La licitación de baterías “AlmaSADI” se convirtió en uno de los procesos más competitivos de la historia reciente del sector eléctrico argentino, al darse a conocer 235 proyectos BESS por 8335,9 MW, que compiten por hasta 700 MW adjudicables.
El dato no sólo confirma el interés por el storage, sino que también permite identificar quiénes están detrás de muchas de las razones sociales que aparecen en la documentación de la licitación. Ya que más allá de las empresas que participaron con su firma principal, varias de las ofertas fueron canalizadas mediante nombres de fantasía, subsidiarias o vehículos societarios específicos.
Detrás de nombres como Luz de Tres Picos, Vientos La Genoveva, Luz del Sol, Energética del Norte, Virtual Gasnet International, Gaucho Energy o Unitec Bio aparecen algunos de los grupos empresariales más relevantes del país.
Uno de los casos más distinguibles es el de PCR, compañía, con actividad en renovables, petróleo y gas que ha menudo utiliza la firma de su subsidiaria, Luz de Tres Picos, para presentarse en proyectos del sector, de modo que ya lo hizo en el Mercado a Término (MATER) y que, en esta ocasión repitió accionar con 22 proyectos por 645 MW.

Algo similar ocurrió con Central Puerto. La mayor generadora privada de energía eléctrica del país distribuyó sus ofertas entre su razón social principal y Vientos La Genoveva, alcanzando 17 iniciativas por 1220 MW, liderando el ranking por potencia ofertada.
YPF Luz también optó por una estrategia similar. La empresa participó con ofertas propias y a través de Luz del Sol, alcanzando un total de seis proyectos por 600 MW, volumen que la ubica entre los mayores oferentes de AlmaSADI.
Otro de los nombres que aparece detrás de distintas sociedades es Grupo Neuss, conglomerado empresarial argentino con más de 120 años de historia, que participa de la licitación con 11 sistemas BESS por 210 MW, mediante Alma Energía y Energética del Norte, esta última vinculada a Edison Energía, el holding creado el año pasado por los hermanos Juan y Patricio Neuss, en asociación con Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, referentes del grupo Newsan, uno de los mayores fabricantes de electrónica en Tierra del Fuego.
La licitación también marcó el desembarco de grupos económicos tradicionalmente asociados a otros sectores, como el caso de Socma, el holding insignia de la familia Macri que es propiedad de Virtual Gasnet International, por la cual presentó cuatro proyectos por 160 MW.

Mientras tanto, Corporación América, el conglomerado liderado por Eduardo Eurnekian y uno de los operadores aeroportuarios privados más grandes, apareció como Unitec Bio, con una propuesta de 15 MW.
Incluso el sector minero vinculó su interés con el almacenamiento. Marhem Lithium, compañía ligada al desarrollo de proyectos de litio, concursó bajo Gaucho Energy, presentando dos proyectos por 40 MW.
Y la lista de nombres de fantasía descubiertos se completa con Ambiente y Energía, que acumuló 9 propuestas por 261 MW mediante Sixa Energy; el Grupo Frali (firmante de PE Vientos del Sur - 1 BESS x 50 MW) y Rovella, quien presentó 2 ofertas x 20 MW bajo la nómina de Punta Generación.
Más allá de estos casos, el grueso de las ofertas quedó concentrado en empresas que participaron directamente con su marca corporativa.
Entre ellas sobresale MSU Green Energy, brazo renovable del Grupo MSU, que encabezó el ranking por cantidad de iniciativas junto a Secco. La compañía presentó 27 BESS por 921,9 MW, convirtiéndo además en el segundo mayor oferente por potencia de toda la licitación.
EN tanto que SECCO, históricamente vinculada a la generación térmica y a la provisión de soluciones energéticas para sectores productivos, volvió a la carga de manera agresiva en una licitación tras lo hecho en RenMDI, en esta oportunidad con 27 ofertas por 740 MW.
También se destaca la participación de Genneia, la mayor generadora renovable de Argentina - y ahora también una de las propietarias de las acciones de la mayor transportista eléctrica del país (Transener), con 15 proyectos por 659 MW.
Por su parte Coral Energía, perteneciente a Grupo Corven que busca el objetivo de 1 GW al 2030, entró en la competencia a través de 14 iniciativas por 486,45 MW. Mientras que el reciente brazo generador - comercializador del mayor EPCista de Argentina, DQD, hizo lo propio con que presentó 14 centrales que suman 297 MW.
Dentro del grupo de actores con fuerte presencia aparece además Teslacom, con 10 proyectos por 467,5 MW; Aluar, con 11 iniciativas por 333 MW, Sullair, que presentó 7 iniciativas por 238 MW; Windearth, con 7 centrales por 188 MW; 360Energy, con 6 BESS por 162 MW; y EPEC, con 5 propuestas por 160 MW.
Entre los participantes con menor cantidad de ofertas aparecen BAESA (Buenos Aires Energía), con 4 proyectos por 110 MW; AES Argentina, con 56 MW; Frontera Energy, con 60 MW; Pampa Energía, con 35 MW; CAPEX, con 35 MW; además de EveryRay-Alupar, Alemar, SoEnergy, Distec Energy, Intermepro, EPSE y FECOCUYO.
Ahora comenzará la evaluación técnica y administrativa a cargo de CAMMESA y la Secretaría de Energía. El cronograma prevé la publicación de los resultados el 16 de junio, mientras que la apertura de las ofertas económicas se realizará el 24 de junio.
La adjudicación está prevista para el 8 de julio y, según estimaciones del sector, esta primera etapa movilizaría alrededor de 700 millones de dólares en inversiones.
Más allá de los resultados finales, AlmaSADI ya dejó una primera conclusión: el negocio del almacenamiento energético logró atraer desde las principales generadoras del país hasta grupos industriales, holdings de inversión y compañías vinculadas al litio, configurando uno de los procesos más competitivos que haya visto el sector eléctrico argentino en los últimos años.

