Paraguay prevé publicar en las próximas semanas los pliegos de su primera licitación fotovoltaica de 140 MW, correspondiente al proyecto de Loma Plata, tras sucesivas modificaciones jurídicas y concluir la fase de consulta pública de la convocatoria,
“A fin del mes de octubre o comienzo de noviembre sale el pliego licitatorio, después de muchas idas, vueltas y transformaciones jurídicas más que nada”, mencionó Mauricio Bejarano, viceministro de Minas y Energía de Paraguay, durante el encuentro Future Energy Summit (FES) Government and Investment.
El proyecto de Loma Plata, ubicado en el Chaco Central, será la primera experiencia de este esquema de contratación. La estatal adquirirá la totalidad de la electricidad generada mediante un acuerdo de hasta 30 años, que contempla 18 meses de construcción, 27 años de operación y mantenimiento y seis meses de desmantelamiento.
Con ello el gobierno busca concretar la primera contratación de generación privada y establecer un mecanismo de convocatorias sucesivas, con contratos de largo plazo y garantías que permitan financiar nueva capacidad, tomando como base lo hecho por Argentina hace casi una década.

La iniciativa incluso recibió informalmente el nombre de RenovPar durante el panel de debate durante FES Government and Investment, aunque no se trata de una denominación oficial.
“Con esta primera licitación solar queremos replicar lo hecho por Argentina con el Programa RenovAr (adjudicó +5000 MW renovables en Argentina entre 2016 y 2018). Lo estamos queriendo copiar y su ponerle RenovPar, con un componente paraguayo, e incluso los mismos mecanismos de respaldo para esa compra de energía”, indicó Bejarano.
El proyecto de Loma Plata, ubicado en el Chaco Central, será la primera experiencia de este esquema de contratación. La estatal adquirirá la totalidad de la electricidad generada mediante un acuerdo de hasta 30 años, que contempla 18 meses de construcción, 27 años de operación y mantenimiento y seis meses de desmantelamiento.
La primera convocatoria tendrá así una función adicional: servir de referencia para posteriores contrataciones, en un mercado donde la demanda crece a un ritmo que exige incorporar nueva potencia de manera sostenida.
El antecedente que observa Paraguay es el argentino. Entre 2016 y 2023, las licitaciones públicas que incluyeron RenovAr, RenMDI y otros procedimientos adjudicaron 5.929 MW mediante 283 contratos PPA.
Sin embargo, la potencia adjudicada históricamente no equivale a la totalidad de los proyectos que mantienen contratos activos, ya que según datos de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (CAMMESA), permanecen vigentes 123 contratos, con un costo promedio para el Mercado Eléctrico Mayorista de USD 73,5 x MWh.
Imagen renovar
Más allá del volumen contratado, Paraguay pone el foco en los mecanismos de respaldo financiero que acompañaron la experiencia argentina. La posibilidad de replicarlos aparece como una de las condiciones para atraer desarrolladores y movilizar inversiones de mayor escala.
“La normativa prevista tiene previsto un fondo fiduciario por parte de la ANDE para la compra de esa energía, pero luego buscaremos una garantía soberana o una garantía multilateral para tener el nivel de inversión que necesitamos en todos los sectores”, precisa Bejarano.
El desafío financiero es considerable, dado que el Ejecutivo estima que Paraguay necesitará entre USD 15000 - 20000 millones en inversiones (alrededor de USD 2000 millones anuales) durante los próximos diez años para atender las necesidades de generación, transmisión y distribución, recursos que pretende captar mediante capital privado, bancos comerciales y organismos multilaterales.
“El gran paso que estamos dando en el país son las modificaciones normativas con las que buscamos mayor apertura del capital privado, al ingreso de capital privado”, sostiene el viceministro.
Los cambios alcanzan las leyes de fomento de energías renovables, pequeñas centrales hidroeléctricas y gas natural para generación. También abren nuevas posibilidades de comercialización entre particulares, exportación, autoconsumo y concesiones.
Esta apertura se produce mientras el consumo eléctrico acelera. Según Bejarano, la demanda aumentó un 19% durante el semestre al que hace referencia, presionando los planes de expansión del sistema.
“En nuestros números, 400 MW por año de potencia instalada es el crecimiento que tenemos previsto”, afirmó el funcionario. Las estimaciones adicionales indican que Paraguay podría necesitar hasta 800 MW de nueva capacidad para abastecer el consumo y la incorporación de emprendimientos industriales. En tanto, la ANDE prevé una expansión de 400 a 500 MW anuales.
Cambios regulatorios y un nuevo esquema para el sector eléctrico
El Ejecutivo también proyecta una reorganización institucional para acompañar la apertura a nuevos generadores. Entre las medidas inmediatas figuran la creación de un nuevo Ministerio y la conformación de un ente regulador independiente.
“En muy breve tiempo vamos a tener un ministerio de Energía, Minería y Logística”, subrayó el actual viceministro de Minas y Energía de Paraguay.
En una segunda etapa, el Gobierno pretende modificar la Carta Orgánica de la ANDE y crear un despacho independiente. Ambas reformas se ubicarían en el mediano plazo y formarían parte de la transformación estructural que plantea el viceministro.
“Entonces ese gran consumo de energía eléctrica que estamos teniendo nos lleva a repensar absolutamente todo, a fin de tener un margen de matriz robusto con más posibilidades de garantía eléctrica”, concluye Bejarano.
Por ahora, la publicación de los pliegos de Loma Plata será el siguiente hito. Su desarrollo permitirá poner a prueba la contratación privada de generación, mientras Paraguay define las garantías y condiciones regulatorias necesarias para extender el modelo a nuevas subastas.

