El Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) lanzó nuevas reglas que habilitan compras urgentes de electricidad mediante los llamados “Mecanismos de Adquisición por Confiabilidad”, un esquema que permitirá convocatorias inmediatas para incorporar energía cuando el sistema no alcance a cubrir la demanda, a fin de enfrentar riesgos de apagones y eventos de insuficiencia de generación.
La medida abre interrogantes para los privados por su impacto económico e implicancias técnicas, ya que las nuevas reglas no sólo reflejan una herramienta extraordinaria para responder ante posibles fallas del sistema; también envían una señal al mercado mexicano sobre la necesidad de fortalecer la confiabilidad eléctrica con soluciones estructurales.
"El almacenamiento de energía ha dejado de ser una simple opción tecnológica para convertirse en una necesidad financiera crítica frente a la volatilidad del Mercado Eléctrico Mayorista", señaló Diego Rasilla, Director de Government Affairs de Quartux en diálogo con Energía Estratégica.
“Si las grandes industrias no se protegen financieramente y técnicamente, terminarán pagando de su bolsillo los sobrecostos prorrateados de estas adquisiciones de emergencia. Implementar sistemas de almacenamiento gestionados con software de inteligencia energética, los cuales permitan el monitoreo en tiempo real de los equipos, es una estrategia para mitigar riesgos técnicos y financieros con el objetivo de lograr una verdadera soberanía y certidumbre operativa", agregó.

Aunque Rasilla valora el mecanismo como una respuesta positiva para evitar eventos críticos, plantea que el verdadero debate regulatorio debería enfocarse en prevenir la emergencia y no sólo administrar sus consecuencias.
“Es una compra de emergencia, y es lo que esté disponible”, manifiestó, al remarcar que en un escenario de confiabilidad no necesariamente prevalecerá el mérito económico ni criterios tecnológicos, sino la disponibilidad inmediata de energía.
Para el ejecutivo, la discusión de fondo no pasa por cómo administrar una emergencia sino por cómo evitar llegar a ella. La aparición de este tipo de mecanismos expone, según advierte el sector, un sistema bajo presión. Con unas 100 alertas críticas en promedio por año, la habilitación de compras urgentes aparece también como reconocimiento implícito de que hace falta más flexibilidad para acompañar la demanda.
“Esta medida representa un cambio drástico que impacta directamente a los Usuarios Calificados y grandes consumidores industriales. Habilitar estas compras urgentes por confiabilidad, se introduce energía más costosa de manera imprevista para evitar el colapso del sistema. Para los participantes del MEM, esto se traduce en una inminente volatilidad en los Precios Marginales Locales (PML) y un incremento en los cargos adicionales”, apuntó el ejecutivo.
Allí es donde el almacenamiento gana centralidad. Para Rasilla, en lugar de esperar escenarios críticos donde el operador deba salir a buscar energía disponible, el regulador podría incentivar que nueva generación incorpore almacenamiento y pueda desplazar energía hacia horas de mayor estrés de red.
La propuesta cobra mayor peso si se considera el impacto económico de los apagones. Las pérdidas para grandes industrias ya rondarían los 150 millones de dólares, mientras que —según plantea Quartux— una mayor penetración de almacenamiento permitiría reducir alertas, aliviar congestiones y contener esos costos.
“Si son hoy 10 sistemas, nos va a reducir de 100 alertas en promedio que tenemos al año a 80 alertas”, ejemplificó Rasilla.
La discusión no es menor si se considera que ya existe infraestructura disponible para ello. Quartux asegura contar con 120 proyectos operativos y otros 100 en construcción, activos comerciales e industriales que, según la compañía, podrían brindar respaldo a la red incluso antes de activar esquemas extraordinarios.
“Hoy ya existen estos mecanismos que le van a ayudar a la red”, sostuvo el ejecutivo, en referencia a los sistemas behind-the-meter que podrían responder ante requerimientos del operador.
En paralelo, el debate sobre compras urgentes se cruza con la expectativa que genera el avance de las DAGs, donde la industria ve una señal todavía más profunda para destrabar almacenamiento utility-scale, servicios complementarios y nuevas oportunidades de inversión.
Quartux cuenta con 300 MWh descargados en ocho años y desde el propio sector se proyectan entre 6 y 7 GW de almacenamiento para México. Para Rasilla, esas cifras muestran que el mercado ya no está en fase exploratoria.
“El mercado se va a disparar de una manera impresionante”, afirmó.
Aun así, el ejecutivo advierte que todavía faltan definiciones para que ese potencial se acelere. Entre ellas mencionó la publicación definitiva de las DAGs y actualización de manuales operativos.
“Tiene que haber un mecanismo de mérito económico para quienes le den soporte a la red”, remarcó.
En ese contexto, Quartux busca profundizar su expansión en el mercado mexicano. Con más del 80% del market share en almacenamiento comercial e industrial, la firma apunta a triplicar proyectos y consolidar liderazgo en un segmento que empieza a perfilar a México como referente regional. “El objetivo principal es seguir siendo la empresa referente en almacenamiento”, manifiesta Rasilla.
Pero más allá del crecimiento empresarial, el mensaje central vuelve sobre la lógica del sistema: la emergencia no debería ser el punto de llegada. Para el sector, las compras urgentes pueden ser una solución coyuntural, pero el verdadero cambio pasa por blindar a la red antes del estrés operativo.
“Es un plan muy bueno, pero hay que pensar cómo no llegar a una compra de emergencia”, concluyó Rasilla.

