Polonia pondrá 64,5 TWh en juego para proyectos solares fotovoltaicos y eólicos terrestres en las dos últimas sesiones de sus subastas renovables de 2026.
El calendario fijado por la Oficina Reguladora de Energía (URE) concentra esas convocatorias los días 9 y 10 de noviembre, dentro de un programa más amplio de siete sesiones que se desarrollará entre el 2 y el 10 de ese mes.
En total, el país ofrecerá algo más de 76 TWh renovables, con un valor máximo cercano a 24900 millones de PLN (USD 6500 millones / EUR 5700 millones)
La mayor parte quedará en manos de solar y eólica.

Los proyectos de hasta 1 MW competirán por 11,25 TWh, con un valor máximo de 3825 millones de PLN. Mientras que las instalaciones de más de 1 MW tendrán a disposición 53,25 TWh, valorados en hasta 14.100 millones de PLN.
Eso significa que alrededor del 83% del volumen reservado a solar y eólica estará concentrado en proyectos de mayor escala.
La competencia se resolverá bajo las reglas vigentes para el período 2022-2027 y tendrá al precio como único criterio de adjudicación.
Además, las subastas de este año estarán destinadas exclusivamente a nuevas instalaciones renovables.
La gran escala gana peso en el mercado polaco
El diseño coincide con una transformación del mercado solar en Polonia, ya que durante el primer semestre de 2026, el país instaló cerca de 2,5 GW fotovoltaicos, frente a algo más de 1,8 GW en el mismo período de 2025.
Buena parte de ese crecimiento vino de proyectos de gran escala, lo que refuerza el desplazamiento gradual desde un mercado históricamente dominado por prosumidores hacia instalaciones utility scale.
El segmento de pequeña escala, sin embargo, continúa creciendo.
A finales de 2025, Polonia superó los 5,9 GW de capacidad renovable en pequeñas instalaciones, frente a poco más de 5,1 GW un año antes.
El número de instalaciones pasó de 6977 a 8077, mientras la generación conjunta aumentó desde 4,8 TWh hasta casi 5,5 TWh.
También creció el número de generadores registrados, que alcanzó 4333 en 2025, frente a 3761 durante el ejercicio anterior.
Pero en las próximas subastas, el peso estará claramente del lado de los proyectos mayores.
Solar y eólica terrestre competirán directamente por la mayor porción de energía disponible y, con el precio como único filtro, la presión recaerá sobre la capacidad de los desarrolladores para presentar ofertas competitivas sin comprometer la viabilidad económica de los proyectos.

