Suniva y SUNation Energy firmaron un acuerdo definitivo de fusión inversa que busca reposicionar a una de las compañías históricas de fabricación solar en Estados Unidos en el centro de la nueva estrategia industrial del país.
La operación, anunciada el 8 de junio, prevé que Suniva se fusione con una subsidiaria de propiedad total de SUNation Energy, compañía cotizada en Nasdaq y especializada en sistemas solares residenciales y comerciales, almacenamiento de baterías y servicios energéticos integrales.
Tras el cierre, la empresa combinada operaría bajo el nombre de Suniva y mantendría la cotización de SUNation en el Nasdaq Capital Market.
El movimiento combina dos activos: el eslabón más escaso de la cadena solar estadounidense —la fabricación local de células— con una plataforma comercial ya posicionada en mercados de alta demanda y altos costos eléctricos.
Según los términos del acuerdo, los accionistas de Suniva previos a la fusión pasarían a controlar aproximadamente el 98,2% de la compañía combinada, mientras que los accionistas actuales de SUNation retendrían cerca del 1,8%.
La transacción ya fue aprobada por los consejos de administración de ambas empresas y se espera que concluya durante la segunda mitad de 2026, sujeta a aprobaciones de accionistas, SEC, Nasdaq y otras condiciones habituales.
El dato clave: Estados Unidos tiene módulos, pero le faltan células
El foco de la operación está en la capacidad industrial de Suniva.
La compañía cuenta actualmente con una planta de células solares de 1 GW en Georgia y avanza con un plan de expansión de 4,5 GW en el condado de Laurens, Carolina del Sur.
De concretarse, Suniva superaría los 5,5 GW de capacidad de fabricación nacional de células solares.
El dato es relevante porque Estados Unidos ha crecido con fuerza en ensamblaje local de módulos, pero sigue dependiendo en gran medida de células importadas.
Según la información difundida por las compañías, el país cuenta con aproximadamente 59 GW de capacidad de ensamblaje de módulos solares, frente a sólo unos 3 GW de capacidad operativa de fabricación de células.
Esa brecha convierte a la célula solar en uno de los principales cuellos de botella de la cadena fotovoltaica estadounidense.
En ese contexto, Suniva busca posicionarse como proveedor nacional estratégico para un mercado que, según la empresa, podría superar los 500 GW durante la próxima década.
Nasdaq, capital y política industrial
La fusión también le permitiría a Suniva acceder a una plataforma cotizada en Nasdaq, ampliando su capacidad de financiamiento para escalar fabricación, ejecutar nuevas inversiones y aprovechar oportunidades estratégicas.
La operación se alinea con la política industrial de Estados Unidos, que busca relocalizar tramos clave de la cadena solar, fortalecer el contenido nacional y reducir la dependencia de importaciones.
Suniva remarca que sus células fabricadas en Estados Unidos pueden ayudar a clientes y socios a cumplir con requisitos de contenido nacional y reglas vinculadas a entidades extranjeras de interés.
“Durante los últimos dos años, nos hemos dedicado a transformar SUNation en una plataforma más sólida, disciplinada y resiliente, y esta fusión propuesta con Suniva es el siguiente paso lógico en ese camino”, afirmó Scott Maskin, CEO de SUNation.
El ejecutivo sostuvo que la combinación entre la fabricación local de células de Suniva y los negocios residenciales, comerciales y de servicios de SUNation permitiría ofrecer una propuesta basada en productos nacionales.
Tony Etnyre, CEO de Suniva, agregó que la compañía fue fundada con la convicción de que “el futuro energético de Estados Unidos debe construirse aquí, en casa”.
“Como la primera empresa en reactivar la fabricación de células solares en EE. UU., creemos haber demostrado que el modelo de fabricación funciona”, señaló.
Una plataforma integrada
La nueva compañía buscaría combinar fabricación nacional de células, relaciones con fabricantes de módulos, instalación solar residencial y comercial, almacenamiento y servicios energéticos.
La presencia de SUNation en mercados con altos costos eléctricos podría funcionar como canal para acercar células fabricadas en Estados Unidos a clientes finales, a través de socios de módulos e instaladores.
Para Suniva, el objetivo es ocupar un lugar estratégico en el punto más débil de la cadena solar estadounidense: la producción local de células.
Si logra concretar su expansión a más de 5,5 GW, la empresa podría convertirse en uno de los actores clave de la nueva etapa industrial solar de Estados Unidos, marcada por el contenido nacional, los incentivos fiscales y la búsqueda de mayor control sobre la cadena de suministro.
