República Dominicana se encuentra en un punto de inflexión en su transición energética.
Con una proyección de duplicar su demanda eléctrica, el país deberá añadir más capacidad para abastecer esa demanda estructural, lo que impactará profundamente en la matriz y en la economía nacional. "El país espera un crecimiento para el 2036 del doble del producto interno bruto, lo que significa pasar de 24 TWh de consumo a 48 TWh; y si el 30-35% es renovable, representará alrededor de 15 TWh de energía renovable", indicó Alfonso Rodríguez, CEO de Soventix Caribbean. "Es decir que hay que instalar 3000 - 4000 MW más de capacidad renovable, que deberá ir de la mano con sistemas de almacenamiento, que están a precios cada vez más competitivos", afirmó durante el encuentro Future Energy Summit (FES) Iberia. Cabe recordar que República Dominicana ya supera el 24% de participación de energías renovables no convencionales (ERNC) en su matriz eléctrica, y se acerca a cumplir sus metas: 25% al 2025 y 30% al 2030. No obstante, más allá del cumplimiento ambiental, el país enfrenta un desafío estructural: el crecimiento sostenido de la demanda energética.
Este fenómeno ha obligado al país a trazar un plan energético nacional con dos líneas de acción: una enfocada en la expansión del gas natural y otra centrada en las energías limpias, donde la solar fotovoltaica con almacenamiento se posiciona como una solución estratégica. "Para un país centroamericano o caribeño, los precios de proyectos solares fotovoltaicos + BESS compiten con cualquier planta térmica", aseveró Rodríguez.
Esta afirmación responde al descenso sostenido en los costos de tecnologías de almacenamiento, lo que permite que estos sistemas sean hoy una alternativa viable y competitiva frente a fuentes fósiles. Además, la característica insular del país y la limitada capacidad de la red han llevado a exigir, desde el regulador, que todo proyecto de más de 20 MW de potencia solar incluya almacenamiento para cubrir el 50% de la demanda durante 4 horas. "Hoy es una opción interesante y también se analiza poder conectarse en distribución", indicó el CEO de Soventix Caribbean.

Esto habilita nuevas configuraciones para proyectos distribuidos y refuerza el rol del storage como pilar de confiabilidad en la transición energética.
Licitación de 600 MW y oportunidad de inversión Con la expectativa de una nueva licitación de energía, el sector renovable de República Dominicana observa con atención las oportunidades que se abrirán tanto para desarrolladores como para empresas distribuidoras. "Estamos esperando que salga un proceso de licitación, que debería ser de 500 - 600 MW de potencia; y con los sistemas de almacenamiento que se tienen que implementar, rondaría en 1,2 GWh", calculó Rodríguez durante FES iberia. Este proceso de adjudicación genera altas expectativas entre los desarrolladores, pero no limita la participación de quienes optan por otras formas de comercialización.Así, la flexibilidad regulatoria permite que proyectos bancables con escalas entre 50 y 100 MW avancen en paralelo a la licitación, siempre que cuenten con estructuras financieras sólidas.
Mientras que las propuestas de 150-200 MW deben estar acompañadas de un brazo o acuerdo financiero que diluya los riesgos para que República Dominicana sostenga una planificación energética coherente, equilibrada y con proyectos financieramente viables. https://www.youtube.com/watch?v=t_bbERa4kyA&t=34161s
