CATL anticipó que los precios de las baterías mantendrán una presión alcista durante 2026 y podrían registrar nuevos ajustes desde el 1 de enero de 2027, cuando China elimine el incentivo fiscal restante aplicado a estos productos.
En una entrevista exclusiva realizada durante Future Energy Summit (FES) Guatemala 2026, Ricardo Garro, Director Comercial de Latinoamérica de CATL, explicó que el mercado enfrenta al mismo tiempo el encarecimiento del litio y la reducción progresiva de las devoluciones impositivas chinas.
La combinación de ambos factores ya provocó un incremento de entre 5 y 9 dólares por kWh en el costo del producto completo, aunque la evolución final dependerá del precio de las materias primas y de las eficiencias que alcancen los fabricantes.
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“La evolución de la tecnología de almacenamiento a lo largo de los últimos años ha sido siempre una tendencia a mejoras de costos”, manifestó Garro. Esa disminución permitió fortalecer los indicadores financieros de los proyectos y acelerar la incorporación de sistemas de almacenamiento en distintos mercados.
Sin embargo, esa trayectoria descendente comenzó a enfrentar nuevas tensiones durante los últimos meses. “Hemos tenido varias situaciones que se han confabulado, digamos, para tener ahora una presión hacia el alza, un poco de costos”, advirtió el directivo.
Uno de los principales factores es el comportamiento del carbonato de litio en el mercado spot. De acuerdo con Garro, la materia prima pasó de valores cercanos a 10000 dólares por tonelada en octubre de 2025 a aproximadamente 25000 dólares, más del doble en alrededor de seis meses.
“El carbonato de litio, que es como se cotiza en bolsa, pasó —después de una reducción importante que llegó en octubre del año pasado cerca de los $10,000 por tonelada— a estar el día de hoy cerca de los $25,000”, precisó el Director Comercial de Latinoamérica de CATL.
El fabricante prevé que el litio podría moderar parcialmente su cotización durante el resto de 2026, aunque permanecería en niveles considerablemente superiores a los observados el año pasado. Esa dinámica mantendría la presión sobre las celdas y las soluciones integradas de almacenamiento.
China retira los incentivos y abre otro frente sobre los costos
El segundo factor señalado por CATL es la modificación del esquema de incentivos aplicado en China a los productos vinculados con las energías renovables y, particularmente, a las baterías.
Hasta comienzos de 2026, estos equipos recibían una devolución impositiva del 9%. El beneficio bajó al 6% desde el 1 de abril de 2026, lo que implicó la eliminación de tres puntos porcentuales del incentivo.
“Se tenía antes un incentivo de un rebate —básicamente una devolución del impuesto sobre este producto— del 9%, el cual se redujo a un 6%”, explicó Garro.
El cronograma contempla un segundo ajuste con un impacto potencialmente mayor. El 1 de enero de 2027 desaparecerá el 6% restante, por lo que la devolución quedará completamente eliminada.
“La realidad es que también hacia inicios del próximo año, el primero de enero de 2027, se pierde el 6% restante a cero”, alertó el ejecutivo. “Entonces, claro, es contemplar un 6% de alza en el costo”, agregó.
El efecto no necesariamente se trasladará de manera automática y completa a los clientes. CATL analiza posibles mejoras en sus procesos industriales que podrían compensar una parte del encarecimiento, aunque todavía no existe certeza sobre el alcance de esas eficiencias.
“Como esto al final son muchas variables, no se sabe exactamente en qué otros aspectos podríamos tener mejores eficiencias nosotros mismos en la fabricación que puedan compensar un poco esto”, planteó Garro.
En caso de que esas mejoras no resulten suficientes, los fabricantes podrían verse obligados a realizar nuevos ajustes comerciales durante 2027. El escenario representa un desafío para los proyectos que estructuran contratos de suministro, financiamiento y fechas de entrada en operación para los próximos años.
La advertencia coincide con una etapa de fuerte expansión del almacenamiento en Centroamérica. A pesar de la presión sobre los costos de las baterías, los proyectos híbridos continúan obteniendo resultados competitivos en licitaciones de largo plazo, especialmente en Guatemala.
Guatemala confirma la competitividad de la solar con baterías
La licitación PEG-5 adjudicó 1258 MW distribuidos en 57 proyectos, de los cuales aproximadamente el 73% corresponde a tecnologías renovables. Dentro de ese conjunto se registró una participación relevante de iniciativas solares híbridas con almacenamiento.
El proceso alcanzó un precio monómico promedio de 101 dólares por MWh, por debajo de los valores de contratación vigentes, según la información adicional suministrada para este artículo.
Para CATL, el resultado representa una señal regional porque las baterías compitieron dentro de un esquema abierto, frente a tecnologías como el gas natural y la hidroelectricidad, sin depender de un incentivo específico para imponerse.
“Me parece que esto es un punto de inflexión a nivel regional donde se ve que, en un mercado de competencia abierta con múltiples tecnologías, la que está ganando al día de hoy sin incentivos es solar más batería”, sostuvo Garro.
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El ejecutivo indicó que cerca de 26 proyectos solares con almacenamiento fueron adjudicados, un volumen superior al esperado inicialmente por varios participantes del mercado.
“Hubo cerca de 26 proyectos adjudicados de solar más baterías, cuando en un inicio no se prevían tantos proyectos con almacenamiento”, destacó el representante de CATL.
La competitividad responde a la posibilidad de combinar el bajo costo variable de la generación fotovoltaica con la firmeza y flexibilidad proporcionadas por las baterías. Así, los proyectos pueden desplazar energía, atender requerimientos de potencia y mejorar su perfil de entrega.
“Ya los números dan para competir contra el gas natural, contra proyectos hidro, entre otras tecnologías que la gente quiere contemplar normalmente porque se piensa que es lo más barato”, aseguró Garro.
Guatemala también autorizó las bases de la Licitación Abierta 1-2026, orientada a cubrir alrededor de 300 MW pendientes de la PEG-5 y nuevas necesidades relacionadas con el crecimiento de la demanda. Las principales distribuidoras contratarían potencia y energía desde agosto de 2026.
Durante FES Guatemala, las autoridades energéticas anticiparon además la continuidad de los procesos de generación y transmisión. El Gobierno planteó avanzar con una nueva contratación de aproximadamente 300 MW de potencia firme, mientras la Comisión Nacional de Energía Eléctrica ubicó la expansión de la red entre las prioridades para integrar la capacidad adjudicada.
La falta de una figura regulatoria específica había limitado anteriormente la incorporación de almacenamiento de gran escala en el país. Sin embargo, la PEG-5 demostró que las baterías pueden integrarse mediante contratos de largo plazo y competir como parte de proyectos de generación híbrida.
En otros mercados regionales, como El Salvador y Honduras, los desarrolladores ya evalúan instalaciones solares con sistemas de cuatro, cinco y hasta seis horas de duración.
“Yo creo que cada vez más vamos a ir viendo proyectos que no necesitan de incentivos, que por el mismo costo y lo competitivos que son van a ser la primera opción para integrar nueva generación”, pronosticó Garro.
CATL y HyperStrong abren la etapa industrial del ion sodio
En paralelo con la expansión del litio-ferrofosfato, CATL avanza junto con HyperStrong en un acuerdo por 60 GWh de baterías de ion sodio, una escala que el fabricante interpreta como el inicio de una fase de producción masiva y no como una prueba piloto.
El volumen equivale, según Garro, a la mitad de la capacidad de suministro registrada por CATL durante 2025, lo que refleja la dimensión industrial del contrato.
“Una capacidad de estas ya no es un producto nuevo, no es un proyecto piloto, es un producto maduro entrando en una fase de producción masiva”, afirmó el directivo.
CATL habría resuelto cuatro de los principales inconvenientes técnicos que impedían la comercialización masiva de esta química, entre ellos problemas relacionados con la estabilidad y la degradación.
La tecnología ofrece mejor desempeño en bajas temperaturas, mayor tolerancia térmica y una vida útil que podría alcanzar 15000 ciclos conservando hasta el 80% de la capacidad, de acuerdo con las características presentadas por el entrevistado.
Otra de sus ventajas potenciales es la disponibilidad de la materia prima. La abundancia del sodio podría reducir significativamente los costos cuando la industria alcance economías de escala suficientes.
“A 15,000 ciclos puede llegar a mantener incluso el 80% de su capacidad”, detalló Garro. Además, el ejecutivo resaltó que “se habla de que podría costar mucho menos una celda de sodio que una LFP”.
No obstante, las primeras versiones comerciales todavía presentan costos superiores al litio-ferrofosfato. También registran una menor densidad energética, por lo que requieren más superficie o una mayor cantidad de contenedores para alcanzar la misma capacidad.
“Al día de hoy, como son las primeras iteraciones, sigue siendo un poco más costoso que el LFP”, reconoció el representante de CATL.
La tecnología tampoco está disponible de forma inmediata como una solución integrada a gran escala. CATL ya cuenta con la celda y comenzará a incorporarla en sistemas completos y contenedores, pero Garro ubicó su despliegue relevante en el mediano plazo.
Por esa razón, los proyectos centroamericanos con entrada en operación prevista entre 2027 y 2029 continuarían utilizando mayoritariamente baterías de litio-ferrofosfato. La bancabilidad, el historial operativo, el costo y la necesidad de limitar riesgos tecnológicos sostienen su posición.
“Pensaría que el LFP va a seguir siendo la principal opción: la más madura, la de mejores costos y la más manejable”, concluyó Garro.
El sodio no reemplazaría completamente al litio-ferrofosfato. Ambas químicas coexistirían y atenderían aplicaciones diferentes, mientras el desarrollo industrial, la reducción de costos y la mejora de la densidad energética determinan el espacio que cada una ocupará en el mercado.
“No estamos en el punto donde desbanque por completo al LFP. Van a trabajar en conjunto, van a coexistir, no va a reemplazar una a la otra”, resumió el Director Comercial de Latinoamérica de CATL.

