República Dominicana prepara dos nuevas licitaciones que podrían movilizar alrededor de 500 MW vinculados con generación renovable y sistemas de almacenamiento en baterías, luego de que la primera licitación con BESS obligatorio concluyera con una adjudicación inferior al volumen previsto.
“Ambas convocatorias generarán gran expectativa en el sector de las Energías Renovables, pero su éxito dependerá grandemente de qué modelo de contrato de negocio las autoridades les presenten”, manifestó Rafael Velazco Espaillat, consultor senior, en conversación con Energía Estratégica.
El próximo ciclo contempla la contratación de cerca de 300 MW renovables que quedaron pendientes y un proceso específico para incorporar 200 MW de BESS en parques solares existentes. Aunque todavía no existe una fecha puntual, el consultor estimó que ambas convocatorias, o al menos su publicación, podrían concretarse durante este año.
El especialista identificó el contrato como el principal elemento para definir el atractivo de los proyectos. La estructura deberá otorgar previsibilidad sobre los ingresos, distribuir adecuadamente los riesgos y compensar las limitaciones que todavía presenta el marco regulatorio para las baterías.

La cuestión será especialmente relevante en la licitación destinada a incorporar almacenamiento en instalaciones solares operativas. En esos casos, los desarrolladores deberán realizar nuevas inversiones en activos existentes, mientras la recuperación del capital dependerá de los servicios reconocidos y remunerados por el sistema eléctrico.
Velazco Espaillat advirtió que la brecha remunerativa de la regulación vigente para BESS continúa siendo considerable, por lo que el diseño contractual deberá contemplar las particularidades económicas de esta tecnología.
El almacenamiento permite desplazar energía hacia los horarios de mayor demanda y brindar servicios auxiliares esenciales para la estabilidad de la red, entre ellos regulación de frecuencia, soporte de tensión, control de rampas y reservas operativas.
Sin embargo, el marco económico vigente no reconoce integralmente esas prestaciones. Según explicó el consultor, los ingresos disponibles se concentran principalmente en la diferencia de precios entre los momentos de carga y descarga.
“Recordemos que hoy día, para los kWh servidos por BESS en el SENI, solo se permiten ingresos por arbitraje”, explicó.
A ello se suma una remuneración adicional limitada cuando las baterías brindan servicios complementarios al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).
“Y un premium bajo si se compara con los estándares internacionales vigentes, cuando estos kWh son para servicios auxiliares a la Red”, precisó Velazco Espaillat.
La falta de pagos diferenciados por capacidad, flexibilidad y soporte operativo puede dificultar la estructuración financiera de los proyectos. Por esa razón, el sector espera que los futuros acuerdos reduzcan la exposición de los inversores ante una remuneración regulada insuficiente.
“Su éxito radicará en el modelo de contrato para los kWh de baterías servidos a la Red, para que estas puedan ser atractivas a la inversión privada”, sostuvo el consultor.
Las bases deberán definir qué servicios prestarán las baterías, cómo se medirá su disponibilidad y qué ingresos recibirán por cada función. Un esquema limitado a remunerar la energía descargada no reflejaría el valor sistémico del almacenamiento.
En cambio, la incorporación de pagos por disponibilidad, potencia firme y servicios auxiliares permitiría diversificar los flujos de ingresos y mejorar la bancabilidad de las iniciativas.
Velazco Espaillat consideró que los contratos podrían compensar temporalmente las brechas regulatorias, hasta que el marco vigente incorpore de manera plena las distintas prestaciones de la tecnología.
En ese sentido, planteó que el riesgo de una remuneración insuficiente por los kWh aportados por el BESS al SENI, así como una eventual exposición al vertimiento, debería quedar compensado dentro de los propios contratos.
Para los 200 MW de almacenamiento previstos en parques solares existentes y en operación, el consultor señaló como alternativa la utilización de contratos financieros, sin que necesariamente deban ser físicos, al menos hasta que se amplíen las redes de transmisión y se construyan las nuevas líneas pendientes.
Una primera licitación con fuerte sobreoferta
La Licitación Pública Internacional EDES-LPI-01-2025 confirmó un cambio de paradigma en el mercado dominicano al exigir sistemas BESS como condición obligatoria para contratar nueva generación renovable.
El proceso recibió propuestas por aproximadamente 1655 MWp frente a una demanda de 600 MW, lo que reflejó una marcada sobreoferta y un alto interés de desarrolladores locales e internacionales.
Velazco Espaillat realizó un balance positivo de la convocatoria desde el punto de vista de la participación, aunque tomó como referencia la capacidad nominal de las iniciativas presentadas.
“Entendemos que fue un proceso exitoso desde el punto de vista de la cantidad de ofertas recibidas, unas 21 en total, las cuales representaron aproximadamente 1.301 MW”, manifestó.
Para el consultor, la cantidad de propuestas demostró que el mercado recibió favorablemente un procedimiento competitivo en el que el almacenamiento ocupó un papel central.
“Lo que, como consecuencia, nos indica es que la misma tuvo un buen nivel de aceptación y credibilidad entre los actores del mercado, tanto locales como internacionales”, agregó.
Finalmente, se adjudicaron 325,69 MW de nueva capacidad renovable, acompañados por sistemas BESS equivalentes al 50% de la potencia contratada. El resto del volumen requerido quedó sin asignar porque parte de las ofertas superó el precio de referencia.
Tras la adjudicación, las Empresas Distribuidoras de Electricidad avanzaron en la formalización de los contratos de compraventa de energía, consolidando el ingreso de una nueva generación de centrales renovables con almacenamiento.
La convocatoria posicionó a República Dominicana entre los primeros mercados latinoamericanos en establecer baterías como requisito obligatorio dentro de un procedimiento competitivo para contratar generación renovable.
El resultado económico, no obstante, generó distintas lecturas entre los participantes. Velazco Espaillat reconoció que los precios no alcanzaron los niveles esperados por algunos desarrolladores ni resultaron especialmente competitivos frente a mercados de tamaño comparable.
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“Considero que un aspecto para destacar es que los precios alcanzados, si bien no fueron los esperados por algunos de los participantes. Ni tampoco altamente competitivos en términos de mercado comparado con los mercados de tamaño similar como lo es Centroamérica”, indicó.
A pesar de ello, las condiciones pudieron resultar favorables para los adjudicatarios que también evalúan inversiones en otros países de América Latina.
El especialista atribuyó los valores alcanzados a la madurez tecnológica de la industria y a las características particulares del mercado eléctrico dominicano.
También señaló la concentración existente entre los principales actores que desarrollan proyectos renovables de gran escala para inyectar energía a la red, además del rezago en la actualización de los pagos por servicios auxiliares.
“Entiendo que la madurez tecnológica de la industria y las condiciones de nuestro mercado son las razones con más peso ponderado en este caso”, sostuvo Velazco Espaillat.
Transmisión y planificación para las próximas rondas
La primera convocatoria también dejó aprendizajes relacionados con la capacidad de la infraestructura eléctrica para integrar nuevos proyectos.
El volumen licitado debe guardar relación con la disponibilidad real del sistema de transmisión, especialmente en las zonas que concentran mayores recursos solares y solicitudes de interconexión.
Velazco Espaillat consideró que una planificación más precisa evitaría modificaciones posteriores en los procesos y brindaría mayor certidumbre a los participantes.
“Es tener una mejor y más acertada estimación de la capacidad de MW a convocar vs la capacidad de integración del Sistema de Transmisión de dichos MW’s en ese momento para evitar las siempre molestas rectificaciones”, remarcó.
La advertencia cobra relevancia frente al crecimiento de la generación solar, que exige nuevas líneas, ampliaciones de subestaciones y recursos capaces de responder rápidamente ante variaciones en la producción.
En ese contexto, los BESS pueden reducir rampas, desplazar excedentes hacia horarios de mayor consumo y aportar flexibilidad operativa. Aun así, el almacenamiento no reemplaza las inversiones requeridas en transmisión.
Las próximas convocatorias deberán coordinarse con la disponibilidad de puntos de conexión y con los planes de expansión de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana.
Empresas que podrían volver a competir
Además de los cinco proyectos seleccionados en la primera licitación, otras iniciativas cumplieron condiciones técnicas y económicas similares, pero no obtuvieron contratos.
Velazco Espaillat identificó al menos tres proyectos adicionales que podrían regresar en las próximas rondas, junto con nuevos actores internacionales interesados en el mercado dominicano.
“Hubo particularmente otros tres que con similares condiciones técnicas y hasta económicas no pudieron resultar adjudicados por algunos de los motivos que más arriba he indicado”, explicó.
El consultor previó que esas empresas mantendrán su interés, especialmente si las nuevas bases ofrecen claridad sobre la remuneración del almacenamiento y la capacidad disponible para conectarse a la red.
“Pero que sin duda participarán junto a actores internacionales conocedores de nuestro mercado, en una próxima convocatoria que las autoridades han dicho que realizaran en un futuro cercano”, anticipó.
La sobreoferta registrada en la EDES-LPI-01-2025 indica que existe una cartera suficiente para sostener la competencia. Sin embargo, el número de participantes efectivos dependerá del precio de referencia, las garantías exigidas, los plazos de desarrollo y la distribución de riesgos prevista en los contratos.
Avances regulatorios y confiabilidad del SENI
República Dominicana avanzó durante 2026 en la construcción de un marco específico para el almacenamiento. La Superintendencia de Electricidad aprobó requisitos técnicos vinculados con el diseño, la operación, la seguridad y la conexión de los sistemas BESS.
En paralelo, las autoridades trabajan en una regulación más amplia para reconocer los distintos servicios que pueden prestar las baterías dentro del SENI.
El país también actualizó normas relacionadas con la generación distribuida y endureció los requisitos para aprobar nuevos proyectos solares y eólicos, con el objetivo de fortalecer la planificación y reducir los riesgos de integración.
Asimismo, la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana inició un proceso de transformación institucional, mientras el Gobierno impulsó una manifestación de interés para desarrollar hasta 1200 MWh de almacenamiento mediante inversión privada.
Estos avances amplían las oportunidades para los BESS, aunque la regulación técnica deberá complementarse con señales económicas capaces de respaldar decisiones de inversión de largo plazo.
El debate cobró mayor relevancia después del apagón general registrado en el SENI a partir de una falla en la central Punta Catalina. El evento volvió a poner en agenda la resiliencia de la red, la diversificación de la matriz y la incorporación de recursos de respuesta rápida.
Las baterías pueden contribuir a la recuperación del sistema, la regulación de frecuencia y la reducción del impacto de contingencias. Esas funciones, sin embargo, requieren protocolos técnicos, reglas de despacho y mecanismos de pago claramente definidos.
Las próximas licitaciones serán una prueba sobre la capacidad del país para convertir el interés inicial en proyectos financiables y operativos.
República Dominicana ya confirmó que existe apetito inversor por la generación renovable con almacenamiento. El próximo desafío será construir una ecuación económica que remunere el valor real de los BESS, coordine su despliegue con la transmisión y ofrezca contratos sostenibles.
“Lo cual, a todas luces, deberá revisarse y actualizarse en el futuro cercano”, concluyó Velazco Espaillat.

