Nigeria lanzó un fondo de USD 300 millones destinado a financiar proyectos de energía renovable distribuida, con foco en mini-redes, sistemas solares aislados y otras soluciones para zonas donde el suministro eléctrico de la red sigue siendo limitado o poco fiable.
El vehículo, denominado Distributed Renewable Energy Fund (DRE Fund), fue impulsado por la Nigeria Sovereign Investment Authority (NSIA), Africa50 y Sustainable Energy for All (SEforALL), y se enmarca en Mission 300, la iniciativa que busca conectar a 300 millones de africanos a la electricidad hacia 2030.
Según la NSIA, el lanzamiento comercial del fondo reflejó una mayor madurez del mercado y una mejora en la confianza de los inversores sobre el segmento de renovables distribuidas en Nigeria.
La iniciativa busca además convertirse en un modelo replicable en otros países africanos, precisamente porque uno de los principales límites para el crecimiento del off-grid solar sigue siendo el acceso al capital.

Nigeria apunta a liderar el off-grid solar regional
El lanzamiento llega en un mercado con perspectivas de crecimiento muy agresivas.
Wood Mackenzie proyecta que el mercado de solar off-grid del África subsahariana crecerá alrededor de 450% hacia 2035, llevando la capacidad instalada total a multiplicarse por seis.
Dentro de ese escenario, Nigeria podría concentrar cerca del 35% de las instalaciones solares off-grid de toda la región.
BloombergNEF también identifica al país como el mercado de solar de pequeña escala de mayor crecimiento en África subsahariana y estima que su capacidad solar acumulada podría alcanzar 87 GW hacia 2035, impulsada por hogares y empresas que buscan alternativas frente a una red poco fiable y al alto costo del diésel.
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Ese último factor está acelerando especialmente la demanda corporativa y comunitaria.
Wood Mackenzie señala que el modelo solar-as-a-service ya puede resultar más competitivo que la generación con diésel, pero advierte que los altos costos financieros y la incertidumbre regulatoria siguen frenando la expansión.
El fondo busca cerrar la brecha de financiamiento
El DRE Fund nace justamente para atacar ese cuello de botella.
La estructura incluye un aporte inicial de USD 25 millones de la International Development Association (IDA) del Banco Mundial y fue presentada como la primera demostración a nivel país vinculada con una plataforma de financiamiento de alcance continental.
La lógica es combinar capital público y privado para reducir riesgo, facilitar el acceso a financiamiento y llevar proyectos distribuidos a una escala mayor.
Ashish Khanna, director general de la International Solar Alliance (ISA), sostuvo que el modelo y la transferencia de conocimiento asociada pueden replicarse en otros mercados africanos para destrabar inversión a gran escala.
El fondo se suma además a otras iniciativas recientes.
En mayo de 2026, la Green Finance and Investment Facility lanzó un paquete de financiamiento de USD 188 millones para 188,4 MW de proyectos solares distribuidos, estructurados en 12 lotes.
Ese programa contempla además el desarrollo de 40 mini-redes interconectadas bajo el proyecto Nigeria Distributed Access Through Renewable Energy Scale-up (DARES), con el objetivo de movilizar inversión privada adicional.

