España comenzó la construcción de la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, un proyecto que apunta a alcanzar 2 GW de electrólisis y que Moeve presenta como el mayor desarrollo de este tipo en Europa.
La etapa inicial, denominada Onuba, se ubicará en Palos de la Frontera, Huelva, y contará con 300 MW de capacidad de electrólisis, ampliables en otros 105 MW. La inversión conjunta supera los €1000 millones, incluyendo infraestructura asociada y una planta fotovoltaica de autoconsumo.
Una vez operativa, la instalación podrá producir alrededor de 45.000 toneladas de hidrógeno renovable al año y evitar unas 250.000 toneladas de CO₂ anuales.
“Hoy dejamos atrás la era de los proyectos piloto de hidrógeno verde para avanzar hacia la construcción de proyectos de gran escala”, sostuvo Maarten Wetselaar, CEO de Moeve, durante el acto de inicio de obras.
El desarrollo estará liderado por Moeve, con una participación del 51%. Hy24 y COFIDES concentrarán conjuntamente otro 29%, mientras que el 20% restante estará en manos de Enagás Renovable y Alter Enersun.
La primera fase cuenta además con €304 millones de financiación pública concedida por el Gobierno de España dentro del programa de apoyo a Valles de Hidrógeno Renovable.
Pedro Sánchez destacó que el Ejecutivo español ya destinó más de €3000 millones a más de 120 proyectos de hidrógeno renovable y señaló que Onuba recibió más de €300 millones de apoyo público.
El proyecto también fue reconocido por la Unión Europea como Proyecto de Interés Común (PCI).
La producción se destinará a sustituir moléculas fósiles en sectores difíciles de electrificar, entre ellos transporte por carretera, aviación, transporte marítimo e industrias intensivas.
El impacto industrial previsto también es relevante. Durante las fases de desarrollo, construcción y puesta en marcha, el proyecto estima movilizar más de 8000 empleos directos, indirectos e inducidos y actividad para más de 400 pymes y autónomos locales.
De 300 MW a un hub de 2 GW
Onuba constituye sólo la primera pieza del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde.
El proyecto completo contempla 2 GW de electrólisis repartidos entre los complejos energéticos de Palos de la Frontera, en Huelva, y San Roque, en Cádiz.
Moeve combina este despliegue con otra gran apuesta industrial en Huelva: una nueva planta de biocombustibles 2G que producirá combustible sostenible de aviación (SAF) y diésel renovable HVO.
En conjunto, la compañía prevé invertir €2400 millones en Andalucía en proyectos industriales vinculados a la transición energética.
La estrategia busca convertir Palos de la Frontera en un hub de producción de moléculas verdes y aprovechar ventajas como disponibilidad de suelo, infraestructura portuaria y un recurso renovable competitivo frente al norte de Europa.
El hidrógeno será una de las piezas centrales de esa ecuación, pero no la única. Moeve también apunta a biocombustibles avanzados y otras moléculas capaces de reducir emisiones en sectores donde la electrificación directa tiene límites técnicos o económicos.
El salto de escala es significativo: de una primera planta de 300 MW a un desarrollo global de 2 GW, con financiación pública, capital privado y contratos industriales como base para pasar del piloto a proyectos con ambición comercial.
