Durante los primeros 16 días de septiembre de 2025, el sistema eléctrico de Guatemala mostró señales de estancamiento en la participación renovable, con una media mensual de apenas 43,1% de generación proveniente de fuentes limpias, según datos de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE) analizados por Energía Estratégica .
Este comportamiento evidencia una dependencia persistente de combustibles fósiles, pese a algunos picos de recuperación renovable en la segunda quincena. Solo dos jornadas el 15 y 16 de septiembre lograron superar el 55% de generación renovable, alcanzando el 58,4% y 56,4% respectivamente.
En el otro extremo, el 7 de septiembre marcó el punto más bajo del mes con apenas 33,5% de aporte renovable, seguido por el 2 de septiembre con 35,2%. La matriz energética del país durante este período se sostuvo principalmente sobre carbón y gas natural, mientras que las fuentes limpias más representativas fueron la hidroelectricidad, con promedios diarios que oscilaron entre 28% y 43%, y en menor medida la geotermia y la solar, que en conjunto no superaron el 7% en ninguna jornada. El 11 de septiembre, por ejemplo, la matriz fue compuesta en un 56% por fuentes no renovables, con solo un 44% de generación limpia, a pesar de que la demanda nacional se mantuvo por debajo del promedio, en 2.051 MW.
Esa misma jornada, el carbón fue responsable del 58,3% del despacho marginal. Durante los primeros diez días del mes, la situación fue aún más marcada, con siete de diez días con menos del 42% de generación renovable, lo que consolidó la media mensual en niveles similares a los registrados en agosto, según fuentes del sector. 

El valor más alto se registró el
2 de septiembre, con 124,5 USD/MWh, mientras que el mínimo se observó el 15 de septiembre, con apenas 31,79 USD/MWh.En este último día, casualmente, se alcanzó el mayor porcentaje de generación renovable (58,4%).
A pesar de la variabilidad, el promedio acumulado del mes se mantuvo en 89,12 USD/MWh, con una dispersión significativa entre bandas horarias.El pico más alto fue el 2 de septiembre con
153,59 USD/MWh, mientras que el más bajo se registró el 16 de septiembre con 22,81 USD/MWh.Este comportamiento sugiere una
alta correlación entre baja participación fósil y reducción de precios, aunque no se manifiesta de forma sostenida. En cuanto a la demanda máxima nacional, se mantuvo relativamente estable, fluctuando entre los 1.734 MW (14 de septiembre) y los 2.114 MW (4 de septiembre), sin saltos abruptos que explicaran los momentos de bajo rendimiento renovable.El 16 de septiembre, por ejemplo,
con 2.059 MW de demanda, la matriz presentó un 56,4% de participación renovable, lo que demuestra que en condiciones técnicas normales sí es posible un despacho mayor de fuentes limpias, aunque no se haya mantenido en el tiempo.
¿Estancamiento o señal de oportunidad? La lectura de estos datos sugiere que Guatemala se encuentra en una etapa de estancamiento relativo en términos de transición energética.
Si bien se han registrado jornadas con
más del 50% de generación limpia, estas continúan siendo excepcionales.La presencia sistemática del carbón como recurso marginal dominante, junto con el bajo peso de fuentes como la
solar, eólica y geotérmica, limita la capacidad de transformación estructural del sistema. Con un promedio mensual de 43,1% de participación renovable, el país no logra aún consolidar una matriz energética mayoritariamente limpia, lo cual representa un desafío tanto desde el punto de vista técnico como de política energética de largo plazo.
