Tras impulsar una licitación internacional por USD 4,74 millones para una obra de transmisión en Chile, Redinter pone sobre la mesa nuevas oportunidades de desarrollo en el norte del país, desde el refuerzo de circuitos existentes hasta una eventual interconexión eléctrica con Perú, al tiempo que reclama cambios regulatorios para acelerar la expansión de las redes.
Así lo planteó David López, Country Manager de Redinter, durante su participación en el panel sobre prioridades de políticas públicas de Future Energy Summit (FES) Chile 2026, donde identificó la planificación anticipatoria, la resiliencia del suministro y la certeza sobre la remuneración de las inversiones como ejes fundamentales para el desarrollo del sector.
La compañía, que cuenta con 1700 kilómetros de líneas de transmisión desde Copiapó hasta Arica y 45000 kilómetros en España, considera que la infraestructura eléctrica debe anticiparse al crecimiento económico y no limitarse a responder a la demanda existente.
"Y por qué no, ahora que parece que suena cada vez más, no solo con Perú sino con Bolivia, con Argentina: sería un sueño poder ser capaces de en algún momento concretar, en nuestro caso por estar situados en la zona de Parinacota y en el norte, la interconexión entre Chile y Perú", manifestó López.

La declaración sitúa al enlace binacional entre las aspiraciones de la transmisora, aunque el ejecutivo no anuncia un proyecto formal, un presupuesto comprometido ni un cronograma de ejecución.
Más allá de su eventual participación en una conexión internacional, Redinter identifica nuevas actuaciones para fortalecer la infraestructura eléctrica de Arica y Parinacota, una zona donde advierte dificultades operativas que afectan la calidad del abastecimiento.
El interés por estas ampliaciones coincide con la actividad licitatoria que la compañía desarrolla en el norte de Chile.
Tal como informó Energía Estratégica, el pasado 9 de octubre Redinter anunció una licitación pública internacional con una inversión referencial de US$ 4,74 millones, correspondiente al nuevo reactor de línea 1x220 kV Nueva Pozo Almonte–Roncacho, ubicado en la subestación Nueva Pozo Almonte.
La iniciativa contempla la adjudicación de los derechos de explotación de una obra de ampliación incluida en el Decreto Exento N.º 266 de 2024, bajo las disposiciones de la Ley N.º 21.721 y la Resolución Exenta N.º 98 de 2025.
El proceso admite la participación de empresas nacionales e internacionales, tanto individualmente como mediante consorcios, conforme a las condiciones establecidas en las bases del concurso.
La infraestructura considera la incorporación de un reactor destinado a permitir la energización de la línea en el extremo de Nueva Pozo Almonte, junto con las instalaciones de conexión y las adecuaciones técnicas necesarias para su puesta en servicio.
Nuevos circuitos para Arica y la posibilidad de conectar Chile con Perú
Durante FES Chile 2026, López identificó la calidad del suministro en Arica y Parinacota como una de las cuestiones que deberían adquirir mayor protagonismo en los próximos procesos de planificación.
"Allí estamos licitando un reactor actualmente. Es una zona que tiene dos líneas de transmisión de 220 kV que alimenta la ciudad de Arica Parinacota, y realmente esa subestación se alimenta únicamente con una línea porque existen dificultades para mantener las tensiones cuando la otra está en servicio", detalló.
El representante de Redinter menciona que ese reactor fue una iniciativa de la industria, orientada a facilitar la operación de ambas líneas y mejorar los indicadores de suministro de la ciudad.
La intervención descrita para Arica no debe confundirse automáticamente con el proyecto Nueva Pozo Almonte–Roncacho, dado que López no identifica expresamente ambos desarrollos como una misma actuación.
Además de esta solución técnica, la compañía pretende impulsar el tendido de segundos circuitos sobre infraestructura de transmisión existente, con el propósito de fortalecer la confiabilidad del abastecimiento regional.
"Y ahí es un poco también donde queremos seguir empujando nosotros: ahí nos gustaría proponer el desarrollo del tendido de segundos circuitos que hay en infraestructura actualmente existente para reforzar esa calidad de suministro, que creo que es fundamental", señaló el Country Manager.
La propuesta busca aprovechar instalaciones ya desplegadas para incrementar las posibilidades de operación de la red, aunque el directivo no precisa cuáles serían los tramos involucrados, su capacidad adicional ni la inversión necesaria.
En este contexto, López planteó: "Al final el desarrollo del sistema no solo debe atender a criterios meramente de beneficio económico, sino que también tiene que atender a qué calidad de suministro quiere tener el país en cada lugar”.
La posición de Redinter introduce así una discusión sobre los criterios utilizados para priorizar las inversiones: cómo atender las necesidades de regiones que requieren mayor seguridad de abastecimiento, incluso cuando los beneficios de una actuación no se reflejen únicamente en términos económicos.
En paralelo, la posible interconexión con Perú aparece como una oportunidad de integración que trasciende el refuerzo del sistema chileno.
Para el ejecutivo, la materialización de un enlace entre ambos países tendría un significado que excede el retorno financiero de la infraestructura, debido a sus potenciales implicancias para el desarrollo energético de la región.
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Ley de Redes: Redinter advierte sobre el costo de no anticipar la infraestructura
Más allá de los proyectos específicos, López considera que el desarrollo de la transmisión chilena enfrenta algunas dificultades estructurales.
“Nosotros lo que vemos es que lo que está retrasando más el desarrollo de las redes tiene que ver con la falta de sincronización entre los procesos de planificación, los plazos que se fijan en dichos procesos, los plazos de gestión de los permisos sectoriales y ambientales, la alineación con la ejecución de las obras y también la certeza sobre la retribución que la empresa privada, el inversor, recibe a partir de esas obras”, apuntó el directivo.
Frente a este escenario, Redinter identifica en la Ley de Redes una oportunidad para modificar los criterios que determinan cuándo y cómo deben ejecutarse las inversiones de transmisión.
El primer cambio que propone consiste en avanzar hacia una planificación anticipatoria, capaz de contemplar diferentes escenarios de desarrollo económico y energético, asignarles probabilidades y evaluar tanto sus beneficios como los riesgos asociados a su eventual materialización.
La compañía sostiene que este enfoque permitiría considerar el costo de no disponer de infraestructura suficiente cuando surjan nuevas demandas industriales o proyectos de generación.
"Nosotros entendemos que efectivamente no se trata de invertir de más, pero también valoramos que el coste de oportunidad de subinvertir en muchas ocasiones sobrepasa el riesgo que tiene el tener una infraestructura quizás no empleada al 100% de su capacidad", advirtió López.
El planteamiento adquiere relevancia para un mercado eléctrico en el que la expansión de la generación renovable, el almacenamiento y nuevos consumos industriales exige una coordinación creciente con las redes de transporte.
"Nosotros al final vemos que la red de transmisión al final es un habilitador de riqueza, es un elemento vertebrador del país, es un elemento que de alguna forma cuando se desarrolla atrae crecimiento, atrae riqueza y también iguala las regiones, iguala oportunidades", sostiene.
Como antecedente, López recuerda la interconexión entre el norte y el centro de Chile, cuya materialización permitió generar condiciones para el posterior crecimiento de la generación fotovoltaica.
Según explicó, antes de que existieran certezas sobre aquella infraestructura, la presencia de proyectos solares en el norte era prácticamente inexistente. Sin embargo, la perspectiva de contar con esa conexión favoreció un desarrollo exponencial de la actividad.
Para Redinter, este caso demuestra la importancia de que las redes lleguen antes de determinadas inversiones productivas, en lugar de desarrollarse únicamente cuando la nueva demanda ya está consolidada.
Ese razonamiento también explica el interés por impulsar futuras interconexiones internacionales y fortalecer los corredores existentes en el extremo norte del país.
El segundo eje que plantea la compañia corresponde a la reforma de los procesos de tarificación y valorización de las instalaciones de transmisión, con el objetivo de proporcionar mayor previsibilidad a los ingresos de las empresas inversoras.
López advierte que los costos de bienes, servicios y financiación registraron incrementos relevantes, una situación que adquiere especial importancia para negocios intensivos en capital y con períodos prolongados de recuperación de las inversiones.
"Nosotros somos inversores que invierten largos volúmenes de capital y además que recuperamos nuestra inversión en el largo plazo, y eso es lo que necesitamos nosotros: tener certezas en el largo plazo de que las inversiones al final se recuperan y que se percibe una retribución acorde a los riesgos que asumimos", explicó.
En consecuencia, Redinter busca que los mecanismos regulatorios garanticen flujos de ingresos más estables y predecibles, capaces de reflejar los riesgos asociados a la construcción y operación de nuevas infraestructuras.
El objetivo de la empresa es reducir la incertidumbre financiera en proyectos que requieren importantes desembolsos iniciales, pero cuya recuperación económica se distribuye a lo largo de varios años.
La propuesta también se vincula con los tiempos de planificación y licitación, ya que una mayor coordinación entre las distintas etapas podría contribuir a reducir los desfases entre las previsiones económicas originales y las condiciones reales de ejecución.
De cara a 2027, López expresa su expectativa de contar con una nueva planificación que incorpore con mayor decisión la resiliencia y la calidad del suministro, facilitando el desarrollo de obras necesarias para las regiones.
Sin embargo, el ejecutivo no presenta un presupuesto global de inversión ni fechas de materialización para los segundos circuitos propuestos o una eventual interconexión con Perú.
Al cierre de su participación en FES Chile 2026, el Country Manager sintetiza sus prioridades en dos cuestiones: la interconexión Chile-Perú y la reforma de los procesos de tarificación y valorización.
En definitiva, el desafío que identifica la transmisora no se limita a ampliar la capacidad instalada de las redes, sino a determinar con qué anticipación deben desarrollarse las obras y bajo qué condiciones económicas pueden concretarse, para acompañar el crecimiento energético e industrial de Chile.
REVIVE FES CHILE AQUÍ:
Tras su paso por Chile, Future Energy Summit (FES) celebrará el próximo 5 de noviembre en São Paulo, Brasil, el último encuentro de su gira internacional 2026. La cita reunirá a los principales referentes del sector, de compañías como CATL, Huawei, Statkraft, CTG Brasil, Acciona Energia y Casa dos Ventos, junto con inversores y asociaciones sectoriales, para analizar las oportunidades de inversión en energías renovables, almacenamiento y nuevas subastas eléctricas. El evento tendrá lugar en el hotel InterContinental São Paulo, en un contexto marcado por las expectativas de contratación de sistemas BESS y la expansión del mercado energético brasileño.










