Portugal dará un nuevo paso en la consolidación de su transición energética con el lanzamiento de una subasta competitiva para 750 MW de capacidad de almacenamiento en baterías, una iniciativa que busca reforzar la seguridad del sistema eléctrico y facilitar una mayor integración de energías renovables.
El anuncio fue realizado por la ministra de Medio Ambiente y Energía, Maria da Graça Carvalho, durante la conferencia “Energia que Move o País”, celebrada en el marco de la Semana de la Energía 2026 y organizada por ECO.
Según confirmó la funcionaria, el próximo 29 de junio el Gobierno portugués presentará oficialmente todos los detalles del esquema de licitación, incluyendo el cronograma, las ubicaciones previstas y los puntos de conexión a la red.
La fecha también marcará el inicio de la consulta pública de la nueva Estrategia Nacional de Almacenamiento Energético, un documento que reconocerá tanto a las baterías electroquímicas como al almacenamiento hidroeléctrico por bombeo como pilares fundamentales del futuro sistema energético portugués.

Actualmente, Portugal dispone de más de 3,6 GW de capacidad hidroeléctrica reversible, infraestructura que el Ejecutivo pretende ampliar para fortalecer el almacenamiento de larga duración y la flexibilidad del sistema.
Durante su intervención, Carvalho subrayó que el almacenamiento energético se ha convertido en un requisito estructural para la descarbonización del sector eléctrico.
"El almacenamiento no es solo una solución tecnológica; es una condición necesaria para un sistema eléctrico descarbonizado y eficiente", afirmó.
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La ministra destacó además que, a través del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR), el Gobierno ya ha apoyado más de 43 proyectos de almacenamiento en baterías, equivalentes a cerca de 500 MW de capacidad instalada.
Asimismo, señaló que los consumidores portugueses registraron durante 2025 precios de electricidad inferiores al promedio europeo, según datos del regulador energético ERSE.
En paralelo, Portugal alcanzó un nuevo hito en el primer trimestre de 2026, cuando más del 80% de la generación eléctrica provino de fuentes renovables, posicionando al país entre los líderes europeos en penetración de energías limpias.
Objetivo: reducir un 50% la dependencia de combustibles fósiles
Aunque el país continúa avanzando bajo los lineamientos del Plan Nacional de Energía y Clima (PNEC 2030), el Gobierno elevó sus ambiciones y fijó como meta reducir en un 50% la dependencia de combustibles fósiles para 2034.
Para alcanzar este objetivo, la estrategia energética portuguesa se apoyará en cuatro pilares principales:
- Expansión y modernización de las redes eléctricas.
- Desarrollo masivo de almacenamiento energético.
- Incremento de la generación renovable.
- Impulso a gases renovables como biometano, SAF (combustible sostenible de aviación) y e-fuels.
La próxima subasta de 750 MW representa una de las iniciativas más relevantes para el mercado de almacenamiento energético en la Península Ibérica durante 2026. El mecanismo busca acelerar inversiones en flexibilidad, reforzar la estabilidad de la red y preparar al sistema eléctrico para una mayor participación de fuentes renovables variables.
Con el 29 de junio marcado como una fecha clave para la política energética nacional, Portugal refuerza su posicionamiento como uno de los mercados más avanzados de Europa en materia de integración renovable y desarrollo de tecnologías de almacenamiento.

