Reino Unido busca elevar su capacidad eólica terrestre desde los actuales 16,4 GW hasta 29 GW en 2030, un salto de aproximadamente 12,6 GW que podría traducirse en un ahorro de £3000 millones (€3450 millones) anuales para los consumidores frente a producir la misma cantidad de electricidad mediante nuevas centrales de gas.
Pero la posibilidad de capturar ese beneficio enfrenta un obstáculo concreto: la red eléctrica no avanza al mismo ritmo que los proyectos. Un análisis de Aurora Energy Research señala que actualmente solo cuentan con ofertas de conexión proyectos equivalentes aproximadamente a la mitad de la capacidad necesaria para alcanzar la meta gubernamental.
En concreto, hay 10,4 GW con ofertas de conexión en Escocia y otros 2,6 GW en Inglaterra y Gales, mientras RenewableUK advierte que acelerar el acceso a la infraestructura será determinante para cumplir el objetivo de Clean Power 2030.
“La red eléctrica sigue siendo un desastre”, sostuvo Tara Singh, directora ejecutiva de RenewableUK, durante la conferencia Onshore Wind 2026 en Edimburgo.

La ejecutiva reclamó que se construya la infraestructura necesaria y que los desarrolladores puedan acceder a conexiones previsibles, tanto en plazos como en costos.
“Necesitamos que se construya la infraestructura de la red eléctrica, que las conexiones sean predecibles al precio que se prometió a todos”, manifestó Singh, quien también pidió una relación más transparente y responsable entre la industria, NESO, el Gobierno y Ofgem.
La discusión cobra peso porque la eólica terrestre ya aporta alrededor del 12% de las necesidades anuales de electricidad del Reino Unido.
La mayor parte de los 16,4 GW actualmente operativos se concentra en Escocia, con 10,7 GW. El Scottish Onshore Wind Sector Deal establece para ese mercado una ambición de 20 GW en operación hacia 2030.
Inglaterra y Gales, por su parte, deberían pasar de aproximadamente 4,2 GW a 8,6 GW durante el mismo período.
RenewableUK sostiene que completar ese crecimiento tendría efectos que exceden la generación eléctrica. Además del ahorro anual estimado frente al gas, alcanzar los 29 GW podría aportar cerca de £500 millones (€575 millones) por año a las comunidades locales.
De ese monto, aproximadamente £348 millones (€400 millones) procederían de impuestos sobre propiedades y actividades empresariales abonados por los operadores, mientras otros £145 millones (€167 millones) irían directamente a fondos comunitarios de largo plazo.
Estos recursos pueden destinarse a instalaciones locales, programas ambientales, formación profesional y medidas contra la pobreza energética o el aislamiento rural.
El impacto también alcanzaría al empleo. Actualmente, la eólica terrestre sostiene alrededor de 15000 puestos de trabajo en Reino Unido y RenewableUK proyecta que la cifra podría alcanzar los 17500 en 2030.
Además, aproximadamente el 70% del gasto total asociado a los proyectos terrestres ya se realiza dentro del país. A más largo plazo, un estudio encargado por la asociación calcula que la expansión de la cadena de suministro podría aportar hasta £56000 millones (€64400 millones) de valor añadido bruto hacia 2050.
Repotenciar parques existentes para acelerar hacia los 29 GW
Ante las dificultades para incorporar nueva capacidad, la industria identifica otra vía para acercarse al objetivo: reemplazar turbinas antiguas por equipos de mayor potencia y extender la vida útil de parques que ya cuentan con infraestructura y conexión a la red.
Los datos de EnergyPulse de RenewableUK indican que estas intervenciones podrían incrementar, en promedio, alrededor de un tercio la capacidad de los emplazamientos afectados.
La ventaja es que parte de la infraestructura existente puede reutilizarse, reduciendo la necesidad de desarrollar desde cero nuevos proyectos y sus correspondientes conexiones.
RenewableUK calcula que la repotenciación y extensión de vida útil podrían aportar 659 MW adicionales hacia 2030, cifra que aumentaría a 2,1 GW en 2035 y 7,7 GW en 2040.
El planteamiento también encuentra respaldo entre parte de la población. Una encuesta de Copper Consultancy señala que el 70% de los consultados apoya sustituir turbinas pequeñas existentes por modelos de mayor tamaño para aumentar la producción de electricidad limpia. Tres cuartas partes de los participantes viven en zonas que ya cuentan con parques eólicos terrestres o en sus proximidades.
Para RenewableUK, sin embargo, esa herramienta por sí sola no resolverá el desafío.
“Alcanzar el objetivo del Reino Unido para 2030 solo se puede lograr si conseguimos conectar los nuevos proyectos a la red más rápidamente y permitir que las turbinas antiguas se sustituyan por otras nuevas mucho más potentes”, señaló Singh.
Angela Hepworth, directora ejecutiva de Scottish Renewables, también advirtió que “la ambición debe ir acompañada de resultados”, particularmente en planificación, conexiones y tarifas de transmisión.
RenewableUK reclama además mayor previsibilidad en los cargos TNUoS antes de la subasta AR9 de CfD, mientras advierte que la trayectoria actual de la eólica terrestre todavía no está alineada con los objetivos de Clean Power 2030.
El desafío queda así concentrado en convertir la cartera y el recurso disponible en capacidad efectivamente conectada. Reino Unido necesita sumar alrededor de 12,6 GW en cuatro años para alcanzar los 29 GW y capturar el ahorro que la industria estima en €3450 millones anuales frente al gas. Para RenewableUK, la oportunidad está identificada; el cuello de botella está ahora en la red.

