Ørsted avanza con un nuevo proyecto de energía eólica marina en Taiwán. La compañía desarrolla Dadu II, un parque offshore que podría alcanzar una capacidad instalada de hasta 2002 MW frente a las costas del condado de Changhua.
El proyecto ya ingresó en el proceso de evaluación ambiental y actualmente atraviesa la instancia de consulta pública. Como parte de ese procedimiento, el 13 de agosto se celebró una reunión pública en Changhua.
Dadu II abarcaría aproximadamente 234,6 km² de superficie marítima y su punto más cercano se encontraría a unos 38 kilómetros de la costa.
La propuesta contempla la instalación de aerogeneradores con potencias unitarias de entre 14 y 22 MW, aunque todavía no se definieron el número definitivo de turbinas ni su configuración dentro del área prevista.

La escala del proyecto supone una nueva apuesta de Ørsted por el mercado offshore taiwanés. Dadu II no es el único desarrollo que la compañía está tramitando frente a Changhua: también impulsa Dadu I, con una capacidad prevista de hasta 924 MW.
De concretarse ambos en sus capacidades máximas planteadas, los dos desarrollos sumarían hasta 2926 MW de nueva potencia eólica marina.
Dadu I también avanza frente a Changhua
El proyecto Dadu I contempla aproximadamente 62,2 km² y, al igual que Dadu II, se localizaría a una distancia mínima cercana a los 38 kilómetros de la costa.
Su diseño también considera turbinas de entre 14 y 22 MW, con una capacidad instalada total que no superaría los 924 MW.
En este caso, la planificación de la infraestructura de evacuación ya establece que el cable submarino llegará al sector norte del Corredor Común para Cables Submarinos de Energía Eólica Marina en Changhua, definido por Taiwan Power Company.
Desde allí, la electricidad se conectaría con la subestación terrestre existente de construcción propia y posteriormente con las instalaciones de Taiwan Power Company en la zona de Changhua.
El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de Dadu I fue completado recientemente, mientras que Dadu II se encuentra en una fase anterior del procedimiento ambiental.
Con ambos proyectos, Ørsted concentra frente a Changhua una cartera potencial cercana a 3 GW offshore, aunque todavía deberá superar distintas etapas de evaluación y desarrollo antes de que esa capacidad pueda materializarse.
El próximo paso para Dadu II estará marcado precisamente por el avance de su evaluación ambiental, mientras se termina de definir una configuración que podría incorporar algunas de las turbinas eólicas marinas de mayor potencia disponibles, con unidades de hasta 22 MW.

