Sigenergy se prepara para ampliar su participación en el mercado latinoamericano de almacenamiento de energía con baterías. Así lo explicó Ricardo Poveda, Solution Manager de Sigenergy para Centroamérica y el Caribe, en diálogo exclusivo con Energía Estratégica durante The smarter E South America 2026, realizada junto con Intersolar South America en Brasil.
Durante la exposición, Sigenergy presentó su nueva línea de productos, que incluye las soluciones residenciales NEO de segunda generación y SigenTerra, su propuesta para el segmento de almacenamiento utility scale.
“Estamos teniendo proyectos bastante grandes de baterías e inversores. Dentro de unos meses tendremos el lanzamiento de SigenTerra y entonces entraremos con fuerza en el segmento utility scale”, anticipó el ejecutivo.
El movimiento permitirá que la firma extienda su propuesta hacia centrales y proyectos de almacenamiento de gran escala, sin abandonar un mercado C&I que comienza a demandar soluciones cada vez más flexibles.

¿Por qué ahora? Las baterías están dejando de ocupar un lugar complementario en los sistemas eléctricos latinoamericanos para convertirse en una pieza central de las nuevas licitaciones, planes de expansión y regulaciones energéticas.
Hasta mediados de 2025, América Latina y el Caribe contaban con aproximadamente 2,7 GW de almacenamiento en operación, considerando baterías, centrales de bombeo y otras tecnologías, de acuerdo con OLADE. Los sistemas BESS representaban cerca de 1,68 GW, equivalentes al 62,7% del total regional.
El organismo estima que la región podría necesitar alrededor de 24 GW de almacenamiento en 2030 y 46 GW hacia 2035. Esto implicaría multiplicar por 14 la capacidad BESS contabilizada en 2025 y movilizar inversiones cercanas a USD 24.000 millones antes de que termine la década.
Pero la expansión ya no se observa únicamente en las proyecciones. Las licitaciones ya plantean requisitos mínimos de almacenamiento para proyectos de generación, como ocurre en convocatorias de Guatemala y República Dominicana.
En el Cono Sur, Chile reúne 10,84 GW de almacenamiento entre proyectos operativos, en pruebas y en construcción, al tiempo que acumula otros 29 GW en distintas etapas de evaluación ambiental.
Brasil también se prepara para realizar en diciembre sus primeras subastas BESS stand-alone, mientras que la Empresa de Pesquisa Energética registró casi 297 GW de proyectos interesados en participar.
Brasil se convierte en un mercado estratégico para la expansión
Además de su fuerte enfoque en Centroamérica y el Caribe, Sigenergy está reforzando su presencia en Brasil. La compañía buscará competir tanto en el segmento residencial como en el comercial, en lugar de limitar su estrategia únicamente a los productos para hogares.
Tras su presentación en Intersolar South America, los productos residenciales NEO de segunda generación de Sigenergy tienen previsto iniciar oficialmente su comercialización en Brasil en noviembre. SigenTerra, por su parte, permitirá que la empresa amplíe su propuesta a medida que el mercado brasileño comience a desarrollar oportunidades para proyectos de baterías de mayor escala.
Es sobre esta expansión donde Sigenergy busca posicionar sus nuevas soluciones. Y no es un caso aislado, ya que los principales proveedores energéticos están ampliando sus portafolios para cubrir aplicaciones residenciales, comerciales, industriales y utility scale, mientras aumenta la capacidad y la densidad energética de los sistemas.
Según Poveda, esta transformación puede observarse en el salto registrado por las soluciones de gran escala, con densidades energéticas cada vez mayores y productos “más inteligentes”.
“Cada edición de The smarter E South America permite observar la evolución constante del sector. El año pasado, por ejemplo, el auge estaba centrado en los contenedores de 5 MWh, mientras que ahora hablamos de soluciones de 6,25 MWh”, subrayó.
La compañía también está incorporando inteligencia artificial a su ecosistema de atención al cliente mediante Sigen AI. Según Sigenergy, el asistente puede responder prácticamente cualquier consulta relacionada con sus productos e incluso mantener conversaciones informales sobre temas cotidianos, como el clima.
Panamá podría acelerar su adopción en 2027
Panamá aparece como uno de los mercados con potencial para protagonizar la próxima etapa del crecimiento regional, aunque presenta una situación diferente. El país ya reconoce el almacenamiento en disposiciones relacionadas con la transmisión y el mercado mayorista, pero sus últimas licitaciones no exigieron baterías ni remuneraron expresamente atributos como la flexibilidad y la firmeza.
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Su hoja de ruta contempla cuatro procesos entre 2026 y 2028. Además, se trabaja en el diseño de una convocatoria que permita competir a los sistemas BESS dentro del marco vigente y valore su contribución a la potencia, la flexibilidad y la estabilidad operativa.
No obstante, todavía necesita reglas comerciales que permitan transformar todos esos servicios en ingresos previsibles, según plantea Sigenergy.
Poveda considera que una de las principales barreras es la falta de confianza de las empresas para avanzar con inversiones de gran magnitud. Por eso, la aparición de un proyecto de referencia que demuestre resultados técnicos y económicos podría convertirse en el punto de partida para una expansión más rápida.
“Cuando una empresa panameña sea reconocida por un proyecto muy grande que esté generando buenos ingresos, entonces llegará el boom”, afirmó.
¿Cuándo se dará ese hito? El ejecutivo estima que ese despegue podría producirse durante 2027.
Para conseguirlo, será necesario que las primeras compañías interesadas concreten sus inversiones y demuestren que las soluciones funcionan bajo las condiciones particulares del mercado panameño.
Panamá, República Dominicana y Guatemala se encuentran entre los países prioritarios para la expansión de la compañía. Guatemala ya cuenta con instalaciones de la empresa, lo cual marca un antecedente que se busca aprovechar para respaldar la propuesta regional.
La compañía también dispone de equipos locales plenamente consolidados en México y Chile, desde donde brinda servicios integrales de ventas y soporte de punta a punta. Esta presencia forma parte de una estrategia regional más amplia, orientada a acompañar los proyectos durante todo su desarrollo y operación.
Regulación e ingresos, las claves para destrabar inversiones
Aunque hay un factor estratégico que no debe perderse de vista: el ejecutivo considera necesario “promover licitaciones similares a las desarrolladas en otros mercados centroamericanos”.
El crecimiento tecnológico no es suficiente por sí solo. Para Poveda, Centroamérica y el Caribe necesitan avanzar en educación, regulación y mecanismos de contratación.
Los mercados regionales muestran distintos caminos. Guatemala incorporó proyectos híbridos en una licitación de largo plazo; Honduras incluyó una participación mínima de baterías en su proceso; Costa Rica habilitó condiciones técnicas para conectar almacenamiento en media y alta tensión; y República Dominicana exige cuatro horas de baterías en los proyectos de su convocatoria renovable.
En el caso dominicano, la primera licitación recibió ofertas por 1.655 MWp, frente a una demanda de 600 MW, y adjudicó 325,69 MW. Las autoridades preparan una nueva convocatoria para cubrir el volumen pendiente, otra destinada a incorporar 200 MW de BESS en plantas solares existentes y una manifestación de interés por 1.200 MWh.
Estos procesos también empiezan a crear contratos capaces de sostener inversiones de mayor escala. Sin embargo, el desafío regional sigue siendo definir quién remunera la disponibilidad, la potencia, el arbitraje y los servicios auxiliares prestados por las baterías.
“Con las baterías podemos ganar dinero no solamente mediante la generación energética, sino también dando más estabilidad al sistema”, sostuvo Poveda.
Esta variedad de servicios abre la puerta a nuevas fuentes de ingresos. Sin embargo, para que puedan ser aprovechadas, los marcos regulatorios deben reconocer y remunerar adecuadamente el valor que aporta el almacenamiento.
Con el próximo lanzamiento de SigenTerra y la comercialización prevista de los productos NEO de segunda generación en Brasil, Sigenergy buscará posicionarse dentro de esa transformación. La compañía pretende atender oportunidades en los segmentos residencial, comercial, industrial y utility scale, respaldada por una presencia local cada vez mayor en América Latina.
Desde esa base, buscará avanzar hacia proyectos de mayor escala en una región que comienza a convertir sus proyecciones de almacenamiento en licitaciones, contratos y reglas concretas.

