La generación distribuida argentina empieza a cambiar de perfil. El crecimiento ya no pasa sólo por instalaciones on-grid: C&I incorpora cada vez más almacenamiento, respaldo y esquemas híbridos, mientras oil & gas aparece como otro nicho con fuerte interés.
A julio de 2026, el régimen nacional alcanzó 165,5 MW instalados y 4891 usuarios-generadores, casi el doble de la potencia registrada un año antes. El segmento comercial e industrial concentra 132,1 MW, cerca del 80% del total conectado.
“Hoy el foco de la empresa realmente va hacia el almacenamiento C&I, siempre manteniendo el lado residencial, que siempre fue nuestro fuerte y apostándole mucho a eso”, señala Andrés Azula, Solution Manager para Sudamérica en GoodWe.
La compañía ya desarrolló en Argentina proyectos con inversores híbridos de 50 kW y 30 kW, combinados con baterías de 60 y 100 kWh. “El mercado lo está pidiendo”, afirma Azula.

En residencial, el uso sigue concentrado en respaldo ante fallas de red. En comercio e industria, la ecuación cambia.
“En residencial, el mercado se enfoca también en almacenamiento más para la cuestión de respaldo cuando falla la red. Pero en comercio-industria se mantiene ese balance entre on-grid y almacenamiento”, explica.
Ese movimiento también empieza a verse en oil & gas. Allí, el interés pasa por sumar fotovoltaica y baterías para mejorar confiabilidad y reducir horas de operación de grupos electrógenos.
“Algo que hemos visto mucho es el sector oil and gas. El sector oil and gas está bastante activo en Argentina, solicitando sistemas fotovoltaicos de almacenamiento principalmente para dar confiabilidad a la red, para reducir precisamente esos consumos de diésel en los grupos electrógenos”, apunta el ejecutivo.
La demanda no se limita a sumar baterías. En varios proyectos, los clientes buscan integrar en una misma arquitectura solar, storage, grupos electrógenos y otras fuentes de generación.
“Una particularidad del cliente argentino es tener retos en su proyecto, sobre todo tener sistemas híbridos, pero no híbridos en cuanto a baterías solamente, sino híbridos en cuanto a baterías, grupo electrógeno, de pronto algún otro sistema de generación, todo combinado en el mismo sistema”, precisa Azula.
GoodWe ya ofrece equipos ET-LV, ET y ETR con capacidad de integrar directamente grupos electrógenos a la planta fotovoltaica directamente. Los inversores también pueden operar bajo esquemas off-grid.
El fabricante prepara además una ampliación de portafolio. Próximamente incorporará la línea ET G3, con inversores híbridos de hasta 50 kW, como evolución de la actual familia ET.
Ya dispone de unidades híbridas de 80 y 100 kW y prevé sumar la serie ETR de hasta 125 kW. Mientras que en baterías C&I, la oferta comienza en 25 kWh y avanzará hasta una solución de 261 kWh para sistemas con acople en corriente continua.
El objetivo es resolver configuraciones que antes requerían equipos externos de control. Parte de esas funciones ya pueden quedar integradas en el propio sistema.
De distribuida a utility scale
La fotovoltaica utility en Argentina ya superaba los 2,5 GW instalados durante 2026. A eso se sumaban 210,6 MW adicionales previstos por CAMMESA entre agosto y octubre.
Bajo este escenario, GoodWe busca capturar también esa expansión: “Queremos concretar muchos proyectos, sobre todo a nivel de utility scale y de almacenamiento que tenemos hoy en nuestro pipeline”.
Para ese tipo de mercado, la firma dispone de inversores de 250, 320 y 350 kW, prepara un nuevo modelo y ofrece estaciones de transformación de hasta 9.1 MVA.
El salto también llegará por almacenamiento. La hoja de ruta incorpora soluciones de 4 MWh y 5 MWh escalables
Chile aparece como referencia regional para ese negocio y como mercado testigo para el avance del storage a gran escala en Sudamérica:
“Queremos que se nos reconozca realmente como un referente en cuanto a soluciones de storage”, plantea Azula, reconociendo que la meta pasa por convertir el pipeline actual en proyectos y sumar casos concretos de gran escala.
“El mercado va evolucionando mucho y la idea es sobre todo abrir un poco la mente en cuanto a la industria solar, creer en esto y ver que la tecnología sigue todavía avanzando y tiene muchos campos para avanzar”, concluye Azula.

