La Empresa Propietaria de la Red (EPR) puso en marcha la solicitud de ofertas para contratar las obras de tendido y montaje del segundo circuito de la Línea SIEPAC (Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central) en las interconexiones Agua Caliente–Sandino, entre Honduras y Nicaragua, y La Virgen–Fortuna, entre Nicaragua y Costa Rica.
El llamado abre una nueva instancia para reforzar la infraestructura de transmisión regional en momentos en que los tres mercados involucrados atraviesan procesos de expansión, reforma o incorporación de nueva generación. Las propuestas técnicas y económicas podrán presentarse hasta el 30 de septiembre de 2026 a las 13:00, hora de Costa Rica, exclusivamente de forma digital.
El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aporta financiamiento parcial para la selección y contratación de las empresas constructoras, mientras que la EPR actúa como organismo ejecutor y responsable del procedimiento. La convocatoria deriva del Aviso General de Adquisiciones publicado el 24 de julio.
La documentación oficial establece que las obras comprenden el “Tendido y Montaje del Segundo Circuito” en Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Se trata de una intervención sobre dos corredores de intercambio eléctrico entre países, por lo que su alcance trasciende la ampliación de una red nacional.

La EPR fue constituida en Panamá y facultada por los gobiernos centroamericanos para diseñar, financiar, construir y mantener el primer sistema de interconexión regional. Actualmente tiene bajo su responsabilidad el desarrollo del segundo circuito en Agua Caliente–Sandino y La Virgen–Fortuna.
La competencia tendrá un enfoque de mercado internacional y se regirá por los procedimientos de adquisiciones del BCIE. Las empresas podrán participar individualmente o mediante una Asociación en Participación, Consorcio o Asociación, habilitando esquemas conjuntos entre compañías con capacidades técnicas, financieras y constructivas complementarias.
La entidad indicó que el contratista será elegido mediante una “competencia abierta”. Las compañías interesadas deberán registrarse previamente para acceder al sistema FILEON, donde estarán disponibles los documentos del proceso y se recibirán las propuestas.
El procedimiento contempla la presentación separada de oferta técnica y oferta económica, ambas en formato PDF. Cada propuesta deberá incluir una “Declaración de Mantenimiento de la Oferta”, mientras que no se admitirán entregas posteriores al plazo fijado.
Cinco lotes y visitas técnicas desde agosto
La ejecución se distribuye territorialmente en cinco lotes. La EPR programó visitas de campo o reuniones de homologación para finales de agosto y comienzos de septiembre, una instancia clave para que los potenciales oferentes conozcan las condiciones de los corredores antes de estructurar sus propuestas.
El calendario comenzará en Honduras el 31 de agosto, con las visitas correspondientes a los lotes 1 y 2. Continuará en Nicaragua el 1 de septiembre para el lote 3 y el 2 de septiembre para el lote 4, mientras que Costa Rica recibirá a los interesados en el lote 5 el 3 de septiembre.
La organización solicita confirmar con anticipación la participación en estas instancias. Antes de las visitas, también prevé una reunión virtual para explicar a las empresas inscritas el contenido de los requisitos de participación, cuya fecha será comunicada posteriormente.
Para el sector constructor y de transmisión, el proceso configura una oportunidad vinculada con una infraestructura de alcance regional. SIEPAC conecta los sistemas eléctricos centroamericanos, por lo que la incorporación de un segundo circuito en estos tramos se articula con los planes de expansión de generación que avanzan en los países involucrados.
En Honduras, el mercado espera definiciones alrededor de una licitación de 1500 MW, planteada para incorporar nueva capacidad renovable, térmica y de almacenamiento. De acuerdo con la información adicional proporcionada para este artículo, el proceso fue aplazado hasta 2027 en medio de la discusión de una reforma estructural del sector.
La transformación planteada busca poner fin al esquema de comprador único concentrado en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y avanzar hacia un mercado con mayor competencia, nuevos mecanismos de contratación y un Operador Independiente del Sistema.
El desafío hondureño también está condicionado por las restricciones de transmisión, la situación financiera de la ENEE y la necesidad de señales regulatorias claras, factores determinantes para atraer nuevas inversiones y conseguir precios competitivos en futuros procesos de contratación.
En ese escenario, el fortalecimiento de los corredores regionales adquiere un peso mayor. Una expansión importante de generación renovable y almacenamiento requiere redes capaces de transportar la producción, administrar variaciones del sistema y aprovechar los intercambios con mercados vecinos cuando existan excedentes o déficits.
Nicaragua amplía generación y Costa Rica discute una apertura
Nicaragua presenta un escenario distinto. Según la información remitida para este artículo con datos del Ministerio de Energía y Minas, a marzo de 2026 contaba con 1718 MW de capacidad instalada, de los cuales 838,6 MW correspondían a fuentes renovables y 879,5 MW a tecnologías no renovables.
Aunque las renovables representarían alrededor del 49% de la potencia instalada, su participación en la generación alcanzó el 83% en marzo de 2026, frente al 25% registrado en 2006. El reto del país ya no pasa únicamente por incorporar tecnologías limpias, sino por reforzar capacidad, confiabilidad y redes.
La matriz renovable presenta una diversificación mayor que la de otros mercados. La información compartida ubica a la eólica con 20,36% de la generación, seguida por biomasa con 16,62%, geotermia con 10,15%, hidroelectricidad con 6,41% y solar con 2,58%.
Para 2026 se proyecta incorporar aproximadamente 200 MW adicionales, mediante inversiones estimadas entre 165 y 200 millones de dólares. Entre los proyectos indicados figuran El Hato, con 67 MW; Enesolar APAS1, con 63 MW; Jaguar 2, con 20 MW; y otros dos desarrollos Enesolar de 15 MW cada uno.
La infraestructura vuelve a ocupar un lugar central: Nicaragua dispone de unos 3790 kilómetros de líneas de transmisión y 114 subestaciones, mientras que su demanda máxima alcanzó 893 MW en marzo de 2026, según los datos suministrados.
Además, la cobertura eléctrica habría llegado al 99,75%, lo que supone una transición desde una etapa orientada principalmente a extender el acceso hacia otra donde el desafío consiste en ampliar oferta, modernizar infraestructura y garantizar capacidad suficiente para integrar nuevos proyectos.
En materia regulatoria, Nicaragua mantiene la Ley N.º 532 de Promoción de Generación Eléctrica con Fuentes Renovables, junto con la Ley 272 de la Industria Eléctrica y regímenes específicos para recursos geotérmicos e hidroeléctricos.
El esquema contempla exoneraciones sobre maquinaria y equipos vinculados a proyectos renovables, incluidas baterías, además de beneficios fiscales y mecanismos para generación distribuida. De acuerdo con la información aportada, el país todavía no cuenta con un esquema periódico de subastas renovables comparable con otros mercados centroamericanos, ni con una regulación de almacenamiento utility scale plenamente desarrollada como activo independiente.
Costa Rica también atraviesa una discusión sobre el futuro de su organización eléctrica. Los antecedentes proporcionados apuntan a una reforma que analiza nuevas subastas, mayor competencia y mecanismos para acelerar la incorporación de renovables, con un debate relevante sobre la evolución del modelo actual.
En ese contexto, las obras de SIEPAC coinciden con tres mercados que, por distintos motivos, necesitan reforzar su infraestructura eléctrica: Honduras ante una futura contratación masiva de generación y una reforma institucional; Nicaragua frente a un nuevo ciclo de crecimiento de capacidad; y Costa Rica mientras debate cambios en las reglas de expansión del sector.
La licitación de la EPR, por lo tanto, adquiere una dimensión que excede el montaje físico de conductores y equipos. El organismo busca empresas capaces de ejecutar obras sobre “el Segundo Circuito de la Línea SIEPAC”, una infraestructura que enlaza sistemas nacionales cuyo crecimiento renovable exige mayor capacidad de transporte e intercambio.
La documentación establece que las ofertas se recibirán “solamente […] en forma digital” y fija el 30 de septiembre como límite para competir por los contratos. Antes, las empresas deberán atravesar las visitas técnicas de los cinco lotes y completar su inscripción formal ante la EPR.
Con ello, Centroamérica abre un nuevo frente de inversión en transmisión en un momento en que la expansión de renovables, almacenamiento y nueva generación vuelve a colocar a las redes en el centro de la agenda. La capacidad de conectar proyectos, movilizar electricidad entre fronteras y acompañar el aumento de la demanda será una de las condiciones para que los planes de generación de la región puedan materializarse.

