente ese requisito.
Entre ellos destaca el proyecto El Chorro, impulsado por Teralia, que contempla una integración cercana al 45% de almacenamiento en baterías, reflejando el creciente protagonismo que tendrán los sistemas BESS dentro de la nueva infraestructura energética del país.
"Creo que todos los proyectos son viables, pero dependen de como se dimensionen y estructuren. En México, claro que hoy por hoy los proyectos de inversión mixta y el utility ya se están despertando, pero tenemos temas con la implementación, con los tiempos en sí. Es bueno que ya se despertó; si bien probablemente se despertó tarde el mercado, nunca es mal tiempo", señaló.
No obstante, el ejecutivo advirtió que uno de los principales retos para el crecimiento ordenado del sector será evitar algunos de los problemas que ya se observaron durante el auge fotovoltaico en el país.
Cabe recordar que México es un mercado en plena redefinición, donde el valor del almacenamiento empieza a desplazarse hacia esquemas más estructurados y previsibles. En ese marco, en las últimas semanas el Gobierno avanzó con nuevas regulaciones y disposiciones administrativas que delinean el rol del almacenamiento dentro del sistema eléctrico, marcando un punto de inflexión para su despliegue a gran escala.
El desafío de ordenar una industria que acelera
A medida que crecen las expectativas por los nuevos proyectos, también aumenta la presión por acelerar desarrollos, licitaciones y cronogramas de ejecución. Según Maisterra, esa velocidad puede convertirse en un riesgo si no viene acompañada por estándares técnicos claros y una mayor coordinación entre todos los actores de la cadena.
"Hay mucho ruido en el mercado por tiempos y por exigencias. Todos quieren entrar muy rápido y falta un poco de orden en el mercado. No hay exigencias de qué se necesita para instalar", apuntó.
El directivo considera que la industria del almacenamiento tiene la oportunidad de evitar errores que aún persisten en otros segmentos energéticos.
"Lo vimos en el mercado fotovoltaico mexicano. Hay un boom, pero a final de cuentas no hay un orden como tal. Hay muchas instalaciones mal hechas en fotovoltaico en México porque no hay los estándares necesarios que se tengan que cumplir", sostuvo.
En esa línea, Maisterra plantea una mayor coordinación entre fabricantes, integradores, desarrolladores y autoridades para establecer requisitos realistas desde las etapas iniciales de los proyectos y evitar cuellos de botella posteriores.
"Como industria lo más retador es tener un orden y que fabricantes, EPCistas, fabricantes y Gobierno hagamos una coordinación real para que pidan cosas reales", afirmó.
Soporte local y seguridad: las prioridades como fabricantes
Más allá del precio o las prestaciones técnicas, Maisterra considera que uno de los aspectos que los desarrolladores deben evaluar con mayor atención es la capacidad de respuesta de los fabricantes una vez que los sistemas entran en operación.
"Lo que deben priorizar es tener un fabricante que les brinde soporte. No solo es quién me da el mejor precio o quién me promete la mejor solución, sino quién está presente para responder cuando se tenga que responder", remarcó.
En ese sentido, destacó que Gotion cuenta con operaciones industriales en Estados Unidos, lo que le permite ofrecer tiempos de respuesta más rápidos para el mercado mexicano ante eventuales garantías o fallas operativas.
Otro aspecto que gana relevancia a medida que crecen las instalaciones BESS es la seguridad. Sobre este punto, Maisterra señaló que la innovación ya no pasa únicamente por aumentar la densidad energética de las baterías, sino también por desarrollar mecanismos adicionales de protección contra incendios.
"Estamos ofreciendo algo muy interesante que tienen nuestras soluciones, que es un sistema de inundación de la celda. Antes de detonar el extintor o el sistema de agua, podemos enfriar nuestras celdas antes de que pase cualquier conato de incendio y podemos inundar nuestros packs", explicó.
Según el ejecutivo, la clave estará en adaptar cada solución a las características particulares de cada proyecto para garantizar su desempeño durante toda la vida útil de los activos.
"Nos metemos muy específicamente en cada proyecto con nuestros clientes para decir, dependiendo del modo de uso y de la ubicación, cómo garantizamos que nuestra celda va a trabajar. Somos una empresa que nos queremos meter hasta las entrañas con nuestros clientes para asegurar que lo que prometemos es realidad", concluyó.

