Mongolia avanza en su estrategia de diversificación energética con el lanzamiento de una subasta que contempla la construcción de 110 MW de energía solar fotovoltaica y 52 MW/188 MWh de sistemas BESS.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Energía y respaldada técnicamente por el Banco Asiático de Desarrollo (BAD), se desarrollará bajo el esquema de productores independientes de energía (IPP) y contempla cinco emplazamientos distribuidos entre las regiones occidental y oriental del país.
El proceso se encuentra actualmente en una fase de evaluación de interés de mercado, mientras que la licitación formal está prevista para el segundo semestre de 2026.
Cinco proyectos para reforzar la red
La propuesta contempla centrales solares acompañadas por sistemas de almacenamiento y la infraestructura necesaria para su conexión al sistema eléctrico nacional.

En la región occidental se desarrollarán tres proyectos que suman 70 MW fotovoltaicos y 40 MW/140 MWh de almacenamiento:
- Bayankhongor: 10 MW solares y 10 MW/20 MWh de baterías.
- Bayan-Ulgii: 20 MW solares y 10 MW/40 MWh de almacenamiento.
- Uvs: 40 MW solares y 20 MW/80 MWh de BESS.
Por su parte, la región oriental incorporará dos iniciativas que totalizan 40 MW de generación solar y 12 MW/48 MWh de almacenamiento.
Uno de los proyectos estará conectado a la red de Barun-Urt con una capacidad de 10 MW solares y 2 MW/8 MWh de baterías, mientras que la provincia de Dornod albergará una instalación de 30 MW fotovoltaicos junto a un sistema de 10 MW/40 MWh.
El modelo IPP gana terreno
Los desarrolladores privados seleccionados asumirán la responsabilidad integral de los proyectos, incluyendo diseño, financiamiento, construcción, operación y mantenimiento de las instalaciones.
Desde el Ministerio de Energía señalaron que los terrenos para todos los emplazamientos ya fueron asegurados y que los derechos de uso correspondientes serán transferidos a los adjudicatarios.
La estructura elegida busca facilitar la participación del sector privado y acelerar el despliegue de nueva infraestructura energética en un país donde la modernización del sistema eléctrico se ha convertido en una prioridad estratégica.
Apoyo multilateral y llamado a inversores
La convocatoria cuenta con el acompañamiento del Banco Asiático de Desarrollo, que brinda asesoramiento transaccional bajo el marco de la Ley de Energías Renovables de Mongolia.
Actualmente, las autoridades están recibiendo manifestaciones de interés no vinculantes de empresas y consorcios con experiencia en proyectos IPP, ingeniería, procura y construcción (EPC), generación fotovoltaica y almacenamiento energético.
La recepción de propuestas preliminares permanecerá abierta hasta el 16 de agosto de 2026.
Posteriormente, el Gobierno definirá si avanza con una única licitación para los cinco emplazamientos o si divide el proceso en distintos paquetes de proyectos.
Una señal del nuevo modelo renovable
Más allá de los volúmenes involucrados, la iniciativa refleja una tendencia cada vez más visible en los mercados emergentes: los nuevos desarrollos renovables comienzan a incorporar almacenamiento desde su diseño inicial.
La combinación entre energía solar y baterías permite gestionar mejor la variabilidad de la generación, optimizar el uso de la infraestructura eléctrica y ofrecer mayor confiabilidad al sistema.
En ese contexto, Mongolia busca posicionarse dentro de una nueva generación de proyectos híbridos que ya marcan el rumbo de las inversiones renovables en Asia y otros mercados en desarrollo.

