El Reino Unido dio un paso decisivo para acelerar el despliegue del almacenamiento de larga duración (LDES) con la publicación de las decisiones preliminares de la primera ventana del esquema "Cap and Floor" impulsado por Ofgem, el regulador de los mercados de electricidad y gas de Gran Bretaña.
La cartera seleccionada contempla 16 proyectos por 7645 MW, de los cuales 11 corresponden a sistemas de almacenamiento con baterías de ion-litio (BESS) que suman 3630 MW y 47,7 GWh, con autonomías que alcanzan las 18 horas, un hito inédito para el storage en Europa.
La adjudicación supone una señal de mercado que trasciende la capacidad seleccionada. Si bien el programa nació para impulsar tecnologías de almacenamiento de larga duración como el bombeo hidroeléctrico, la primera convocatoria terminó confirmando la competitividad del litio en un segmento que hasta hace pocos años parecía reservado para otras soluciones. La cartera incorpora proyectos con duraciones que van desde las 8 hasta las 18,03 horas, demostrando que las baterías comienzan a ampliar su rol dentro de la transición energética.
La decisión llega además en un contexto de fuerte expansión del mercado británico de almacenamiento. A septiembre de 2025, el Reino Unido contaba con 6.872 MW de capacidad operativa en sistemas BESS, consolidándose como uno de los mercados más desarrollados de Europa para esta tecnología. Sin embargo, la mayor parte de esas instalaciones fueron concebidas para aplicaciones de corta duración. El esquema LDES abre ahora una nueva etapa al incentivar proyectos capaces de aportar flexibilidad durante períodos mucho más prolongados.

47,7 GWh de BESS y duraciones de hasta 18 horas
La cartera preliminar seleccionada por Ofgem incluye 11 proyectos Li-ion BESS, que totalizan 3.630 MW de potencia y 47,7 GWh de capacidad energética.
Los proyectos seleccionados son:

Uno de los grandes protagonistas fue Field, que logró incorporar cinco proyectos por 1,6 GW y 26,8 GWh, con una duración promedio de 16,75 horas. Tras conocerse la selección, el director ejecutivo y cofundador de la compañía, Amit Gudka, sostuvo que el esquema LDES "Cap and Floor" del Reino Unido se ha convertido en una referencia mundial para el almacenamiento de larga duración y destacó que las baterías adjudicadas, con autonomías de entre 16 y 18 horas, estarán entre las de mayor duración del mundo, contribuyendo a resolver el desafío de gestionar diariamente el suministro eléctrico.
La competencia por acceder al esquema fue elevada. De los 77 proyectos inicialmente considerados elegibles, cuatro se retiraron antes del inicio de la evaluación, por lo que Ofgem analizó finalmente 73 propuestas. De ellas, solo 16 obtuvieron una decisión preliminar favorable, mientras que 57 quedaron fuera de esta primera ventana, principalmente por presentar un desempeño económico inferior frente a los proyectos seleccionados y no aportar beneficios estratégicos suficientes para justificar su priorización.
A diferencia de los contratos por diferencia (CfD) o de otras licitaciones con un precio garantizado por la energía, el programa británico no fija una tarifa por megavatio-hora.
El esquema funciona mediante un mecanismo denominado "Cap and Floor" (Tope y Suelo), diseñado para reducir el riesgo financiero de proyectos con largos períodos de recuperación.
En la práctica, si los ingresos del proyecto caen por debajo del "Floor", los consumidores cubren la diferencia. Mientras que si los ingresos superan el "Cap", el desarrollador devuelve el excedente a los consumidores.
El régimen tiene una duración estándar de 25 años y los umbrales de ingresos se calculan a partir de los costos específicos de cada proyecto y de parámetros financieros definidos por Ofgem.
¿De dónde provendrán los ingresos?
El documento oficial deja claro que el apoyo regulatorio no sustituye al mercado. La principal fuente de ingresos seguirá siendo el arbitraje temporal, es decir, cargar las baterías cuando los precios de la electricidad sean bajos y descargar la energía cuando el mercado registre valores elevados.
A ello se suman los ingresos provenientes del Mercado de Capacidad, además de otros servicios prestados al sistema eléctrico. No obstante, el regulador reconoce que los precios futuros de estas actividades continúan siendo inciertos.
Para calcular los niveles de protección financiera, Ofgem utiliza tasas de retorno predeterminadas, en lugar de fijar un precio para la energía. Así, el Suelo (Floor) garantiza un rendimiento real de 4,47%, mientras que el Tope (Cap) limita las ganancias a un rendimiento de 7,48%, ambos ajustados por inflación mediante el índice CPIH.
Para los inversionistas, el principal atractivo del mecanismo radica en la reducción de la incertidumbre. A diferencia de otros modelos de apoyo, el esquema no garantiza un precio por la energía, sino un rango de ingresos que mejora la bancabilidad de proyectos con elevados costos iniciales, al tiempo que mantiene la exposición a las señales del mercado eléctrico.
No obstante, la adjudicación no garantiza el acceso definitivo al esquema de apoyo. Ofgem condicionó los acuerdos "Cap and Floor" al cumplimiento de una serie de hitos técnicos, regulatorios y financieros. Los desarrolladores deberán demostrar avances en la obtención de financiamiento, asegurar la conexión a la red, alcanzar la Decisión Final de Inversión (FID), cumplir con los plazos de construcción y puesta en marcha, obtener todos los permisos requeridos y reportar periódicamente el progreso de cada proyecto. En caso de incumplimiento, el regulador podrá revocar el beneficio.
Además de aportar seguridad de suministro, Ofgem espera que estos proyectos reduzcan el desperdicio de generación renovable, especialmente en Escocia, donde la producción eólica supera frecuentemente la capacidad de transporte de la red eléctrica.
Al almacenar esos excedentes y evitar restricciones (curtailment), el regulador considera que también podrían disminuir los futuros "strike prices" que los desarrolladores renovables necesitarán solicitar en próximas subastas gubernamentales, reduciendo así los costos del sistema en el largo plazo.
La apuesta británica por el almacenamiento no se limita al programa LDES.
En paralelo, el país continúa desarrollando algunos de los mayores proyectos BESS de Europa. Uno de ellos es Thorpe Marsh Green Energy Hub, donde Sungrow suministrará la tecnología para un sistema de almacenamiento de 1,4 GW y 3,1 GWh, impulsado por Fidra Energy y considerado el mayor proyecto BESS del Reino Unido una vez entre en operación.
Este tipo de desarrollos evidencia que el mercado británico continúa aumentando la escala de sus activos mientras explora configuraciones capaces de aportar una mayor flexibilidad al sistema eléctrico, una tendencia que ahora recibe un fuerte respaldo regulatorio con el esquema LDES.
Habrá nuevas rondas
La consulta pública sobre estas decisiones preliminares permanecerá abierta hasta el 7 de agosto de 2026, mientras que las adjudicaciones definitivas se publicarán durante el otoño británico de 2026.
Ofgem también confirmó que prevé abrir nuevas ventanas de aplicación, sujetas a consulta durante 2026, con el objetivo de lanzar una segunda convocatoria en 2027 para continuar ampliando la capacidad de almacenamiento de larga duración que requerirá el sistema eléctrico británico en los próximos años.
Especialistas del sector advierten que la caída de los costos de las baterías y el desarrollo de configuraciones de mayor duración están volviendo al ion-litio cada vez más competitivo en aplicaciones que antes parecían reservadas a tecnologías tradicionales de almacenamiento de larga duración, como el bombeo hidroeléctrico o el aire comprimido.
Más allá de la capacidad adjudicada, la primera ventana del esquema deja instalada una pregunta para el mercado global: si las baterías de ion-litio ya demostraron ser competitivas en proyectos de hasta 18 horas de duración, ¿están marcando el inicio de una nueva tendencia en el almacenamiento de larga duración?

