Durante el III Foro de Reguladores de la X Semana de la Energía organizada por OLADE, donde Energía Estratégica estuvo presente, los principales referentes de la regulación energética de América Latina fueron categóricos: la región tiene capacidad técnica para la interconexión eléctrica, pero falla en planificación, institucionalidad y gobernanza regional.
SLa infraestructura está.
Lo que falta es voluntad política e institucionalidad para avanzar hacia la integración regional", planteó Lina Escobar Rangel, especialista senior en energía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La ejecutiva remarcó que si bien existen avances aislados, la región carece de un mecanismo coordinado de gobernanza que permita tomar decisiones técnicas más allá de los ciclos políticos.

Desde la Superintendencia de Electricidad de República Dominicana (SIE), Andrés Enmanuel Astacio Polanco sostuvo que el continente necesita construir una visión energética a largo plazo. SNo tenemos un plan maestro regional.
Cada país diseña sus planes de expansión de manera independiente, y eso fragmenta la posibilidad de integración", subrayó.
Los participantes coincidieron en que la barrera no es técnica sino regulatoria. Gastón Lestard, director de GME, afirmó que la clave está en actualizar las regulaciones para que acompañen el avance tecnológico y la necesidad de integración.
SLa integración no es solo interconectar cables.
Necesitamos reglas armonizadas, procedimientos comunes y una visión que supere las fronteras", manifestó Lestard, al tiempo que advirtió que si los países no ceden autonomía, será imposible avanzar.
Por su parte, Marco Antonio Mancilla Ayancán, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE) de Chile, aseguró que los países deben pensar la integración más allá de lo comercial.
En su opinión, la discusión debe orientarse a la resiliencia, la seguridad energética y la optimización de recursos."No se trata solo de comprar y vender energía más barata, sino de tener un sistema más fuerte, más eficiente y más limpio para todos, expresó Mancilla.
Guatemala, el modelo observadoEl único país que recibió elogios generalizados por su avance en la integración eléctrica fue Guatemala, gracias a su rol estratégico en el Mercado Eléctrico Regional (MER) centroamericano. Minor E.
López, presidente de la Comisión Regional de Interconexión Eléctrica (CRIE), detalló que Guatemala no solo está interconectada con todos los países del istmo, sino también con México, lo cual ha generado beneficios económicos y ambientales.
"Hay una ventaja clara en estar interconectados y usar la energía del vecino cuando es más barata o más limpia, resaltó López.
También subrayó que esa integración ha sido resiliente frente a eventos como la sequía, que afectó fuertemente a algunos países del SICA.
Este modelo es observado con atención desde el sur del continente.
"Miramos con atención lo que ocurre en Centroamérica, porque han logrado avanzar de manera concreta en temas que en nuestra región todavía están en discusión, admitió Mancilla desde Chile.
En ese contexto, Omar Franco Chambergo Rodríguez, presidente del consejo directivo de OSINERGMIN Perú, llamó a crear una agenda energética común en América del Sur, empezando por el fortalecimiento de las entidades reguladoras.
"Hay que dejar de ver a la integración como un objetivo lejano.
Es una necesidad presente y estratégica, advirtió Franco, y propuso que OLADE, el BID y los organismos multilaterales impulsen la construcción de un marco coordinado.
El consenso del panel fue claro: la integración energética es posible y necesaria, pero requiere avanzar en lo institucional, armonizar regulaciones y comprometerse con una visión regional sostenida.
"La región está lista en términos técnicos, pero todavía estamos en deuda en lo político e institucional, resumió Escobar.

