Redinter proyecta una expansión del mercado de transmisión eléctrica en Chile durante los próximos cinco años, motivada por las metas de descarbonización, la modernización regulatoria y la creciente demanda de infraestructura resiliente en regiones estratégicas. "Esperamos un aumento en el volumen de licitaciones y una diversificación de los tipos de proyectos, con una combinación de grandes obras estructurales y mejoras puntuales de rápida ejecución", indicó David López, Country Manager de Redinter, en diálogo con Energía Estratégica. Esta proyección se fundamenta en el impulso dado por la Política Energética Nacional, que define objetivos ambiciosos de carbono neutralidad y refuerzo del suministro eléctrico, así como en la reciente entrada en vigor de reformas legales clave para el sector. Entre esas reformas destacan la Ley de Transición Energética y la Ley Marco de Permisos Sectoriales, que buscan acortar plazos y otorgar mayor certeza jurídica a las inversiones. "La primera viene a corregir demoras históricas en la concreción de proyectos de transmisión, incorporando resiliencia en la infraestructura y facilitando la descarbonización.
Mientras que la segunda normativa moderniza y agiliza la tramitación sectorial, esperando la reducción en un 70% de los plazos a través de la estandarización de procesos" indicó López. Es decir que ambas reformas, en conjunto, están diseñadas para ejecutar obras con mayor rapidez y previsibilidad, fortaleciendo la red eléctrica nacional y posicionando a Chile como un mercado más competitivo en el ámbito energético regional. El diagnóstico y la planificación se articulan con proyectos concretos, como la reciente licitación pública nacional e internacional para la construcción de un reactor de línea 1x220kV en la ruta Nueva Pozo Almonte Roncacho, que se ubicará en la Subestación Eléctrica Nueva Pozo Almonte. La licitación, publicada por Redinter en septiembre de 2025, se inscribe en el marco del Decreto Exento N°266 de 2024 del Ministerio de Energía y de la Resolución Exenta N°98 de 2025, con base en lo dispuesto por la Ley N°21.721, que modificó la Ley General de Servicios Eléctricos.
Estas normas permiten al propietario de las obras realizar directamente el llamado a licitación. El proyecto, que busca reforzar el control de tensión en el norte del país y facilitar la integración de energías renovables, contempla una inversión referencial de USD 4.742.657 y un plazo constructivo de 42 meses, con entrada en operación proyectada para 2030. SLa licitación avanza conforme al calendario establecido.
Y prevemos participación de oferentes tanto nacionales como internacionales, lo que permitirá una competencia basada en precio y calidad técnica" confirmó López, a la par que aclaró que actualmente se están efectuando las visitas a terreno, luego de la venta de bases que se extendió hasta el 3 de noviembre. Claves para un ecosistema competitivo Más allá del volumen proyectado de licitaciones, Redinter alerta sobre los desafíos que enfrenta el proceso competitivo, entre ellos la disminución del número de oferentes.
Esta tendencia se atribuye a valores referenciales que no se ajustan al contexto económico actual, lo que ha llevado a que muchas obras queden desiertas o sean adjudicadas a precios muy superiores a los estimados. SEs necesario mantener reglas transparentes y fortalecer la institucionalidad, para dar seguridad a los inversionistas, enfatizó el ejecutivo.
También destacó la necesidad de avanzar en reformas complementarias, como el proyecto de modernización del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y del Consejo de Monumentos Nacionales, para equilibrar desarrollo e impacto sociocultural. Otro punto clave es la planificación.
Redinter considera esencial que el plan energético de largo plazo se traduzca en una planificación eléctrica de mediano plazo, para que tanto actores públicos como privados puedan ajustar sus hojas de ruta de forma eficiente. Por lo que con la expectativa de mayor dinamismo en la transmisión, Redinter ya toma medidas concretas para prepararse utilizando herramientas digitales, analizando la industria y el mercado, y manteniendo altos estándares de seguridad y trabajo con comunidades. En ese marco, la empresa apuesta por soluciones acordes a las necesidades futuras del sector energético chileno, alineadas con los principios ESG y un enfoque competitivo y sostenible. Si bien las nuevas leyes no modificarán directamente el volumen del pipeline, sí permitirán destrabar proyectos frenados por cuellos de botella normativos.
"Estas reformas permitirán materializar de mejor forma muchos proyectos que sin duda se han visto detenidos por dificultades que de alguna forma son suavizadas con la entrada en vigor de estas leyes", afirmó el entrevistado.
