La XI Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) comenzó este martes en Santo Domingo con el propósito de abordar cómo garantizar un suministro energético confiable y asequible, ampliar la infraestructura y financiar la transición energética regional.
Organizado por OLACDE y el Ministerio de Energía y Minas de la República Dominicana (MEM), el encuentro se desarrolla hasta el 9 de octubre y reúne a autoridades y representantes de los 27 países miembros, organismos internacionales, empresas, la academia y las juventudes.
Durante la apertura, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, afirmó que los desafíos energéticos requieren una respuesta conjunta que permita convertir los recursos de América Latina y el Caribe en desarrollo y bienestar.
“Necesitamos más integración, más inversión, más innovación y más cooperación energética regional”, expresó Santos.
Señaló que, aunque cada país recorrerá su propia transición de acuerdo con sus recursos y circunstancias, la región puede compartir conocimientos, tecnologías, infraestructura y experiencias para construir sistemas más seguros y resilientes.
El ministro destacó que la República Dominicana incrementó su capacidad instalada de 4921 MW en 2020 a 7120 MW en 2025, mientras que la capacidad solar y eólica se cuadruplicó hasta superar los 2000 MW.
Agregó que el país proyecta alcanzar alrededor de 2800 MW de capacidad renovable y disponer de al menos 800 MW de almacenamiento para 2028. Estas iniciativas se complementarán con proyectos de generación firme que permitan responder al crecimiento de la demanda y fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico.
Por su parte, el secretario ejecutivo de OLACDE, Andrés Rebolledo, destacó que la meta regional es la interconexión y que, para avanzar hacia ella, se requieren inversiones, infraestructura y un marco de cooperación energética con reglas que perduren en el tiempo. Subrayó que la integración adquiere una nueva dimensión como herramienta de seguridad y resiliencia, y llamó a ampliar la visión regional sobre las redes energéticas para construir una transición que fortalezca la seguridad del suministro, impulse el desarrollo y la competitividad y, sobre todo, mejore las condiciones de vida de los pueblos.
Rebolledo también destacó las oportunidades del Caribe para avanzar en su transformación energética. La apertura situó entre las prioridades de esta subregión la seguridad energética, la resiliencia frente a los fenómenos climáticos y el acceso a
inversiones. América Latina y el Caribe alcanzaron un 67 % de generación eléctrica renovable en 2025, pero requieren fortalecer las redes, el almacenamiento y las interconexiones para acompañar los nuevos usos de la electricidad.
Con la coorganización del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— y GET.transform, la agenda aborda la integración eléctrica y gasífera, el financiamiento, el almacenamiento, la mitigación de las emisiones de metano y la pobreza energética.
El programa contempla, además, la LVI Reunión de Ministros de Energía, el diálogo entre gobiernos y empresas, el Premio OLACDE a la Excelencia Energética 2026 y sesiones sobre integración regional con representantes de organismos multilaterales y del sector empresarial.
